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Los siete mejores restaurantes de carretera: de 'La Perdiz' a 'La Majada'

En plena operación salida de Semana Santa es interesante saber dónde hacer alguna parada para comer y que merezca la pena. 

Bar de carretera
Pixabay

Semana Santa está a la vuelta de la esquina. Las procesiones, y no precisamente de nazarenos, se sufren también en las carreteras porque estamos ante uno de los puentes con más densidad de tráfico del año, después del 1 de mayo. Si antiguamente parábamos a comer donde lo hacían los camioneros, las autopistas nos han hurtado de estas referencias, así que le sugerimos unos cuantos lugares en los que parar a comer bien. En alguno de ellos seguro que encuentra el potaje de vigilia

Borleña
 

N-I, Mesón de Borleña

Aún no existe autovía que conecte Madrid con Santander; es cierto que han ido mejorando varios tramos de la carretera, desviando el tráfico de su ruta original, la N1

Y después la carretera 623 que conecta Burgos con la capital cántabra. El tránsito del Puerto del Escudo se le atraganta a la mayoría, pero anima a otros muchos nostálgicos que siguen prefiriendo enfilar su estrecha carretera hacia arriba y si encima luce el sol (rara vez) descubriremos el fabuloso pantano del Ebro. Nada más bajar El Escudo el Mesón de Borleña, un establecimiento que Begoña y Domingo han hecho crecer gastronómicamente en el que su ternera guisada sigue siendo un plato de dioses.

Borleña, Cantabria.

Lagar de milagros
 

N-I, El Lagar de Milagros

Si por razón de la hora a la que han salido de viaje, o simplemente parte al revés, desde el norte hacia Madrid, les recomendamos que acudan al Lagar de Milagros, el sustituto y competidor natural del Landa en la carretera de Burgos. Lechazos inmejorables, más ajustados de precios y la yema de huevo sobre morcilla curruscante de la tierra imprescindible.

Milagros, Burgos.

Cal
 

N-II, CalTrave

Es mucho más que un restaurante de carretera, es más, no nos atreveríamos a calificarlo como tal. La calidad de los productos que emplean es de primera división. La mayoría son de kilómetro cero, de su propia huerta, granja y cosecha, prácticamente todo lo que se sirve en este restaurante lo han hecho en casa, desde el pan al aceite y desde el vino a cualquier plato de los que preparan en su cocina. Las verduras, magníficas y las carnes a la brasa sobresalientes. Además el servicio y la amabilidad de la familia que regenta el establecimiento añade atractivo al desvío que hay que hacer si va o viene de Cataluña

Solibella, lleida

N-IV, La perdiz

A mitad de viaje cuando el destino es cualquier capital andaluza, requiere una parada para reponer fuerzas. Un poco más allá al descender Despeñaperros por la cara sur, existe un lugar con mucha personalidad, lo que era un antiguo refugio de cazadores es un restaurante con garantías: Un paté de perdiz imbatible y unos escalopines de venado muy bueno. Además, el aceite es de cosecha propia, de las aceitunas que crecen en los olivos del hotel.

A-4 Km 268. Jaén

Casa Pepe
 

N-VI, Casa Pepe

La verdad es que un establecimiento atípico, no apto para todos los gustos, pero con mucha personalidad. El restaurante está decorado con banderas de España y memorabilia franquista; pero además, su ciervo en adobo o la perdiz escabechada, el choto frito con ajos y el rabo de toro estofado; son algunas de las especialidades que debemos de probar si paramos aquí.

Venta de Cárdenas Km 2434-244 Ciudad Real.

Lagada
 

N-V, La Majada

Aunque el paso por Despeñaperros ha mejorado enormemente en los últimos años, cogemos la NV no sólo para viajar a Extremadura, sino que también la utilizamos para llegar a Sevilla, Cádiz y Portugal. La llamada Ruta de la Plata, lleva menos coches y sus paisajes y dehesas animan el viaje. En el Kilómetro 259, escondido de la mirada de los que circulan por la carretera está La Majada. Sólo un enorme silo de grano delata su posición. Así que cuando lo divisen desvíense en el 259 y disfruten de los quesos, los revueltos y las carnes de caza que preparan en este lugar.

Km 259 de la A-5

La Cueva
 

N-VI, La Cueva

A medio camino entre la N-I y la N-6, La Cueva, en Alar del Rey, es uno de esos sitios en los que merece la pena desviarse para probar su estupenda cocina. Una sala decorada con mucho gusto y cierto encanto es el lugar perfecto para probar sus deliciosas croquetas, de bechamel muy trabajada y muy cremosas. La tortilla con chorizo, un clásico que nunca falla. Las carnes, todas ellas son excelentes, el lechazo y las chuletillas para chuparse los dedos. De postre su milhojas es sensancional.

Alar del Rey, Palencia

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