Tarragona ultima los preparativos para la beatificación masiva del domingo

  • Tarragona ultima los preparativos para convertirse este domingo en el escenario de una beatificación masiva de 522 religiosos, casi todos asesinados durante la Guerra Civil, en un acto solemne en el que se espera la asistencia de más de 25.000 personas.

Tarragona, 11 oct.- Tarragona ultima los preparativos para convertirse este domingo en el escenario de una beatificación masiva de 522 religiosos, casi todos asesinados durante la Guerra Civil, en un acto solemne en el que se espera la asistencia de más de 25.000 personas.

Denominada oficialmente "la Beatificación del Año de la Fe" y considerada la mayor de la historia, la "macro beatificación" del domingo se celebrará en el Complejo Educativo de Tarragona -la antigua Universidad Laboral-, en medio de un importante dispositivo de medidas de seguridad.

La Conferencia Episcopal Española (CEE), organizadora del acto, ya ha anunciado que no permitirá ni banderas ni pancartas y el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, ha destacado que se trata de un acto "meramente religioso".

Al acto solo se podrá acceder con invitación o acreditación, y para entrar en el recinto, situado al lado de la autovía de Salou, se ha dispuesto un servicio especial de autobuses lanzaderas desde la ciudad, donde se han habilitado zonas de aparcamiento cerca del puerto.

El Arzobispado espera la llegada de unos 300 autobuses procedentes de distintos puntos de Cataluña -territorio de donde son la mayoría de los futuros beatos- y de toda España, y de más de un millar de vehículos particulares.

Para atender a los asistentes se han movilizado alrededor de 800 voluntarios, y algunos estarán activos desde las seis de la mañana del domingo, ya que el recinto abrirá las puertas a las siete.

La plaza del Complejo educacional, donde se celebrará el acto, se ha preparado como un gran templo al aire libre, presidido por murales con las fotografías de los mártires en una gran estructura de 26 metros de largo por 14 de altura y un altar de 30 metros.

La idea, según avanzó el secretario de comunicación Juan Antonio Martínez Camino en el acto de presentación de la beatificación, es que el cardenal Angelo Amato, que presidirá el acto, vaya descubriendo los rostros uno a uno para mostrarlos a la multitud.

Amato, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, es el enviado especial del Vaticano para esta beatificación, a la que asistirán 104 obispos.

Tras la zona de las autoridades eclesiásticas, se han dispuesto más de 7.500 sillas para las personas con dificultades de movilidad, los familiares de los futuros beatos y las autoridades civiles.

Han confirmado su asistencia el presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas; los ministros de Interior, Jorge Fernández Díaz y de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, según la Conferencia Episcopal.

Se han dispuesto también pantallas gigantes y 5.000 sillas en un campo anexo de rugby, lo que suma más de 14.000 asientos.

La beatificación masiva ha levantado críticas y rechazo por parte de algunos sectores y entidades, como la Coordinadora por lo Laico y la Dignidad que ha recogido más de 1.700 firmas en contra del acto, unas firmas que ayer entregó al arzobispo.

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