Trinidad Jiménez se va de campaña electoral... ¿y quién atiende el Ministerio?


Trinidad Jiménez, en un acto de su precampaña para las primarias

Trinidad Jiménez, en un acto de su precampaña para las primarias Agencia EFE

Partido de fútbol en Getafe, paella en Moralzarzal, visita a los militantes en Villarejo de Salvanés... La ministra de Sanidad ha visitado con su equipo al menos una docena de poblaciones madrileñas en apenas quince días para preparar su precampaña para las primarias socialistas. Su agenda ha cambiado radicalmente desde que el pasado día 9 de agosto hiciera oficial su intención de competir con Tomás Gómez por la candidatura socialista a la Comunidad de Madrid en las próximas elecciones autonómicas: en menos de un mes ha pasado de los hospitales y centros de salud a visitar cada rincón de la geografía madrileña para estrechar las manos y besar los carrillos de sus compañeros afiliados al Partido Socialista Madrileño.

Sólo en la segunda quincena del mes de agosto, un mes en el que los políticos también aprovechan para descansar, Trinidad Jiménez ha visitado Leganés, Perales de Tajuña, Coslada, Getafe, Collado Mediano, Valdeolmos, Hoyo de Manzanares, Moralzarzal, Alcalá de Henares, Colmenar Viejo, Villarejo de Salvanés y algunos distritos de la capital. Casi a un acto al día, pasando por paellas, bailes, partidos de fútbol o conciertos: todo vale para intentar reunir votos.

Toda esta actividad cuando las primarias están en un estado embrionario: la precampaña aún no ha arrancado de forma oficial, ni lo hará hasta el día 6, cuando empieza la recogida de avales. La campaña arrancará el día 21, cuando se proclaman oficialmente los candidatos para las primarias al término del periodo de presentación de candidaturas.

Legal sí, pero ¿es legítimo?

Con tantas obligaciones que atender en las próximas semanas cabe preguntarse quién está atendiendo en su ausencia el Ministerio de Sanidad. Con la Ley en la mano no hay nada que objetar: es perfectamente compatible con el cargo de ministra preparar una precampaña, reunir avales, presentarse a unas primarias del partido o, en última instancia, tampoco habría ningún problema legal en que la ministra concurriera a las elecciones municipales conservando su cargo.

Sin embargo, una vez lleguen las elecciones, si va de candidata deberá dimitir de alguno de sus cargos. Según explica Javier López, socio del buffette Écija Abogados, "el cargo de ministra y de presidenta autonómica o diputada de la Asamblea de Madrid serían incompatibles según el artículo 5 de la Ley 5/2006 de 10 de abril, referente a la regulación de los conflictos de intereses de los miembros del Gobierno y de los Altos Cargos de la Administración General del Estado".

En dicho artículo se establece que cualquier cargo público deberán ejercer sus funciones "con dedicación exclusiva" y sin poder compatibilizar su actividad "con el desempeño, por sí, o mediante sustitución o apoderamiento, de cualquier otro puesto, cargo, representación, profesión o actividad". Es decir, gane o pierda esas hipotéticas elecciones, sea presidenta o líder de la oposición con acta de diputada regional, Trinidad Jiménez tendría que renunciar a algo.

Otra cuestión muy diferente es si la ministra podría atender convenientemente su cartera y la exigencia creciente de una campaña de primarias durante un mes más, hasta octubre, e, hipotéticamente, una carrera electoral hasta marzo. ¿Estaría bien gestionada una cartera tan sensible como la de Sanidad si su ministra tuviera que repartirse? Ella lo tiene claro: no cree que sea incompatible una cosa con la otra.

Primero el ministerio, luego las primarias

Su equipo lo tiene claro: ¿quién atiende el Ministerio? Ella misma. "Está siendo muy escrupulosa con el reparto de tiempo", explica David Lucas, portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid y uno de los siete miembros del comité de campaña de la ministra. "No ha dejado de atender primero los temas del Ministerio y después a las primarias", asegura. "Nos hemos organizado en función de los huecos de la agenda del ministerio"

Organizar una precampaña con una limitación temporal tan marcada es una dificultad añadida: "Durante las mañanas se dedica al ministerio y solamente a última hora dedica 30 o 45 minutos para atender a los medios. Luego vuelve a las responsabilidades propias Ministerio y a última hora de la tarde, hacia las siete o las ocho, va a tener contacto con los militantes", asegura Lucas. "Los fines de semana es cuando dedica más tiempo a las primarias".

Con todo, entre hueco y hueco de sus labores como ministra, no sólo se enfrenta a la agenda, sino también a Tomás Gómez, que centra la atención de los órganos oficiales de comunicación del partido en Madrid: "El aparato es él", comentan desde el equipo de campaña de Jiménez. Y el enfrentamiento será en cifras: primero, para obtener 2.676 firmas que validen su candidatura antes del día 21 y, más tarde, el 3 de octubre, para sacar los 8.922 votos sobre el total de 17.843 militantes con las cuotas al corriente de pago, es decir, la mitad más uno del censo. 8.922 apoyos necesarios para conseguir la victoria final en las primarias venciendo a la agenda... y plantarse ante Esperanza Aguirre con cinco meses de tiempo por delante.