Martes, 19.11.2019 - 01:28 h
Cuaderno de venta

El timo del dividendo o el dinero que va del bolsillo izquierdo al derecho

Amancio Ortega es la persona más rica de España porque posee mayor fortuna industrial por la textil Inditex o inmobiliaria por la patrimonial Pontegadea. A veces se olvida que también es uno de los mayores empleadores del país y, probablemente, el mayor contribuyente a las arcas de la Hacienda española. Es el objetivo habitual de las iras de los ‘robin hoods’ de la política española que en realidad entran en campaña como el Sheriff de Nottingham a la búsqueda de más tributos. Nada les parece suficiente. Ni siquiera los más de 1.000 millones de euros que deja en el fisco globalmente a través de su sociedad patrimonial Pontegadea o que sea cumplidor puntual en el pago de impuestos.

¿Debe Amancio Ortega pagar más impuestos? Puede ser opinable, pero no lo es que se esté haciendo rico con los nuevos dividendos... porque no es cierto. El pasado lunes comenzó a circular en la marabunta de las redes una de las ‘fake news’ más antiguas e indestructibles sobre la bolsa: cobrar dividendos te hace más rico. En realidad es solo un efecto placebo porque ese pago al accionista supone un ajuste automático a la baja del valor de las acciones de una empresa. Lo comido por lo servido.

El creador de Zara ingresó el lunes 812 millones de euros correspondientes al 59% de las acciones de Inditex que tiene en cartera, pero no lo hizo de forma directa, sino a través de su sociedad patrimonial. Para evitar una doble imposición, un doble pago de impuestos, Ortega no tributará por ello sino que lo hará Pontegadea como Impuesto de Sociedades. Solo en 2019 se embolsará 1.626 millones por sus acciones, 4,45 millones diarios o el equivalente a 185.416 euros por hora.

El dividendo de Inditex y Amancio Ortega en la última década.

El dividendo es dinero que sale de la caja de una empresa para ir al bolsillo del accionista. Esa salida de capital supone que la empresa vale menos porque una parte de ella, contante y sonante, ya no está en ella. Esa porción es la que se descuenta de la cotización de las acciones. En el caso de Inditex, la textil pagó el lunes 4 de noviembre 0,88 euros por acción, aunque desde el 30 de octubre cotiza ‘ex-dividend’: una vez descontado el pago. Por tanto, queda verificado y chequeado que Amancio Ortega no es más rico ya que lo que recibió por un lado le fue descontado en el valor de sus acciones. Igual que al resto de accionistas.

La rentabilidad por los pagos de dividendo es una de las fuentes de atracción para los inversores que buscan rentas, pero no para aquellos que quieren ver crecer el valor de su inversión. Como se ha explicado, el pago al accionista se descuenta de la cotización y, por tanto, es más complicado que el valor de la compañía crezca. Lo hace, eso sí, de forma general porque las empresas que pagan dividendos de forma sostenible y sostenida en el tiempo tienen una salud financiera mayor y la capacidad de hacer dinero.

Pero el accionista no debe olvidar en todo caso ese descuento. Es una de las claves de las dificultades históricas que tiene el Ibex 35 para competir con otros índices de bolsa que sí incluyen estos pagos. La referencia española se mueve estos días en torno a los 9.400 puntos, cerca de sus máximos anuales, pero muy lejos de su techo histórico que alcanzó cerca de los 16.000 puntos en noviembre de 2007. El Ibex 35 Total Return, en cambio, cotiza ahora por encima de los 27.180 puntos, casi tres veces más que su mellizo sin dividendos y cada vez más cerca su récord de enero de 2017 cerca de los 30.000. La diferencia solo está en el cambio de dinero de un bolsillo a otro, de la cuenta de la empresa a la del accionista y, en todo caso, siempre sin posibilidad de evitar el peaje fiscal de uno u otro modo.

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