Jueves, 05.12.2019 - 16:22 h

El Congreso da luz verde al Corredor Mediterráneo que unirá Cataluña y Andalucía

El Congreso aprueba una moción de Compromís para que el Ministerio de Fomento se comprometa a invertir en el Corredor Mediterráneo.

Las actuaciones deberán recogerse en los Presupuestos Generales de 2017, 2018 y 2019.

El Congreso vota hoy si exige a Fomento un calendario concreto de las obras del Corredor Mediterráneo

El Congreso exige al Gobierno compromisos concretos en materia presupuestaria para impulsar el llamado Corredor Mediterráneo. Así lo ha acordado el Pleno de la Cámara en una moción que ha presentado Joan Baldoví, diputado de Compromís, y que exige a Fomento una fecha concreta para la puesta en marcha del eje ferroviario.

La moción de Compromís es consecuencia de una interpelación sobre este asunto que en el Pleno del pasado miércoles plantearon al ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante la sesión de control al Gobierno.

En el texto aprobado con tres abstenciones y sin ningún voto en contra, se exige a Fomento a que en el plazo de un año concrete una serie de obras para la implantación del ancho de vía ferroviaria internacional entre Barcelona y Alicante, en primer lugar, y su continuación más tarde a Murcia, Almería, Granada y Algeciras dando cumplimiento así al diseño aprobado por la Unión Europea.

Además del ancho de vía internacional en toda la infraestructura, se contempla duplicar plataformas en algunos tramos que todavía no tienen e, incluso, ampliar la capacidad de algún tramo concreto. 

Compromís ha conseguido el acuerdo de los principales grupos políticos para sacar adelante esta moción, muy importante para las comunidades autónomas de Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía.

En la moción se incluye que Fomento incluya en los Presupuestos Generales del Estado de 2017, 2018 y 2019 las partidas necesarias para la ejecución del Corredor. Se insta, además, a que los acuerdos se realicen bajo un Pacto Estatal por las Infraestructuras Estratégicas con una Oficina Estatal de Evaluación encargada de verificar la rentabilidad.

Se creará, además, la figura del coordinador técnico del Corredor Mediterráneo y en la gestión de la infraestructura participarán todas las Comunidades Autónomas ribereñas, incluida Baleares.Se pagaban obras en Madrid con dinero del CorredorHace unos días Belén Bachero, diputada de Compromís en Les Corts Valecianes, calificó como "indignante el comportamiento desleal" del Gobierno y definió como "inaceptable que no tengamos todavía una salida ferroviaria competitiva hacia Europa". De hecho, denunció que "se consignan partidas presupuestarias que terminan sufragando intervenciones que nada tienen que ver con el Mediterráneo". El gobierno valenciano demostró que se estaban costeando obras en Madrid con dinero que tendría que sufragar las obras del Mediterráneo.Desde que a principios de los años noventa se empezó a usar el término 'Corredor del Mediterráneo' la línea que unía Alicante, Valencia y Barcelona era impensable el parón que vendría después. Más cuando en 2010 la Comisión Europea aprobó la red de corredores multimodales, del que el español es clave, ya que cruza todo el sur de Europa: de Algeciras a Budapest.Fomento culpa a las "dificultades técnicas"El Ministerio de Fomento deberá enfrentarse a este peliagudo reto durante la legislatura. Asimismo, se ha hablado del Corredor como moneda de cambio entre Gobierno y fuerzas independentistas. Y es que el Partido Popular en minoría deberá dialogar con las autonomías, que exigen sus prebendas después de cuatro años de mayoría absoluta.Íñigo de la Serna, titular de Fomento, ha achacado que el retraso se debe a que "en el tráfico de mercancías, estamos actuando con grandes dificultades técnicas y administrativas". Tramos como Tarragona-Vandellós, Castellón-Vandellós o Castellbisbal-Vilaseca son algunos de los mencionados por el ministro.¿Qué ventajas ofrece el Corredor Mediterráneo?Para explicar las bondades de la existencia de una conexión entre el este de España y Europa, la Asociación Valenciana de Empresarios, presidida por Vicente Boluda, puso en marcha la iniciativa #QuieroCorredor, con la que buscan lograr "la vertebración, tanto en nuestra comunidad autónoma como en nuestro país".Recuerdan que "La realidad es que la ejecución de la infraestructura no está avanzando ni al ritmo ni de acuerdo con el proyecto que fue aprobado desde Europa", y piden "una doble plataforma que permita a viajeros y mercancías circular de forma independiente, de acuerdo con sus necesidades y en los tiempos y frecuencias demandadas".Entre los datos que ofrecen, destaca que el eje ferroviario que uniría Europa desde Hungría hasta Algeciras reuniría más de la mitad de los habitantes de la Unión Europea (54%) y dos tercios de su PIB (66%). Además, si actualmente para cubrir un viaje Barcelona-Valencia-Alicante se necesitan cinco horas y 35 minutos, con el Corredor se limitará la tardanza a tres.[Doce efectos del Corredor Mediterráneo, el gran proyecto europeo del siglo XXI]Otras de las ramas beneficiadas sería el turismo. Las cuatro comunidades implicadas reciben a la mitad de los turistas que llegan a España. No solo las mercancías saldrían ganando, gracias al abaratamiento de costes y los menores tiempos en el transporte de mercancía.Objetivo 2025La Asociación Valenciana de Empresarios se muestra optimista, y pide que para 2025 todo el Corredor posea el ancho internacional. Sin embargo, a noviembre de 2016 la realidad es otra. El objetivo de la Unión Europea es que en 2030 el movimiento ferroviario está entre el 27-30%. En España está en torno al 2-4% a día de hoy, como recordaba la Confederación Empresarial Valenciana (CEV). Un dato ofrecido por la AVE confirma la escasa importancia que tiene la salida norte vía ferrocarril para España. Si entre Francia e Italia el tráfico de mercancías por tren es del 11%, entre España y Francia es del 5%.¿Cuál es el problema?No parecen existir motivos económicos que justifiquen la paralización del proyecto. Los datos corroboran la necesidad de la conexión del este de España con Europa. Pero para los empresarios 'periféricos' hay motivos meramente políticos que lastran la construcción del Corredor."Los presidentes de Andalucía han hecho su AVE de Andalucía, la ministra de Fomento de Málaga ha hecho su AVE a Málaga, el presidente de Valladolid su AVE a Valladolid, en Galicia se está haciendo su AVE a Galicia", lamentaban los empresarios en el informe 'COEV OPINA'. Añadiendo que ahora que hay un ministro de Fomento de Santander [Íñigo de la Serna], el próximo paso va a ser impulsar la Y vasca y el Eje Cantábrico, en detrimento del Mediterráneo."Eso es la política española", llegó a decir el presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), Salvador Navarro. Destacaba "la importancia de tener gente con visión estratégica en los ministerios", no sólo ministros sino también en puestos técnicos. Pero el núcleo de la crítica iba dirigido contra la "visión permanente que hay en España de que todo tiene que pasar por Madrid"."Gasolina al fenómeno independentista"Para el catedrático de Ciencia Política y Administración Pública de la UPF Barcelona School of Management, Carles Ramió, la moción de Compromís "están bien para ejercer presión política. Pero el Gobierno tiene la capacidad de hacer lo que le dé la gana", por lo que todo quedaría en agua de borrajas si los Presupuestos no reconocen dónde, cuánto y cuándo se invertirá. Más si se destinan partidas para pagar obras en Madrid. Una "chapuza" para Ramió, ya que "al final por falta de motivación no ejecutan las obras en el Corredor Mediterráneo".Asimismo, asegura que frenar las obras es "gasolina para el fenómeno independentista", que puede agarrarse al argumento de la centralidad para potenciar su discurso. Aunque recalca que no es Cataluña la más afectada, sino las comunidades más al sur como Andalucía. Por no hablar de grandes puertos marítimos como los de Algeciras o Valencia, que no disponen de las redes intermodales necesarias para un uso realmente eficiente y acaban perdiendo competitividad.El catedrático de la UPF Barcelona School of Management asegura también que "se le escapa" como puede España dejar pasar por delante las ayudas que concede la Unión Europea, que considera como "prioritario" el Corredor y financia una parte importante del mismo. Si por una parte están las grandes limitaciones del transporte por carretera, más lento y costoso, la cara opuesta de la moneda es la dificultad de encajar las dos vías -una para personas y otras para mercancías- en la cuenca mediterránea, como quieren los empresarios. Tal vez habría que "optar por una vía alternativa" ya que no se pueden hacer más líneas en paralelo a la costa, donde ya están las carreteras, autopistas y demás vías ferroviarias. La solución podrían ser vías que se adentren un poco en el interior.

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