Lunes, 27.05.2019 - 13:44 h

La discriminación por castas, letal para los estudiantes indios

En las más prestigiosas universidades de la India, los estudiantes de una casta discriminada tienen un porcentaje de plazas reservadas. Pero una vez dentro, profesores y alumnos hacen la vida imposible a los alumnos llegados de la casta Dalit. Es el caso de Jasprett, se quito la vida cuándo un profesor le suspendió por el origen de su familia.

En las más prestigiosas universidades de la India, los estudiantes de una casta discriminada tienen un porcentaje de plazas reservadas.

Jaspreet Singh, un joven estudiante perteneciente a una casta que antes era considerada como los 'intocables' por el resto de indios, estaba en su último año de la escuela de medicina cuando su vida comenzó a desmoronarse.

Un estudiante con talento y la gran esperanza para su familia de conseguir comenzar el camino hacia la clase media. Singh se quedó sin palabras al enterarse de que había suspendido medicina comunitaria, una de las asignaturas más fáciles. Pero se sintió todavía más devastado cuando conoció el motivo que justificó el suspenso: su profesor había decidido suspenderle debido a su casta.

Como la mayoría de los estudiantes de la casta dalit, Singh había sufrido en silencio durante años los murmullos y los desaires de sus compañeros de clase en el Colegio Médico Chandigarh (GMCH). El argumento de su profesor de que nunca permitiría a Jaspreet llegar hasta el final fue la gota que colmó el vaso.

Jaspreet se colgó del ventilador del techo del cuarto de baño de la biblioteca de la universidad, escribiendo en su nota de suicidio que no podía soportar más los insultos y la discriminación que había sufrido por parte de dos compañeros y de su profesor de medicina comunitaria, el Dr. NK Goel. Los tres han sido acusados de complicidad en el suicidio de Singh, que es un delito tipificado en el código penal indio, pero no se ha emitido sentencia y los acusados mantienen que son inocentes.

"La universidad dice que no era capaz de hacer frente a los cursos, pero lo hizo muy bien en el resto de asignaturas", asegura la hermana de Jaspreet, Balwinder Kaur. "En cirugía consiguió una puntuación de 80 sobre 100".

Por desgracia, casos como el de Jaspreet son muy comunes, de acuerdo con la Fundación Insight, un grupo de dalits jóvenes que están trabajando para eliminar la discriminación en el sistema de educación superior de la India.

No se ha hecho ningún esfuerzo oficial para determinar cuántos de los 16.000 estudiantes que hay en escuelas y universidades que se han suicidado en los últimos cuatro años procedían de las castas históricamente reprimidas de la India. Sólo un estudio que cubre únicamente al Instituto Panindio de Ciencias Médicas. (AIIMS), ha investigado la discriminación en el campus.

Pero la Fundación Insight considera que un número desproporcionado de los estudiantes que se suicidan proceden de la casta dalit, y sus miembros alegan que la discriminación de castas, un "sucio" secreto, está omnipresente en las principales universidades de la India – aún cuando el Gobierno trabaja para ampliar el acceso a la educación superior con cuotas, o reservas, para los grupos históricamente oprimidos.

"El problema al que nos enfrentamos en las instituciones de élite es mucho peor", asegura Anoop Kumar, coordinador nacional de la Fundación Insight, y que él mismo es un dalit. "Estas instituciones de élite se consideran de gran prestigio, y a los estudiantes dalit que ingresan en ellas se les considera como unos intrusos que han entrado a través del sistema de reservas, que no merecen estar allí, que éste es un lugar competitivo, es un lugar de méritos, y estos chicos han venido a través del sistema de cuotas. Asi que el odio y la hostilidad son mucho mayores".

Podría ser posible que la hostilidad marque un punto de inflexión para la sociedad india no muy diferente a la reacción de los blancos en EEUU cuando se produjo la desegregación de las escuelas en la década de 1960.

Para romper el dominio de la casta, que ha perdurado durante miles de años, frustrando los esfuerzos de los reformadores religiosos, misioneros y activistas de derechos civiles, la India calificó como ilegal la persecución o la segregación de los intocables e introdujo un sistema de cuotas que reserva un 22,5 por ciento de las plazas universitarias y empleos gubernamentales para los denominados "castas y tribus" en la década de 1950.

Pero en los últimos años, desde que en la década de 1990 se produjera el surgimiento de partidos políticos basados en la casta que ha asegurado que se cumplen los sistemas de reservas y debido a que ahora hay otras castas trabajadoras que se han ganado su propio trabajo y cuotas en educación, esto ha provocado una reacción violenta entre los indios de las castas altas. En el AIIMS, por ejemplo, donde hay 50 alumnos dalit, cientos de médicos llevaron a cabo protestas y huelgas de hambre contra la expansión del sistema de cuotas para reservar un 27 por ciento adicional de las plazas para los estudiantes de las castas trabajadoras conocidas legalmente como 'otras clases desfavorecidas' (OBC).

Su argumento: la mitad de la reserva o la mayoría de las plazas en las universidades de la India están limitadas, lo que hace casi imposible para los estudiantes de la casta  alta conseguir una plaza, y las cuotas están erosionando los altos estándares que se han ganado los institutos de tecnología de la India, como el Instituto Indio de Gestión o el AIIMS, que gozan de reputación internacional por producir líderes como Indra Nooyi, el presidente ejecutivo de Pepsi, y Vinod Khosla, cofundador de Sun Mycrosystems, entre muchos otros.

Ese fue el ambiente con el que otro dalit víctima del suicidio, Balmukund Bharti, se dio de bruces cuando consiguió una plaza en el año 2006 en el AIIMS a través del sistema de cuotas.

La persecución obligó a Bharti a salir de su dormitorio de literas y marcharse con otros alumnos dalit. Sus profesores y compañeros de clase supuestamente le remarcaban una y otra vez que era un "estudiante de cuotas". Y supuestamente, según cuentan sus padres, uno de sus profesores le espetó que no era "digno de ser médico". Además, según los padres, el AIIMS no les notificó nada después del primer intento de suicidio, fallido, de su hijo (AIIMS ha declinado conceder una entrevista o responder algunas preguntas enviadas por e-mail).

 

"El suicidio es sólo un indicador del malestar latente", opina Kumar, de la Fundación Insight, que ha documentado cerca de 20 casos de suicidios relacionados con la discriminación sufrida por los alumnos dalit, y publicado testimonios de vídeo de sus padres y familiares en Youtube y en varios portales de internet.

Kumar cita la alta tasa de abandono entre los alumnos dalit, la escasez de profesores de esta casta y el gran número de puestos vacantes del sistema de cuotas como prueba de que todo el sistema educativo está envenenado por la discriminación de castas.

En efecto, mientras que las instituciones y los individuos particulares cultivan una ceguera falsa y premeditada rechazando, por ejemplo, comparar el rendimiento de los estudiantes de las castas bajas a través de test anónimos. "Tu casta es lo primero que la universidad sabe de ti en tu primer día de clase", afirma Kumar.

En su primer día en la universidad, en Uttar Pradesh, un profesor le pidió a cada alumno que se pusiera de pie y dijera su nombre, su ciudad natal, y su rango en la prueba estandarizada que regula la admisión a la universidad, lo que significa que tuvo que anunciar a todos los allí presentes que había entrado a través del sistema de cuotas, y, por tanto, que era un dalit.  

La Kumari Mayawati, del Partido Bahujan Samaj Party (BSP), acababa de convertirse en la primera ministra dalit jefe del Estado, y el profesor concluyó con un mensaje para todos los estudiantes de cuotas. Es mejor que estudiéis mucho, dijo, porque Mayawati no estará puntuando vuestros exámenes.

Desde el primer día, te identifican como un estudiante de categoría reservada, o como un estudiante de cuotas, y por lo tanto, creen que eres intrínsecamente débil", explica Kumar". Al mismo tiempo, te están diciendo que no pueden acercarte a ellos en busca de ayuda.

Por supuesto, a pesar de los obstáculos, muchos alumnos dalit sobresalen. Pero la obsesión con los llamados "méritos", como se define en las pruebas estandarizadas que están predispuestas a favor de los estudiantes más ricos, se oculta el hecho de que la mayoría de los estudiantes de cuotas están luchando por salir de las ciudades pequeñas. Sus padres no tienen dinero para los cursos de preparación. Y a pesar de asistir 10 años a una escuela en una lengua regional, se espera que hagan la transición al inglés sin ayuda adicional.

"Queremos romper el mito del mérito", dice Kumar, refiriéndose de nuevo a Balmukund Bharti, cuyos padres son trabajadores en una de las regiones más pobres de la India. "Para nosotros, el mérito real es que un estudiante de un área deprimida y de una familia deprimida llegue al AIIMS a través del trabajo duro".

Al parecer, los dirigentes universitarios que simpatizan con ese punto de vista son pocos y distantes entre sí, según sugiere una investigación encargada por el Ministerio de Salud sobre la discriminación en el AIIMS dirigida por Sukhadeo Thorat, un académico dalit.

El informe de la Comisión Thorat considera que la institución no había establecido las medidas exigidas legalmente, como un departamento para las quejas de discriminación o programas de rehabilitación para ayudar a los estudiantes de las castas inferiores a superar problemas de idioma y otras dificultades académicas. Teniendo en cuenta que la mitad de la calificación del estudiante se basa en la "evaluación interna" por parte de los instructores, la comisión también encontró que los estudiantes dijeron que sus examinadores hicieron preguntas para conocer su casta y a continuación se volvieron inaccesibles y pasaron menos tiempo con ellos que con sus compañeros de la clase alta.

AIIMS más tarde formó su propio comité para investigar las conclusiones de la Comisión Thorat, y las refutó, presentando una demanda ante la Corte Superior de Nueva Delhi contra el ministro de Salud, su secretario y tres miembros de la comisión Thorat, solicitando alrededor de 7.000 euros de indemnización por las presuntas acusaciones difamatorias.

Así que no es sorprendente que la institución haya implementado algunas, si las hay, de las recomendaciones de la Comisión Thorat, según una fuente cercana de la administración.

Pero la Fundación Insight no va a dejar que el tema caiga en saco roto.

Recién salido de una reunión con un funcionario del Ministerio de Justicia Social de la India que se encarga de la lucha contra la religión y la discriminación basada en la casta, Kumar anuncia que el grupo está presionando al Gobierno para que actúe, y planea una protesta nacional el próximo mes si no se mueve con suficiente rapidez.

El tiempo podría ser de vital importancia. Cuando el gobierno obligó a GMC (Chandigarh) a designar a un grupo independiente de profesores para que revisaran el examen que Jaspreet Singh había suspendido, él lo aprobó con creces.

Sin embargo, un título póstumo de médico no vale mucho para su desolada familia.

"Todavía seguimos intentando obtener justicia. Seguimos peleando en los tribunales", denuncia la hermana de Jaspreet. "Goel (el profesor) debería ser despedido y encarcelado para que ningún otro estudiante tenga que enfrentarse a algo como esto".

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