Sábado, 04.04.2020 - 05:31 h
La entropía en tu bolsillo

Grandes dudas de la humanidad: ¿Por qué dura tan poco la batería de mi móvil?

Es el pan nuestro de cada día y, por mucho que avancen las baterías, no hay forma de que no se degraden con el tiempo. Ni la habrá. 

Quedarse sin batería, el mal de todo teléfono / Pexels
Quedarse sin batería, el mal de todo teléfono / Pexels

Lo mejor de comprarse un móvil nuevo no es tener mayor espacio, una mejor cámara o poder acceder a este con la huella dactilar, es que te funciona un día entero sin tener que recargarlo. Pero la alegría dura poco, a medida que pasan los meses el móvil aguanta cada vez menos y, pasado un año, se apaga a las pocas horas de salir de casa.

Es el pan nuestro de cada día y, por mucho que avancen las baterías, no hay forma de que no se degraden con el tiempo. Y la mala noticia es que puede que esto no ocurra nunca.

Miles de personas en todo el mundo se dedican a diseñar baterías que se carguen más rápido, duren más y puedan ser recargadas muchas más veces, pero como apunta en The Conversation el profesor de la Iowa State University Steve W. Martin, es imposible hacer una batería verdaderamente duradera.

El principal problema de las baterías es lo que los científicos e ingenieros conocen como capacity loss o capacity fading (algo así como “disipación de la capacidad”), el fenómeno por el cual la cantidad de carga que puede almacenar una batería disminuye con el uso. Las baterías basadas en litio y níquel ofrecen entre 300 y 500 ciclos completos de descarga / carga antes de que la capacidad caiga por debajo del 80 por ciento, pero cada vez que cargas tu teléfono la duración de su batería disminuye: y lo hará hasta que, prácticamente, tengas que tener el móvil permanentemente enchufado.

Las baterías de los móviles han mejorado enormemente / Pexels
Las baterías de los móviles han mejorado enormemente / Pexels

No se puede ir en contra de las leyes de la física

Este fenómeno no es más que el resultado de la segunda ley de la termodinámica, que especifica que “la cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse en el tiempo”. Esto, como apunta Martin, implica que cada vez que ocurre algún proceso hay una cierta cantidad de energía desperdiciada a lo largo del camino que nunca puede recuperarse. Cada vez que cargas y descargas tu móvil se desperdicia un poco de energía (en concreto entre 0,025 y 0,048 por ciento por ciclo) y tu batería jamás podrá recuperar la capacidad perdida.

“Para imaginar cómo funciona esto, piensa en el uso de la batería como si transfirieras agua entre dos vasos”, explica el ingeniero. “Usar una batería es como vaciar el agua de un vaso al otro, y cargar la batería implica volver a verter el agua en el primer vaso. Incluso si lo haces una o dos veces sin derramar una gota, siempre queda un poquito en cada vaso que no puedes derramar”.

Ahora imagina verter el agua cientos y hasta miles de veces durante un período de dos o tres años (para una batería de teléfono móvil) o de 10 a 20 años (para un automóvil eléctrico). Con el tiempo, las miles de pequeñas y grandes cosas que van mal suponen una gran pérdida de agua. Llegado un punto no quedará nada.

Martin y muchos otros ingenieros trabajan para que los ciclos de carga y carga y descarga sean cada vez más eficientes, pero si bien lograrán hacer baterías cada vez más efectivas, siempre se perderá algo de energía, lo contrario iría en contra de las leyes de la física.

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