Martes, 20.08.2019 - 08:27 h
Telediaria

El nuevo fracaso de TVE en su obsesión con retrasar el prime time: un error repetitivo de la pública

Tras la cancelación del show de Javier Cárdenas y la supresión del espacio de Raquel Sánchez Silva, RTVE ha invertido en otro programa para que su programación de noche no empiece hasta cuando ya se ha terminado 'El Hormiguero' en Antena 3. Este espacio se llama 'Tvemos' y es un refrito de vídeos de Youtube, que supuestamente hacen gracia.

Un zapping, presentado por Elisa Mouliaa, que sólo es un programa de relleno con un objetivo: proteger las grandes apuestas de máxima audiencia de la cadena, como 'MasterChef' o 'Cuéntame', de rivales como 'Supervivientes'. Al empezar estas producciones más tarde, se libran del momento de más competencia y en el examen de los audímetros aparentan cosechar más cuota de pantalla.

Desde hace unos años, las cadenas miran más al frío numero de cuota de pantalla que a sus espectadores reales. Y eso conlleva una grave contraindicación, ya que un tipo de público se marcha de la emisión tradicional. Este espectador no cuenta con la paciencia para trasnochar y aguantar programas como 'Tvemos' sin ningún aporte interesante.

Porque 'Tevemos' es un fracaso para TVE. No sólo en audiencia, también en su cometido como cadena pública. Y es que supone una oportunidad perdida de invertir en espacios con una entidad creativa que aporte una experiencia al espectador con un contenido real. Quedarse en el zaping del vídeo ya visto en Youtube es un fracaso colectivo. Es tirar la toalla, infravalorando a tu público. La función de RTVE debe ir más allá con propuestas que arriesguen para diferenciarse del resto de canales e incluso que sirvan de reclamo para promocionar el resto de sus programas de producción propia.

De hecho, de hacer 'Tvemos' quizá sería más inteligente haber producido un zaping con contenidos actuales de la propia cadena. Hasta se podría haber optado por un espacio en el que TVE se riera de la propia TVE. Así, en este tramo de espera antes de que empiece el gran programa, los espectadores que ansían 'Cuéntame' o 'MasterChef' podían descubrir otros productos de la cadena pública que son invisibles en el mando a distancia.

Pero no, 'Tvemos' se queda en el vacío vídeo de gatitos de Youtube sin aporte ni para la audiencia ni para la cadena. Un programa de usar y tirar que, en verdad, propicia un desgaste al programa posterior. El retraso del comienzo del prime time es una trampa que aparentemente sube el share pero, a la vez, convierte a los espectadores en más infieles y con menos ganas de afrontar las grandes citas en prime time.

Dilatar el comienzo de los programas ya no sirve realmente de nada para RTVE. Sólo silencia más la cadena pública que debería tomar la delantera apuntándose el tanto de ser abanderada en unos horarios más conciliadores con los hábitos de vida y, también, con los nuevos consumos. Lo realmente valiente sería volver a 'pegar' el comienzo del prime time justo después del rompe-audiencias espacio de información meteorológica y, más tarde, invertir en un buen 'late night', que fuera una alternativa a unas emisoras privadas que bajan la guardia cuando pasan las 12 de la noche.

Con tiempo, el espectador premiaría esta estrategia y la cadena crecería en fidelidad y visibilidad. TVE necesita dejar de ir a rebufo con programas a medio gas, como el inservible 'Tvemos', y empezar a articular una programación con la intuición y valentía creativa suficiente para movilizar la cultura social, la industria audiovisual y la pluralidad de contenidos. Es su cometido y es su porvenir: recuperar a los espectadores que abrazan la tele que descubre entreteniendo con citas propias y no causando indiferencia robando de Youtube un vídeo de gatitos haciendo el pino.

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