Otra 'carmenada': las piscinas podrán celebrar el "día sin bañador"

  • El Ayuntamiento autoriza a sus distritos a tramitar los permisos que correspondan. 

  • Contempla también la alternativa de "Día del bañador opcional". 

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, este martes.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, este martes. MADRID | EUROPA PRESS

El Ayuntamiento de Madrid ha autorizado a los distritos de la ciudad a organizar en sus piscinas el “Día sin bañador” o el “Día del bañador opcional”, según estimen oportuno.

Así consta en el correo que desde el Área de Cultura y Deportes del Ayuntamiento se ha enviado a los distintos distritos, y en el que se delega en las juntas municipales la tramitación de permisos.

La información ha sido revelada por la portavoz del PP en el Ayuntamiento, Esperanza Aguirre, quien ha definido la propuesta de  “ocurrencia fantástica”.

"No sé si tendrán ustedes el valor, y esto ya es muy en serio, de instalar el día sin velo para mujeres musulmanas", ha ironizado. 

Peor no sólo los políticos han reaccionado a la medida de Carmena, en twitter también se han sucedido los comentarios de todo tipo. 

No es la primera vez que desde el Consistorio se hace una propuesta similar. El año pasado, ya se autorizó la práctica nudista en el centro municipal de Lago, en la Casa de Campo con la asistencia de medio centenar de personas desnudas, una actividad que se repitió el pasado 5 de junio con una acogida similar. 

La primera vez que se celebró en Madrid un 'día sin bañador' o de 'bañador opcional' en las piscinas municipales fue en 2010 pero en aquella ocasión el convenio se firmó con la Universidad Complutense y no con el Consistorio. Tampoco en esa primera convocatoria la propuesta de la asociación para el desarrollo del naturismo (ADN) logró gran acogida y sólo varias decenas de personas secundaron la iniciativa. 

Este año la única piscina pública que se ha mostrado a favor de celebrar la jornada sin bañador en sus instalaciones ha sido la de Peñuelas en el distrito de Arganzuela donde el último domingo de julio convivirán quienes lleven el bañador y aquellos que prefieran dejarlo en casa.