Miércoles, 11.12.2019 - 18:01 h
Por el asesinato de Gabriel Cruz

Prisión permanente revisable: Ana Julia y los crímenes de los otros 10 condenados

La primera sentencia fue para el parricida de Moraña. Asesinó a sus dos hijas de nueve y cuatro años usando una sierra radial y un cuchillo de cocina.

Ana Julia Quezada en el sexto día de juicio
Ana Julia Quezada durante el sexto día de juicio / EFE

Ana Julia Quezada se ha convertido en la primera mujer condenada a la prisión permanente revisable por el asesinato del pequeño Gabriel Cruz. Es la mayor pena que existe en nuestro ordenamiento jurídico y con ella hay hay diez personas con esta condena.  La prisión permanente revisable para delitos especialmente graves fue aprobada por el PP en 2015 y la oposición parlamentaria entonces la recurrió ante el Tribunal Constitucional, que todavía no ha abordado la cuestión. Acarrea el cumplimiento íntegro de entre 25 y 35 años de prisión, dependiendo del tipo del delito y de si la pena es por uno o varios hechos, tras lo cual se revisará. Si no se cumplen determinados requisitos para la libertad, el preso seguirá en la cárcel.

El parricida de Moraña

En esta galería de los horrores había hasta el momento diez hombres. David Oubel que degolló a sus hijas de 4 y 9 años con una motosierra en Moraña (Pontevedra). Fue el primer condenado en España al que se le aplicaba esta modificación del Código Penal. Los psicólogos certificaron que Oubel actuó con "premeditación", algo que demuestra, según explicaron, el cuidado que mostró al comprar la sierra radial con la que mató a sus hijas o las medidas "preventivas" que protagonizó al remitir varias cartas en las que "indirectamente" desvelaba lo que pretendía hacer. Ambas menores tenían restos de dos fármacos, uno conocido como Transilium y otro un relajante muscular, ingeridos por vía oral con "poco tiempo" de margen entre su consumo y la posterior muerte.

Sergio Díaz, el asesino del carnicero de Icod

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife dictaba el 23 de marzo de 2018  la segunda sentencia en España en la que se condenaba a un justiciable a prisión permanente revisable. Se trata del caso de Sergio Díaz Gutiérrez, un joven de 24 años que el 14 de enero de 2016 mató al abuelo de la que entonces era su novia, un conocido carnicero del municipio tinerfeño de Icod de los Vinos de 66 años. La sentencia detalla que Díaz Gutiérrez "se presentó en casa de Salvador Valentín y, de forma sorpresiva e inesperada, se abalanzó sobre él portando un cuchillo y empujándolo hasta el final del pasillo, lo que provocó que cayera al suelo y quedara tumbado boca arriba, consciente de que con todo ello se aseguraba deliberadamente de causarle la muerte sin el peligro que para su integridad física pudiera provenir de una defensa por parte de Salvador".

Marcos Javier Mirás mató a su hijo el Día de la Madre

El Tribunal Supremo confirmaba también por primera vez una condena de prisión permanente revisable, la que impuso el Tribunal Superior de Justicia de Galicia a Marcos Javier Mirás por asesinar a su hijo de once años en Oza (A Coruña) con la intención de causar "el mayor sufrimiento psíquico a su exmujer". Los hechos se remontan al 7 de mayo de 2017. Dos días antes el padre recogió a su hijo en un punto de encuentro familiar donde lo había dejado su exmujer para pasar el fin de semana con él. Le asesinó el domingo, día de la Madre, con la intención de causar el mayor sufrimiento posible a su expareja. Todo sucedió en una zona boscosa. Le asestó con una pala varios golpes en la cabeza hasta matarle. Trató de ocultar el cadáver, arrastrándolo hacia un lugar aún más apartado donde empezó a excavar un hoyo, pero finalmente desistió y lo dejó a la intemperie para dirigirse a un hotel, donde fue detenido la mañana siguiente.

El asesino de Pioz

Patrick Nogueira, el joven brasileño acusado de asesinar a sus tíos, de 39 años, y a sus primos de 1 y 4 años en Pioz (Guadalajara) también fue condenado a prisión permanente revisable. Los hechos ocurrieron el 17 de agosto de 2016, cuando Patrick Nogueira acudió al chalé de Pioz donde vivía su tío, Marcos Campos, y su esposa, Janaina Santos, ambos de 39 años y procedentes de Brasil, y sus dos hijos, de 1 y 4 años, y acabó con la vida de su familia. A los dos adultos los mató, descuartizó y metió en bolsas de plástico y a los niños tras asesinarlos los guardo también en bolsas de plástico, y mientras cometió los hechos mantuvo conversaciones de WhatsApp con un amigo de Brasil. Los cuerpos se descubrieron un mes después, el 17 de septiembre de 2016, cuando un empleado de mantenimiento alertó a los vigilantes de seguridad de la urbanización del mal olor que procedía de la vivienda.

Daniel Montaño, el profesor de música

El Tribunal Supremo confirmaba el pasado 18 de julio la segunda condena de prisión permanente revisable, que impuso el Tribunal Superior de Justicia de País Vasco contra un profesor de música que asesinó a una bebé de 17 meses en Vitoria, a la que lanzó por una ventana la madrugada del 25 de enero de 2016. La sala ratificó íntegramente la condena contra Daniel Montaño, a quien el tribunal también le impuso una pena de siete años y medio por intentar matar antes a la madre, una joven residente en Burgos a la que había conocido semanas antes a través de internet.

El violador Pablo Catalán 

Una sentencia considera que el 19 de diciembre de 2015 Pablo Catalán violó a una mujer que se encontraba insconsciente en su casa de Castellar del Vallès y después la estranguló con sus manos mientras que la víctima "carecía de cualquier posibilidad de realizar una defensa eficaz". Se convertía en el primer condenado a prisión permanente revisable en Cataluña.

El violador de Pilas 

Los hechos sucedieron sobre las 7:30 horas del 12 de marzo de 2017, cuando la víctima, de 50 años, salió de su domicilio y se dirigió a una parcela de su propiedad en las afueras de Pilas, y en este trayecto fue vista por el acusado, quien ese mismo día había estado siguiendo a otras tres mujeres cuando caminaban hacia sus respectivos trabajos. Según el fiscal, el acusado abordó a la mujer, le tapó la boca con la mano para que no pudiera gritar y con un objeto punzante le daba reiterados pinchazos en el abdomen. Después, la llevó a un olivar apartado y la intentó violar mientras le golpeaba el rostro y le amenazaba con el objeto punzante. Al no lograr su propósito y para evitar que pudiera denunciarlo le asestó varias puñaladas en el cuello que le provocaron la muerte. Seguidamente, se deshizo del objeto punzante y ocultó tras una teja la cartera de la víctima, tras lo que salió nuevamente al camino.

Rafael García asesinó a su mujer inválida

José Rafael García Santana asestó una veintena de cuchilladas a su mujer, inválida. Cree el tribunal que el acusado “dispuso de la vida de su mujer en la forma en que lo hizo para vengarse del resto de la familia asesinando a lo que más querían, de forma cruel e innecesaria”.

Francisco Salvador, el asesino de Huércal

Un tribunal declaraba por unanimidad culpable a Francisco Salvador S.G. de asesinar con ensañamiento y alevosía a Antonia G.A. -con la que tuvo una breve relación sentimental- después de agredirla sexualmente en la madrugada del 17 de enero de 2017 en la vivienda de la víctima de Huércal de Almería (Almería).

Roberto Hernández, el asesino de la niña Sara

Prisión permanente revisable para el asesino de la niña Sara, Roberto Hernández, y una condena de 25 años de prisión por asesinato por "comisión por omisión"para Davinia Muñoz, la madre de la pequeña de 4 años que falleció el 3 de agosto de 2017 en el Clínico de Valladolid víctima de lesiones, maltrato continuado, violación y los últimos golpes en la cabeza propinados por su asesino en la intimidad de la vivienda familiar del barrio de La Rondilla.

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