Danny Boyle lleva Bollywood al realismo occidental con "Slumdog Millionaire"

  • Madrid, 11 feb (EFE).- En la película "Slumdog Millionaire" no hay decorados, las actrices no son bellísimas y los actores no son culturitas, y es que el cineasta Danny Boyle ha querido "trasladar la fantasía de Bollywood al realismo occidental" con este filme, que figura entre los favoritos a los Oscar con diez candidaturas.

Danny Boyle lleva Bollywood al realismo occidental con "Slumdog Millionaire"

Danny Boyle lleva Bollywood al realismo occidental con "Slumdog Millionaire"

Madrid, 11 feb (EFE).- En la película "Slumdog Millionaire" no hay decorados, las actrices no son bellísimas y los actores no son culturitas, y es que el cineasta Danny Boyle ha querido "trasladar la fantasía de Bollywood al realismo occidental" con este filme, que figura entre los favoritos a los Oscar con diez candidaturas.

Coincidiendo con la semana del estreno en España, Danny Boyle, responsable de éxitos como "Trainspotting", "La playa" y "28 días después", ha pasado por Madrid para presentar esta película, ganadora de cuatro Globos de Oro y siete premios Bafta, que pese a "no tener estrellas en el reparto ha llegado a millones de espectadores, porque demuestra que, tengas la vida que tengas, puedes conseguir lo que deseas", explicaba el realizador británico.

En "Slumdog Millionaire", con un guión de Simon Beaufoy -responsable de "The full monty"- basado en una novela de Vikas Swarup, Danny Boyle cuenta cómo Jamal Malik, un joven pobre de Bombay que, para sorpresa de todos, arrasa en la versión india del programa concurso "¿Quiére ser millonario?", pero a una pregunta de ganar veinte millones de rupias, es detenido e interrogado por la policía, que sospecha que pueda estar haciendo trampas.

"El personaje no tiene educación, viene de los barrios más pobres de Bombay, pero es su propia vida la que le da las respuestas, y tan sólo es un joven de 18 años que por fin puede poner en orden su memoria y comenzar de nuevo", apuntaba Boyle, que aprovechaba para afirmar que "por supuesto" que rodará la segunda parte de "Trainspotting", cuando "los actores que la hicieron -Edward McGregor o Robert Carlyle- se hagan mayores".

Cuando Boyle llegó a India sufrió el choque cultural que supone enfrentarse a los retos de una ciudad abarrotada y llena de pobreza, como es Bombay, pero sometida también a los constantes cambios tecnológicos. "Luego te das cuenta de que sí, son pobres, pero no es horrible verlo, porque es una pobreza organizada, eso sí, no puedes pretender controlarlo todo, porque te desbordas", aseguraba.

Luego decidió que quería un equipo mayoritariamente indio, de ahí que tan sólo se llevase a diez miembros del suyo habitual, "ya que los técnicos de Bollywood están acostumbrados a hacer decenas de películas al año".

Pero cuando llegó el momento de elegir al protagonista se encontró con que todos los actores "eran guapos y estaban cachas", y lo que "necesitaba era un joven que diera la imagen de perdido y melancólico. Entonces -ha recordado- fue mi hija la que me recomendó al británico Dev Patel, muy popular por una serie de televisión".

El proceso de casting se realizó en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido e India en busca de los actores idóneos para que realizaran una interpretación convincente en inglés y a la vez encajaran en los tres períodos de edad de los tres protagonistas: 7, 13 y 18 años.

En cuanto a los más pequeños, dos de ellos eran de familias muy pobres de las chabolas, Azharuddin Mohammed Ismail, quien interpreta al pequeño Salim, y Rubina Ali, que da vida a Latika. "Ahora -dice orgulloso- están escolarizados desde este verano y han cambiado mucho. Además, hay un fondo de dinero reservado para cuando cumplan 18 años, un dinero que no se les puede dar ahora porque se perdería".

Completan el reparto Anil Kapoor, Freida Pinto, Madhur Mittal e Irrfan Khan, conocido por su papel en "El buen hombre", de Mira Nair.

La película está rodada en lugares emblemáticos de India, como la estación Victoria de Bombay o el Taj Mahal en Agra, pero también en el suburbio de Dharavi, uno de los más grandes del país, y en el de Juhu, uno de los más bulliciosos, porque está situado en el aeropuerto en cuyas pistas los niños juegan a la pelota y en donde se calcula que viven un millón de personas de los veinte millones que tiene Bombay.

De ahí que el cineasta no esté de acuerdo con algunas críticas que le han caído en el país, argumentando que ésa no es la verdadera realidad de India.

Otro de los atractivos de esta historia de amor es la banda sonora del compositor indio A. R. Rahman, habitual de cine bollywoodiense, que ha contado con la estrella de la canción Mia Arulpragasam para interpretar el tema "Paper planes", lo que le ha supuesto una candidatura a la mejor banda sonora.

Carlos del Amo