Lunes, 23.10.2017 - 14:04 h

Tres muertos y 20 heridos tras la violenta marcha supremacista blanca de Virginia

El caos se ha adueñó ayer sábado de Charlottesville, una pequeña localidad de Virginia de apenas 45.000 habitantes. Un atropello premeditado provocó la muerte de una mujer.

"Condenamos en los términos más contundentes esta atroz muestra de fanatismo, racismo y violencia por múltiples partes. Múltiples partes", indicó Trump.

Tres muertos y 20 heridos tras violenta marcha supremacista en Virginia. Europa Press

El caos se ha adueñó ayer sábado de Charlottesville, una pequeña localidad de Virginia de apenas 45.000 habitantes. Una gran marcha de supremacistas blancos bajo el nombre Unir a la derecha provocó enfrentamientos con contramanifestantes de izquierdas y antirracistas que dejaron un muerto -una mujer de 32 años- y una veintena de heridos, además de numerosos arrestados. La causa del fallecimiento fue un atropello premeditado.

Horas después, un helicóptero de la policía se estrellaba a 11 kilómetros de Charlottesville y fallecian dos de sus ocupantes.

A última hora de la noche las autoridades estadounidenses acusaron formalmente de asesinato en segundo grado a James Alex Fields Jr., de 20 años y natural de Ohio, como presunto autor del atropello.

El joven veinteañero, residente en Maumee (Ohio), se encuentra detenido en la cárcel del condado de Albermarle-Charlottesville. Thomas aseguró que el atropello fue un acto premeditado.

Ambos sucesos ocurrieron después de que el gobernador McAuliffe declarara el estado de emergencia en la ciudad por los enfrentamientos.

Reacción de Trump

En una breve comparecencia, el presidente estadounidense, Donald Trump, reprobó los violentos hechos ocurridos en la ciudad de Charlottesville, sede de la Universidad de Virginia y situada a algo más de 300 kilómetros al suroeste de Washington.

"Condenamos en los términos más contundentes esta atroz muestra de fanatismo, racismo y violencia por múltiples partes. Múltiples partes", indicó Trump en una declaración desde Bedminster (Nueva York), donde pasa sus vacaciones.

Trump matizó, no obstante, que "esto ha estado sucediendo por mucho tiempo en nuestro país - no con Donald Trump, no con Barack Obama" y "no tiene cabida en EEUU".We ALL must be united & condemn all that hate stands for. There is no place for this kind of violence in America. Lets come together as one!— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 12 de agosto de 2017

El mandatario no hizo referencia expresa a los supremacistas blancos que organizaron el acto, pese a que la marcha contó entre sus participantes con conocidas figuras de la derecha nacionalista estadounidense, como David Duke, antiguo líder del Ku Klux Klan.

"Vamos a cumplir con las promesas del presidente Donald Trump y retomar el país", dijo Duke en declaraciones recogidas por la CNN momentos antes de conocerse el mortal atropello.

La polémica concentración "Unir a la derecha" se organizó en protesta por la retirada de una estatua homenaje al general confederado Robert E. Lee, quien lideró a las fuerzas sureñas durante la Guerra Civil estadounidense (1861-1865), y que ya generó choques violentos el viernes por la noche en el campus universitario de la ciudad.

La manifestación ha sido descrita como "el mayor encuentro de odio de su clase en décadas en EE.UU." por el Southern Poverty Law Center, un grupo que investiga a los que fomentan la violencia racial.

Jason Kessler, organizador del evento, había subrayado en un comunicado que se trataba de defender la Primera Enmienda de la Constitución que protege la libertad de expresión y respaldar a "los grandes hombres blancos que están siendo difamados, calumniados y derribados en Estados Unidos".

Marchas y protestas similares a la de Charlottesville han tenido lugar durante los últimos meses en otros lugares del sur del país donde las autoridades decidieron retirar simbología confederada.

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