La Policía tiene problemas para interceptar los WhatsApp de los sospechosos

  • Los policías argumentan que actualmente hay problemas técnicos para interceptar los mensajes que se intercambian los delincuentes a través de esta aplicación
  • La Confederación Española de Policía solicita al Ministerio que lo arregle, siempre en el marco actuaciones supervisadas por el juez
Muchos delincuentes utilizan el WhatsApp para fijar citas o remitir instrucciones.

La interceptación de las comunicaciones es uno de los elementos clave a la hora de investigar a los delincuentes. A través de este sistema, la Policía y la Guardia Civil consiguen pruebas que suelen ser definitivas en los procesos judiciales. De ahí que recurran a este método siempre que pueden, tanto para acceder a las llamadas telefónicas de los sospechosos como para conocer los mensajes que se intercambian.

Sin embargo, los malos no siempre se comunican a través de conversación o mensaje tradicional. La moda del WhatsApp no está instalada únicamente entre los ciudadanos normales. Los delincuentes también se han unido a este modo fácil, rápido y barato de comunicarse. Los policías lo saben y por eso también quieren conocer la información que, por medio de esta aplicación, se envían los criminales entre sí.

Sin embargo, parece que el Sistema de Interceptación de las Telecomunicaciones (Sitel), software que manejan la Policía y la Guardia Civil para pinchar teléfonos, tiene algún problema para acceder a los mensajes intercambiados por medio de WhatsApp. Así se desprende del escrito remitido por la Confederación Española de Policía (CEP) al Consejo de la Policía.

"Por diferentes problemas técnicos, no existe en este momento la posibilidad de interceptar los mensajes de WhatsApp, al menos no en las plantillas periféricas", argumenta el documento, que detalla también lo extendido que está el uso de la aplicación entre los delincuentes. "Dado que buena parte de las redes organizadas de criminales emplean esta herramienta para transmitirse novedades, fijar citas o remitir instrucciones, es más que necesario poder abrir la puerta a una intervención técnica que permita, como se hace con el resto de las opciones de un teléfono móvil, la observación, siempre bajo autorización judicial previa".

"No podemos quedarnos a oscuras en esa opción de comunicación entre delincuentes", añade el escrito presentado por la CEP ante la Dirección General de la Policía, que por el momento no ha respondido en ningún sentido. No acceder a estos mensajes, continúa la nota, supone "un problema que afecta seriamente a aquellas operaciones en las que los objetivos investigados, especialmente cuando forman parte de grupos criminales organizados, emplean ese soporte".

La CEP basa sus reivindicaciones en las quejas que le han transmitido "afiliados de todas las escalas que desarrollan su labor en el ámbito de Policía Judicial", el departamento responsable de las investigaciones dirigidas por los jueces. El escrito admite que en "la conciencia colectiva" de los criminales "se ha instalado la sensación de que todas las comunicaciones son susceptibles de intervención telefónica por las fuerzas de seguridad".

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