Más de 3.500 personas han visitado el Museo del Traje Popular de Morón de Almazán (Soria) en 2016

Más de 3.500 personas han visitado el Museo del Traje Popular de Morón de Almazán (Soria) en 2016

La exposición 'Un paseo por la gran moda desde el siglo XVIII' ha sido el principal motivo por el que se han incrementado las visitas ya que 2.776 personas han visitado esta exposición temporal desde el mes de julio hasta diciembre.

El Museo sólo abre a demanda desde el pasado 11 de diciembre, por lo que según han confirmado desde la empresa que gestiona el espacio (Soriamuseum) todavía podría incrementarse el número de visitantes en caso de que se solicite alguna visita más esta semana.

Esta exposición fue promovida desde el área de Cultura y Juventud de la Diputación Provincial de Soria, que hizo posible que la colección Trajearte se trasladase desde su sede en Extremadura hasta Soria.

Una muestra que ha tenido una gran acogida entre el público soriano y que ha contribuido a incrementar notablemente el número de visitantes que han pasado por el Museo de Morón durante este año.

'Un paseo por la gran moda desde el siglo XVIII'La exposición 'Un paseo por la gran moda desde el siglo XVIII' ha permitido a los visitantes disfrutar de una de las colecciones privadas de indumentaria más importantes del país.

La muestra trata de evidenciar la evolución de la silueta femenina, desde los ajustados jubones y amplias faldas del siglo XVIII, pasando por los ligeros vestidos de la moda imperio de principios del siglo XIX y la vuelta al uso de corsés en el periodo romántico, moda que se mantuvo hasta la primera década del siglo XX.

En la exposición se aprecia también como a partir de 1910 las líneas rectas insinuaron un cambio social en la mujer que finalmente acortó sus vestidos enseñando sus piernas en 1920.

Los visitantes han podido contemplar también la evolución de los tejidos que se utilizaron en la confección de las prendas de vestir de la clase social más distinguida en varios países: brocados de sedas policromadas para las damas y casacas y chalecos minuciosamente bordados para los hombres de finales del XVIII, delicadas muselinas transparentes en el cambio de siglo y tafetanes de tartán que en el periodo romántico se exhiben sobre miriñaques.

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