Sábado, 16.12.2017 - 21:44 h

Rusia descarta que se produjera una explosión en el avión siniestrado en el mar Negro

"Hemos sacado la conclusión de que no hubo un atentado, o al menos una explosión, a bordo", ha dicho el subdirector del Servicio de Seguridad de Vuelos de las Fuerzas Armadas.

"El atentado no es obligatoriamente una explosión, podía haber un impacto mecánico. Esta hipótesis también se mantiene", ha indicado en rueda de prensa.

En este sentido, ha manifestado que las 'cajas negras' no han registrado ningún tipo de fallo técnico, citando las estimaciones preliminares de los datos paramétricos.

Por su parte, el ministro de Transportes ruso, Maxim Sokolov, ha apuntado que los sistemas funcionaban "con irregularidades", agregando que las autoridades "han completado la principal fase de las operaciones de búsqueda".

"Las operaciones de rescate continúan. A día de hoy, el objetivo principal es identificar a las víctimas", ha dicho, según ha informado la agencia rusa de noticias Sputnik.

Sokolov ha asegurado además que "las conclusiones finales de esta tragedia se sacarán después de que los datos sean recopilados y examinados".

"Pese al hecho de que hay información que ha sido filtrada a la prensa, las conclusiones finales deben sacarse a través de un análisis exhaustivo y tras realizar todos los exámenes necesarios", ha recalcado.

Así, Bainetov ha detallado que la decodificación de las 'cajas negras' podría llevar hasta 30 días, resaltando que las informaciones sobre la existencia de una tercera 'caja negra' en el aparato son falsas.

"A bordo del Tu-154 hay dos registradores del vuelo: uno de parámetros y el otro con grabaciones de comunicaciones de los tripulantes. No hay un tercer registrador de vuelo, hay un registrador de explotación que registra los parámetros de vuelo", ha explicado.

EL SINIESTRO

El 25 de diciembre, un avión militar ruso Túpolev 154 se estrelló en el mar Negro siete minutos de haber despegado de la localidad de Sochi, donde había parado para repostar antes de dirigirse hacia la base militar de Hmeymim, en la provincia de Latakia, en Siria.

A bordo iban ocho tripulantes y 84 pasajeros, incluidos los más de 60 integrantes del Alexandrov, que tenían previsto dar un concierto en Año Nuevo para los militares rusos destacados en Siria como parte de la misión de apoyo al régimen de Bashar al Assad.

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