Jueves, 19.09.2019 - 01:05 h
Desde esta medianoche

La seguridad de El Prat prepara un agosto caliente: anuncian una huelga indefinida

El comité de huelga sostiene que difícilmente se podrán cumplir los servicios mínimos del 90% porque hay empleados de baja o de vacaciones.

Imágenes de la huelga del personal de tierra de Iberia en Barcelona (Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat).
Imágenes de la huelga del personal de tierra de Iberia en Barcelona/ EP

Caos veraniego a la vista para los usuarios del aeropuerto de El Prat. Los vigilantes de seguridad preparan un agosto caliente tras respaldar una huelga indefinida que comienza la medianoche de este jueves. Los trabajadores de Trablisa, la empresa encargada de los controles, creen que los paros podría afectar a uno o dos de los diez arcos de vigilancia y que los servicios mínimos del 90% anunciados desde la Delegación del Gobierno en Cataluña pueden ser complicados de cumplir porque "hay trabajadores de baja o de vacaciones". Así lo decidieron en asamblea por 175 votos a favor y solo dos en contra. Consideran que lo propuesto por la empresa no satisface sus demandas de mejoras salariales y laborales, como el plus de un euro por hora trabajada para compensar la sobrecarga de trabajo.

En la votación participaron unos 177 trabajadores de una plantilla de unos 500. La huelga indefinida fue convocada porque consideran insuficiente la última oferta de la empresa, que solo ha accedido a pagarles un plus en la nómina a partir de octubre

A los paros están llamados cerca de 500 empleados encargados de los controles de acceso que en el año 2017, entonces bajo el paraguas de Eulen, secundaron una huelga que provocó problemas en la operativa del aeropuerto y acabó con un laudo arbitral de obligado cumplimiento. Entre las peticiones que no han sido, en su opinión, atendidas están otras mejoras, como un plus de un euro por hora por la "carga física y mental que soporta el colectivo", que la empresa se haga cargo de los costes del aparcamiento de su personal en el aeropuerto y descansos de 10 minutos por hora.

Todo apuntaba a que habría huelga después de que Juan Carlos Giménez, asesor del comité de huelga, explicara al término de la última negociación a la que la empresa había acudido a la mediación "sin voluntad de negociar" y que sólo aceptaba una de las diez reivindicaciones planteadas por los trabajadores: la que hace referencia al cobro de un plus en la nómina. Pese a todo, el comité sometió la propuesta de Trablisa a votación de los trabajadores, que en última instancia decidieron ir a la huelga. 

A su salida de la reunión de este miércoles, la directora de Recursos Humanos de Trablisa, Pilar Albacete, reconocía que la empresa "no puede asumir" las peticiones económicas del comité de huelga, pero sí presentó propuestas "de carácter operativo", tal y como había acordado hacer en otra reunión celebrada la semana pasada. Albacete reiteró que la empresa estaba cumpliendo con el convenio colectivo, y criticaba que el comité de huelga "se ha enrocado" en las cuestiones económicas.

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