Domingo, 16.12.2018 - 00:38 h

Qué puede y qué no puede hacer Obama en la sustitución del juez Scalia

  • La muerte del juez Antonin Scalia, el principal conservador del Supremo, y su sucesión abre la brecha entre republicanos y demócratas. Obama ya busca un posible sustituto mientras que los republicanos prefieren esperar al nuevo presidente.
  • Ya suenan algunos nombres, como Siri Srinivasan, un juez de origen indio, Jane Kelly o Paul Watford. Las características comunes de los tres son su juventud y su popularidad entre los liberales, no obstante Obama tendrá que someterse a la votación del Senado.
US President Barack Obama speaks during a press co

Antonin Scalia, el principal juez conservador del Tribunal de Estados Unidos, fallecía el pasado sábado y con él el ala más conservadora del Supremo estadounidense. Un viejo conocido por el presidente de los Estados Unidos. De hecho, Scalia sabía que era decirle 'no' a Barack Obama o, mejor dicho, a varias de sus reformas. Por eso, es el momento de buscar un sustituto a una de las voces más conservadoras del tribunal americano algo que ha abierto, aún más, la brecha entre los dos partidos estadounidenses.

Mientras Obama ya busca el sustituto "idóneo", los republicanos prefieren que la decisión no llegue hasta tener un nuevo presidente. Lainformacion.com habla con Daniel Ureña, Presidente de The Hispanic Council y Julio Cañero, Director del Instituto Franklin para analizar qué puede y qué no puede hacer Obama ante esta situación.

"Ya suenan algunos nombres, como Siri Srinivasan, un juez de origen indio, Jane Kelly o Paul Watford. Las características comunes de los tres son su juventud y su popularidad entre los liberales. En caso de que Obama proponga a una de estas personas, o cualquier otro juez, supondrá una votación en el Senado para su aprobación. Una votación que podría bloquearse si se ejerce el filibusterismo, negarse con una votación contraria y, por tanto, retrasarse hasta que haya un nuevo Presidente", afirma Ureña.Scalia,todo un referente en el área conservadora

El juez Scalia fallecía el pasado sábado en su rancho de Texas como consecuencia de un infarto, según las primeras informaciones, a los 79 años. Pero, Scalia era más que un juez. Para el área conservadora se trataba de un referente, de un pensador que anteponía la Constitución de los Estados Unidos por encima de todo. Por eso su muerte trastoca toda la agenda política de un país que se encuentra en plena campaña electoral y en la recta final del actual presidente.

Obama ha visto como Scania ha echado atrás varias de sus propuestas y por eso no va a dejar pasar la oportunidad de intentar 'colocar' a un juez más acorde con su pensamiento en uno de los organismos más influyentes del país.Medidas en las que Scalia le ha dicho 'no' a Obama

Scalia era partidario de que la Constitución de Estados Unidos es intocable. Por eso, bajo estos principios el juez ha rechazado varias propuestas, no solo con Obama sino, a todos los presidentes anteriores, en temas como el aborto, la inmigración, las armas, o la adopciónde medidas medioambientales para evitar el cambio climático. Aquí las más sonadas.

1. Restringir el derecho a portar armas. "Scalia se negó basándose en que la Segunda Enmienda de la Constitución convierte la opción de tener armas en un derecho constitucional", afirma Ureña .

2. Matrimonio homosexual.

3. Aborto.

4. Sanidad para todos. "Otra de las disputas fue la reforma del sistema sanitario del país bajo el programa Obamacare que garantiza sanidad asequible para todos", señala el presidente del The Hispanic Council.

5. Medio Ambiente. Este fue el último no a Obam. "Scalia no aprobó la medida presentada por el presidente en cuanto las reformas medioambientales para evitar el cambio climático", señala el director del Instituto Franklin.El papel de Obama en la elección del sustituto de Scalia

El presidente tiene la potestad para designar al sucesor, lo que le permite un importante margen para modelar ideológicamente el tribunal. Sin embargo, el candidato debe ser ratificado por el Senado, que este caso está en manos de una mayoría de republicanos, por lo que este será el principal impedimento con el que se topará el demócrata.

"El Presidente ha nombrado durante su gestión a dos juezasdel Tribunal Supremo: Elena Kagan y Sonia Sotomayor. Y aunque la mayoría del Senado es republicana y los necesita para nombrar al sucesor de Scalia, también lo va a intentar en esta ocasión", apunta Ureña.

El director del Instituto Franklin ve mucho más complicado el papel de Obama en la elección del sustituo de Scalia, de hecho afirma que "los republicanos no lo van a consentir. Ellos quieren esperar hasta ver qué pasa en las elecciones presidenciales. Si al final hay un presidente republicano, entonces, con la mayoría en el Senado, tendremos un nuevo juez del supremo conservador. Si el presidente es demócrata y los republicanos pierden la mayoría en el Senado, hay que recordar que se elige un tercio de esa cámara, entonces podríamos quizás tener un juez progresista".Los cambios que podría haber dependiendo del nuevo juez que llegue al Tribunal Supremo

Obama ha afirmado que ya trabaja en la lista de candidatos que quiere presentar al Senado ya que es consciente de lo que supondría un juez de pensamiento más liberal en uno de los tres pilares del sistema democratico de Estados Unidos y tiene la última palabra en cuestiones de gran trascendencia para el país. Tal es la importancia del organismo que fue quien legalizó el abortoo dio la victoria a Bush en las elecciones del 2000. Con una figura más afín a sus medidas y a las que podría llegar a presentar un candidato demócrata en caso de volver a hacerse con la presidencia.

"Hasta la muerte de Scalia había 5 jueces más conservadores, 1 más "oscilante" y 3 más liberales. Si llega un juez liberal-progresista al Tribunal se equilibra más la balanza hacia la aprobación de leyes más liberales mientras que si el sucesor de Scalia lo nombra un hipotético futuro Presidente republicano, se mantendría la mínima ventaja para los más conservadores", explica Ureña.

Dependiendo del juez que llegue al sillón de Scalia la Constitución americana podrá considerarse como 'viviente' o por contra seguirá siguiéndose a 'raja tabla' como el recién desaparecido. "Todo dependerá también de quién es el presidente, de las mayorías que se formen en el nuevo Congreso, y de la voluntad de los ciudadanos. Un Tribunal Supremo con mayoría progresista no se ve desde Nixon. Algunas normas como la pena de muerte, en cuya aplicación ya hubo una moratoria precisamente durante la época progresista del Tribunal Supremo, o el derecho a llevar armas podrían ser perfectamente revisadas bajo una interpretación distinta del texto constitucional. Hay que recordar que Scalia era originalista, es decir, interpretaba literalmente la constitución. Otro juez podría interpretar el texto constitucional como 'viviente', esto es, permitiendo que cada generación lo interprete de acuerdo a sus valores", apunta Cañero.¿Veremos las propuestas de Obama convertidas en realidades?

"Puede que sí o puede que no. La razón de esto es que aunque el Tribunal Supremo puede seguir funcionando con 8 miembros, un empate técnico ante una decisión de este Tribunal haría que la decisión para deshacer el empate recayera en el fallo adoptado por el tribunal inmediatamente inferior. Se acataría tal decisión, pero no crearía un precedente nacional", afirma el director del Insituto Franklin.

"Podría intentarlo pero no sería nada fácil sacarlas adelante si no logra primero nombrar a un sucesor. El Tribunal Supremo tiene en su agenda para los próximos meses varios casos de gran trascendencia y debate como la acción ejecutiva del Presidente Obama para aprobar la Reforma Migratoria que regularizaría la situación de más de 5 millones de residentes indocumentados, los intentos de los estados de aumentar la regulación de las clínicas de aborto o la consideración de raza en las admisiones universitarias. Estos temas tendrán que trabajarse en los próximos meses y emitir un acuerdo antes de junio. Si no se nombra un sucesor de Scalia, las votaciones podrían quedar en empate a 4 (ahora quedan 3 jueces de corte más liberal, 1 más independiente y 4 más conservadores) por lo que el Tribunal quedaría incapacitado para tomar decisiones y la sentencia final se relegaría a instancias menores",opina Ureña.

Asimismo, Barack Obama ha anunciado que espera tener sus nombres a miembro del Tribunal Supremo esta misma semana según informa 'The Wall Street Journal'.

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