Lunes, 20.05.2019 - 09:14 h
En la cumbre del Vaticano

Víctimas de abusos: "Los que sigan  encubriendo, que se vayan de la Iglesia"

El papa Francisco reconoce que se esperan  "medidas concretas y efectivas" de la Iglesia y no solo condenar los abusos.

El papa Francisco reza durante la inauguración de la reunión para la protección de menores este jueves en el Vaticano.
El papa durante la cumbre sobre pederastia en el Vaticano / EFE

La cumbre sobre pederastia en el Vaticano, que abordará la lacra delos abusos a menores por parte del cleroha comenzado este jueves, durará hasta el domingo, con el debate sobre la responsabilidad de los obispos en su tarea pastoral, espiritual y jurídica. Se trata de una reunión sin precedentes en la historia de la Iglesia, que cuenta con la participación de 190 participantes entre presidentes de Conferencias Episcopales, Superiores religiosos y otros expertos. El encuentro ha comenzado con la proyección de un vídeo que contenía el testimonio de cinco víctimas de abusos sexuales por parte del clero y que han pedido el fin de las políticas de encubrimiento ante estos casos.

"Los que quieran seguir encubriendo, que se vayan de la Iglesia", ha pedido el primero de de los testimonios que se han visionado, al tiempo que ha instado a los presentes a creer, respetar, cuidar y reparar a las víctimas. Junto a él otras cuatro personas más, que han continuado su vinculación con la fe religiosa, han relatado sus experiencias y han pedido reflexión para que "este cáncer" no acabe con la Iglesia. Uno de ellos ha advertido que la continuidad de la Iglesia depende del fin de la cultura del silencio y el encubrimiento: "Si queremos salvar a la Iglesia, los perpetradores deben ser castigados".

En esta línea, el papa Francisco en su discurso al inicio de la reunión ha reconocido que lo que se espera de la Iglesia no es solo condenar los abusos de sus clérigos sino "medidas concretas y efectivas" para erradicarlos. "El pueblo de Dios nos mira y espera de nosotros no simples y obvias condenas, sino medidas concretas y efectivas", afirmó.

El pontífice indicó a los presentes que "sobre este encuentro pesa la responsabilidad pastoral y eclesial que nos obliga a discutir juntos, de manera sinodal, sincera y profunda sobre cómo enfrentar este mal que aflige a la Iglesia y la humanidad". Así mismo, el papa adelantó que se entregará a los participantes, entre ellos 114 representantes de las Conferencias episcopales, unas "líneas-guías" para ayudar a reflexionar y que serán "un simple punto de partida".

En la reunión celebrada en el Vaticano están presentes los 190 representantes de la jerarquía eclesial, entre ellos 114 presidentes y vicepresidentes de las conferencias episcopales, y están previstas varias ponencias hasta el domingo cuando se clausure la cumbre. Uno de los primeros en hablar, después del papa, ha sido precisamente el hombre de confianza de este, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, quien forma parte del comité de organización y fue elegido como uno de los nueve relatores de la cumbre. En su discurso, ha recordado a los obispos que tienen el deber de respetar "los protocolos existentes" y "las leyes civiles y nacionales".

Su ponencia fue una descripción y recordatorio de las normas ya existentes y de cómo debe ser su aplicación. A los obispos les insistió en que "se deben respetar protocolos establecidos, respetar las leyes civiles o nacionales" y que "es importante que todas las acusaciones se investiguen y que se concluyan sin demoras innecesarias". Igualmente, se ha dirigido a las víctimas, a las que van a proteger "a toda costa", "vamos a dejarnos la vida por los rebaños que se nos han confiado", ha señalado. 

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