Nuestra galaxia está conectada al Universo mediante un filamento cósmico, según astrónomos australianos

Astrónomos de la Universidad Nacional de Australia aseguran haber descubierto pruebas de un inmenso filamento de material cósmico que conecta la Vía Láctea a las galaxias vecinas e interconecta éstas con el resto del Universo.

Simulación de galaxias interconectadas (Michael Boylan-Kolchin)

¿Un Universo interconectado como una red neuronal? La idea la proponen un equipo de astrónomos de la Universidad Nacional de Australia que presentan el resultado de sus observaciones en el último número de Astrophysical Journal. "Examinando las posiciones de antiguas agrupaciones de estrellas, llamados cúmulos globulares", asegura el doctor Stefan Keller, participante en el estudio, "descubrimos que forman un estrecho plano alrededor de la Vía Láctea más que estar esparcidas por el cielo. Es más, el séquito de pequeños satélites de la Vía Láctea parecen habitar en el mismo plano".

Los "filamentos galácticos" son las mayores estructuras conocidas hasta ahora en el Universo y han sido observados en grandes cúmulos de galaxias. Estas gigantescas estructuras tienen una longitud de entre 50 y 80 meparsecs y tienen forma de filamento que se forma entre el vacío de las galaxias. Hasta ahora hay muy pocas observaciones sobre este fenómeno a nivel de nuestra propia galaxia y el Grupo Local.

Según estos astrónomos, lo que han descubierto son "pruebas de un inmenso filamento cósmico que nos conecta al vasto Universo en expansión". "El filamento de cúmulos de estrellas y pequeñas galaxias alrededor de la Vía Láctea es como el cordón umbilical que alimentó a nuestra galaxia durante su juventud", asegura Keller.

"Como consecuencia del Big Bang y el dominio de la materia oscura", prosigue el astrónomo, "la materia ordinaria es conducida, como espuma en la cresta de una ola, hacia grandes láminas y filamentos interconectados". "Los cúmulos globulares", añade, "son sistemas de cientos de miles de antiguas estrellas estrechamente empaquetadas en una bola. En nuestra imagen, la mayoría de estos cúmulos son los núcleos centrales de pequeñas galaxias que han sido arrastradas por la gravedad a través del filamento. Una vez que estas pequeñas galaxias se acercaron demasiado a la Vía Láctea, la mayoría de estrellas fueron despojadas y añadidas a nuestra galaxia, dejando solo sus núcleos".

"Pensamos que la Vía Láctea ha crecido hasta su tamaño actual consumiendo cientos de galaxias más pequeñas durante el tiempo cósmico", concluyen.

Fuente: The Australian National University

Ahora en Portada 

Comentarios