Viernes, 24.11.2017 - 03:21 h
Impuesto superreducido

La UE abre la puerta a que España pueda fijar un IVA del 4% en el coche eléctrico

La Comisión Europea estudia modificar la Directiva que regula los tipos impositivos e incluir a los coches eléctricos para que puedan beneficiarse.

El coche alternativo logra el récord de ventas apoyado en un Plan Movea insuficiente
Estación de carga de coches eléctricos

Los coches eléctricos solo suponen en España un 0,3% de las ventas pese a su repunte en los nueve primeros meses del año 2017. Ya circulan unos 15.000 vehículos cero emisiones, pero el crecimiento es muy lento. Más teniendo en cuenta que para cumplir con los compromisos de la Unión Europea, en el año 2020 deberán estar circulando por las carreteras españolas 300.000 coches eléctricos.

El incentivo a la compra de los coches no contaminantes, el Plan Movea (anterior Plan PIVE), apenas duró 24 horas y tuvo un presupuesto muy limitado. Todo apunta a que será renovado, pero no aporta estabilidad en el sector automovilístico. Tiene que ser aprobado por el Gobierno todos los años y su dotación económica depende de la situación económica del país. Por ello, los fabricantes proponen un plan alternativo: adiós al Movea a cambio de suprimir el IVA, o al menos, que se quede en el tipo impositivo superreducido del 4%.

Así, desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), con el apoyo de Nissan, negocian desde hace unos meses con la Comisión Europea la reducción del IVA, que actualmente es del 21%. Fuentes conocedoras de la negociación, aseguran que “a falta de la decisión oficial, la propuesta fue acogida con buen agrado y las sensaciones que tenemos son positivas por las respuestas que nos han dado”.

La petición de los fabricantes es la de modificar el artículo 98 de la Directiva 2003/96/CE que regula los impuestos de los productos energéticos y de la electricidad, que actualmente no prevé la aplicación de tipos impositivos reducidos a los vehículos eléctricos. Los Estados miembros deberían aceptar la nueva regulación.

La Unión Europea está dispuesta a abrir la puerta al cambio y dejaría la pelota en el tejado del Gobierno, que también debería dar el visto bueno para que la modificación se hiciera efectiva en España. En una respuesta parlamentaria, recuerdan que reducir el tipo impositivo al 4% “no es posible en la actualidad y su eventual aplicación queda supeditada a una propuesta legislativa” de la Comisión Europea al Consejo.

Marco Toro, consejero director de Nissan Iberia, solicitó en el III Foro de la Movilidad organizado por la compañía japonesa, una "medida estable" a la Unión Europea para que "los clientes puedan beneficiarse de un importante ahorro en fiscalidad sin la necesidad de activar planes de incentivos en los presupuestos que pueden acabarse en un par de semanas".

Nissan Leaf 2018
El coche alternativo logra el récord de ventas apoyado en un Plan Movea insuficiente


El mismo impuesto que el pan o la leche

Los fabricantes de coches eléctricos están haciendo un gran esfuerzo para hacerse un hueco en el mercado, pero se encuentran en desventaja frente a los diésel y gasolina principalmente por dos motivos: la todavía escasa red de recarga y el precio. La inversión en tecnología y la falta de producción en masa de muchos de los modelos hacen que su coste sea mayor. Aunque también tienen ventajas económicas como el ahorro en combustible, no pagan el impuesto de matriculación y tienen descuentos en los tributos locales, peajes y aparcamiento. Pero ninguna ayuda a la hora de adquirir el vehículo.

Sería sin duda un gran éxito para el coche eléctrico, ya que el IVA del 4% solo se aplica a los artículos de primera necesidad, como la leche, el pan, los libros de texto, medicamentos o vehículos para personas con discapacidad. Esto significaría que un coche que actualmente vale 30.000 euros, pasaría a costar en torno a 25.000, lo que le convertiría en más competente en el mercado ante sus rivales de combustión tradicional. En España también existe el tipo reducido al 10%, que disfrutan el agua, la vivienda, los garajes o el transporte, entre otros.

Solo hay dos países en los que el coche eléctrico cuenta con una reducción impositiva. En Holanda es del 7% y la cuota de mercado que ocupa es del 10%. En Noruega, una de cada cuatro coches son eléctricos, un impulso motivado porque están totalmente exentos de cualquier impuesto. Algo que podría tocar a su fin en 2018 con la posible implantación de la conocida como ‘tasa Tesla’, que afectará a todas las marcas. Según la prensa local, el país escandinavo penalizará los coches más pesados con un impuesto entre lo 740 y los 7.4000 euros, lo que podría suponer un duro golpe para el fabricante estadounidense.

Hay que recordar que Madrid no permitirá aparcar en la almendra central a los coches sin distintivo ambiental desde 2020 y los anteriores a 2006 no podrán circular en la capital a partir de 2025. Barcelona ha adelantado las medidas para acabar con la contaminación y aplicará estas restricciones desde diciembre de 2017 hasta 2019 de forma gradual.

Ahora en portada

Comentarios