Viernes, 26.04.2019 - 18:34 h
Se aumenta la capacidad casi en un tercio

Por qué nadie debería subir andando las escaleras del metro: iríamos más rápido

Permanecer quieto en las escaleras mecánicas no parece la mejor forma de ahorrar tiempo pero es la forma más eficiente de organizar el tráfico

¿Y si lo mejor para todos es que nadie ande? / Pexels
¿Y si lo mejor para todos es que nadie ande? / Pexels

Ocho y media de la mañana. El metro está a rebosar, pero no todo el mundo tiene la misma prisa. Algunas personas prefieren esperar de pie mientras las escaleras mecánicas hacen su trabajo, otras escogen adelantarles por la izquierda y subir andando. Pero ¿es esta la mejor forma de gestionar el tráfico de personas?

La norma que dicta que las personas deben permanecer paradas en el lado de la derecha para dejar pasar por la izquierda a quienes suben andando está tomada directamente de las costumbres del tráfico rodado: por la derecha circulan los vehículos más lentos y por la izquierda los más rápidos. Pero las escaleras mecánicas no son una carretera. Y, como sugiere en 'The Conversation' la profesora de ingeniería industrial de la Universidad Estatal de Misisipi Lesley Strawderman, la forma en que organizamos su tráfico podría no ser la más adecuada.

Como apunta Strawderman lo primero que hay que hacer para calcular la fórmula más adecuada para organizar el tránsito, ya sea en una escalera o una carretera, es cuánto espacio necesitan los vehículos o personas para circular. Y este espacio cambia en función de los usos. El espacio que necesita un peatón para estar relativamente cómodo es muy distinto si está parado o moviéndose.

Alguien de pie necesita, en promedio, un poco más de un tercio de metro cuadrado de espacio (0.3m²), mientras que un peatón necesita tres cuartos (0.75m²). Eso significa que un espacio restringido, como una escalera mecánica, puede contener cómodamente más del doble del número de peatones de pie que caminando. Todo esto sin contar que, como ocurre siempre, hay personas que se paran en el carril de andar, lo que provoca un cuello de botella que congestiona aún más la estación.

Aglomeración en el metro
Una circulación más eficaz aligeraría el transporte en toda la red. / Europa Press

Una medida que ya se aplica en metros de todo el mundo

No es un cálculo que desconozcan los responsables de los metros. En Londres se ha logrado incrementar la capacidad del suburbano en hora punta obligando a todo el mundo a permanecer de pie en las escaleras mecánicas durante las horas de mayor congestión, una medida que se sigue desde 2016 en diversas estaciones.

Como explicó Archie Bland en 'The Guardian' la idea la trajo un empleado del suburbano que, estando de vacaciones en Hong Kong, descubrió que en el metro nadie subía las escaleras andando. Las personas ocupaban por orden los dos espacios de la escalera, lo que les permitía viajar de manera más eficiente y segura. Cuando volvió comentó la idea con sus jefes y se empezó a aplicar en un programa piloto de tres semanas en la estación de Holborn.

Los resultados fueron espectaculares. Al pedir a los viajeros que se paren en ambos lados llegan 31 pasajeros más a la escalera por minuto, lo que implica un aumento de la capacidad de su capacidad de un 28 %.

Visto así ¿por qué no se está aplicando esta norma en todos los metros del mundo?

Desafiando a las convenciones sociales

Como explica Strawderman, aunque esta medida aliviaría enormemente la congestión en todos los espacios públicos en los que los peatones circulan por escaleras mecánicas, lo cierto es que desafía muchas de nuestras convenciones sociales sobre el transporte, que siempre han beneficiado al viajero individual.

“Permitir que las personas suban andando por la izquierda permite que algunas personas se muevan más rápido, a pesar de que reduce la capacidad de la escalera mecánica y ralentiza el tiempo total de viaje para otras personas”, explica la ingeniera. “Si bien el uso de uno de los carriles de escaleras mecánicas para caminar puede ayudar a que el peatón salga más rápido, las distintas velocidades de los caminantes en relación con el resto del tráfico dificultan la eficiencia general. Para mejorar el sistema general, hay que considerar la eficiencia del sistema en conjunto”.

Si se obligara a todo el mundo a permanecer quieto en las horas punta se ocuparía mejor el espacio, no se formarían cuellos de botella y todo el mundo llegaría a su destino antes. Pero ¿estamos dispuestos a renunciar a nuestro actual derecho a adelantar cuando tenemos prisa?

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios