Miércoles, 22.05.2019 - 23:18 h

Los diamantes de sangre que una vez trajeron horror ahora aportan desarrollo a Sierra Leona

Gracias al boom de la minería, el país africano está experimentando un crecimiento sin precedentes. Aun así, muchos lugares de Sierra Leona aún recuerdan las heridas de un conflicto que derramó demasiada sangre.

Encuentran un diamante rosa de 12,76 kilates en una mina de Australia

Los diamantes que en el pasado tiñeron de sangre Sierra Leona ahora representan un cambio notable que ha llevado al país a liderar un crecimiento mundial, describe en un reportaje The Guardian.

El país de cinco millones de personas ha alcanzado un 35% de crecimiento gracias al boom de la minería. Pero la capital, Freetown, guarda aún decenas de casas derruidas por la guerra. Una guerra donde la lucha para controlar los lucrativos campos de minerales preciosos acuñó el término "diamantes de sangre".

Situada en el cinturón rico en minerales de Sierra Leona, la mina de Koidu Holdings protagonizó junto a otras una década de cruenta guerra civil. Conflicto que aterrorizó al mundo por su brutalidad y la presencia de niños soldado. Ahora, esta misma mina de diamantes que sirvió como tesoro para aquellos rebeldessuministra producto a la joyería Tiffany.

El Gobierno del país confía en que este desarrollo mineral permita a Sierra Leona situarse al nivel de países con ingresos medios como Sudáfrica o México.

"La minería está llevando a un excepcional crecimiento del PIB este año, pero también hemos hecho enormes progresos para mejorar la atmósfera que favorezca la inversión en general, y va calando poco a poco", ha declarado el ministro de Hacienda, Samura Kamara.

En un sector que antes se asociaba a los locos señores de la guerra, decenas de multinacionales hacen cola por invertir.

La compañía African Minerals, por ejemplo, afirma que la mina de magnetita más grande del mundo generará 92.000 millonesde dólares para el Gobierno durante al menos una década, según la revista AIM. London Mining planea también triplicar sus rendimientos de mineral de hierro en el país.

El 1° de diciembre de 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución sobre el papel de los diamantes en los conflictos.

Reconoció que los diamantes ilícitos eran un factor de importancia crucial en la prolongación de guerras brutales y destacó en cambio, que los diamantes lícitos contribuían a la prosperidad y el desarrollo en otras partes del mundo. Por ello, impusieron un régimen de certificados de origen.

Aun así, organizaciones humanitarias como Global witness dicen que todavía corren por el mercado internacional algunos diamantes manchados de sangre. Por ejemplo, en la India.

En desolados escenarios donde antes paseaban las fuerzas de paz, las infraestructuras comienzan a florecer para conectar las ciudades satélites con la capital de Sierra Leona. Pero aún queda mucho por hacer, señala el reportaje.

En primer lugar, el Gobierno cita una brecha inmensa de formación de toda una generación a la que se nagó la educación básica durante la guerra. Centenares de trabajadores también gritan que ellos tienen mucho que decir acerca de las todavía miserables condiciones de muchos trabajadores:

"Que venga [el presidente] a trabajar aquí todos los días durante una semana para ver cómo es", dice Momo Kamara trabajador de la London Mining. Él renunció a meterse hasta los tobillos en los ríos de aguas marrón en búsca de un diamante a cambio de un salario insuficiente para mantener a su familia.

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