Viernes, 26.04.2019 - 18:38 h
Que prueben su propia medicina

El truco para viajar en avión más barato que vuelve loco a las aerolíneas

Se conoce como billete a ciudad oculta y consiste en comprar vuelos con escala y no tomar el segundo tramo del viaje. Y funciona.

¿Por qué continuar todo el trayecto? / Pexels
¿Por qué continuar todo el trayecto? / Pexels

Existen decenas de trucos para encontrar vuelos más baratos. La mayoría de ellos se basan en comprar el billete en el momento adecuado, para días no muy solicitados. Pero hay una forma de ahorrar mucho dinero, incluso en vuelos con poca antelación, que no está aún en el radar de muchos viajeros y que molesta especialmente a las aerolíneas.

Se conoce como billete a ciudad oculta y consiste en comprar vuelos con escala que resultan más baratos que un vuelo directo a la ciudad de la escala, que es a la que en realidad quieres ir. Y funciona, siempre que no factures maletas.

Pongamos que queremos viajar un viernes a Atenas. Si buscamos un vuelo directo para visitar esta ciudad el próximo viernes 22 de marzo encontraremos que el billete más barato, con Aegean Airlines, tiene un precio de 166 euros. Pero si buscamos vuelos para Moscú en esta misma fecha encontraremos un billete con una escala Atenas, en la misma compañía, por 89 euros: y el primer vuelo es exactamente el mismo. Resumen: si compras el billete a Moscú y en vez de hacer el transbordo te quedas en la ciudad el billete te sale casi por la mitad.

¿Cómo no se te ha ocurrido antes? Por supuesto, se le ha ocurrido a mucha gente antes. En 2014, Aktarer Zaman, un joven estadounidense, fundó una web bautizada con el mismo nombre con el que se conoce esta práctica, Skiplagged, con la idea de facilitar la compra de este tipo de billetes. United Airlines le demandó por interferir de forma “intencional y maliciosa” en los negocios de la industria, lo que podría causar problemas “logísticos y de seguridad” para las compañías y sus clientes. La aerolínea perdió el juicio, pero, aunque la página sigue operativa no funciona todo lo bien que debiera, al menos para vuelos europeos, pues las compañías boicotean todo lo posible este tipo de búsquedas. Nuestro vuelo a Atenas, por ejemplo, no figura.

La mejor forma de llevar a cabo la treta pasa por buscar vuelos, ver los billetes con escala más baratos y comprobar si van a alguna ciudad que te interesa. Hay trayectos en los que el ahorro se repite, por lo que las personas que vuelan regularmente a ciertos lugares se acaban aprendiendo el truco, que es también fantástico si, por ejemplo, quieres visitar varias ciudades.

Probablemente es el caso de un pasajero que el pasado abril partió de Seattle en un vuelo de Lufthansa con destino a Oslo, pero se bajó en el aeropuerto de escala, Frankfurt. Desde allí, voló a Berlín con otro billete que había comprado a Lufthansa por separado. La compañía aseguró que el consumidor había incumplido sus condiciones de viaje y le demandó con 2.000 euros. Un juzgado de Berlín desestimó el caso, pero la compañía ha recurrido y el asunto continúa en los tribunales.

Este truco permite ahorrar de verdad. / Pexels
Este truco permite ahorrar de verdad. / Pexels

Un problema que han creado las propias aerolíneas

Pese a los intentos de las aerolíneas por limitar al máximo esta práctica, con todo tipo de amenazas, no parece que tengan una manera clara de evitar la treta. Al fin y al cabo, los pasajeros les están dando de su propia medicina.

“El billete a una ciudad oculta es un problema que las propias aerolíneas han creado”, explica en la BBC Henry Harteveldt, fundador de la firma de asesoría de viajes Atmosphere Research. “Entiendo perfectamente, como analista de aerolíneas y persona de negocios, por qué las aerolíneas extraen tanto como pueden donde tienen influencia. De eso se trata el negocio. Pero cuando una aerolínea lanza precios estúpidos y la tarifa en un hub [aeropuerto] no tiene sentido, es casi como si las aerolíneas invitaran a realizar reservas en ciudades ocultas”.

Al fin y al cabo, los precios de los billetes tienen poco que ver con el costo real del viaje: están pensados, sencillamente, para sacar el máximo dinero posible teniendo en cuenta la oferta (si hay más o menos competidores que vuelen al mismo sitio) y la demanda (si hay más o menos pasajeros, con más o menos dinero, que quieran ir a ese sitio).

Entre semana las líneas que frecuentan los viajeros de negocios son siempre más caras que las que se frecuentan más por ocio, pues las empresas van a pagar por los billetes de todas formas, pero esto cambia en fin de semana.

Las aerolíneas saben que hay personas aprovechándose de este error del sistema y persiguen como pueden esta práctica. “La reserva de itinerarios inusuales podría generar alertas, y alguien podría vigilarte mientras vuelas”, asegura Harteveldt. “En algún momento, puedes recibir una carta o que te reciba un agente de seguridad en la puerta. La intención de las aerolíneas es intimidar y recuperar lo que perciben como ingresos perdidos”.

No está claro que las aerolíneas puedan reclamar ningún dinero, pues a priori nadie te puede obligar a coger o no un avión que has pagado. No obstante, pueden dificultar mucho la práctica: para empezar, es imposible hacer esto con equipaje facturado, que va siempre a la ciudad de destino y, si bien se puede hacer en el trayecto de ida, podrías tener problemas al montar en la escala de vuelta si no se ha registrado tu primer viaje.

Las aerolíneas también guardan registros de los viajeros y podría llegar el caso de que veten a aquellos que incurran en esta práctica por sistema, pero de momento se les cuela más de uno, y no les hace ninguna gracia.

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