Miércoles, 16.10.2019 - 22:18 h
Un inesperado éxito

El error de un consultor con el que creó un negocio de 1.200 millones de libras

Kristo Kaalman trabajaba en Londres cuando un error al realizar una transferencia le abrió la puerta a una nueva forma de vida.

Kristo Kaalman (izq), logró crear un negocio de 1.200 millones de libras.
Kristo Kaalman (izq), logró crear un negocio de 1.200 millones de libras. / Twitter

"Nadie sabe nada" es una de las frases que suelen utilizar algunos personajes de éxito cuando sufren un fracaso profesional. La pronunció Andreu Buenafuente cuando, tras dos formatos de éxito, veía como se cancelaba la emisión de su último programa por baja audiencia. Sin embargo, cuando creemos muchas veces que hemos cometido un error imperdonable que nos lleva a un fracaso estrepitoso, ese error es, en realidad, el gran acierto de nuestra carrera.

Es lo que le sucedió a Kristo Kaarmann, cuando mientras se lamentaba por un "error estúpido", no veía que que había sembrado una idea que posteriormente llegaría a generar un valor que actualmente se estima que vale 1.200 millones de libras.

Era 2008 cuando este ciudadano estonio estaba trabajando en Londres como consultor y su bonus ascendió esa Navidad hasta las 10.000 libras. Como los intereses estaban más altos en Estonia, decidió transferir desde su cuenta de ahorros en Reino Unido a su cuenta de ahorros en Estonia, para de esta manera poder ahorrar más de lo que lo hacía en Londres, según cuenta la web de la BBC.

"Pagué una tasa de 15 libras a mi banco de Londres y trasnferí 10.000 libras a mi cuenta en Estonia. Una semana más tarde, vi que tenía 500 libras menos de lo que esperaba", afirma Kaarman a la BBC. "Empecé a investigar que había sucedido, porque me sentía muy estúpido". "Tuve la ilusa esperanza de que mi banco me daría el tipo de cambio que vi cuando consulté Reuters y Bloomberg. Sin embargo, había aplicado un tipo de cambio un 5% menos favorable, que es lo que usan este y todos los bancos para establecer su corte. Fue un error mío, no podía echarle la culpa a la entidad", afirma Kaarman.

Enfadado consigo mismo, Kristo se hizo la promesa de que crearía una manera de transferir dinero al extranjero sin necesidad de implicar a las entidades bancarias en el proceso. En un principio, implicó a su amigo Taavet Hinrikus, que entonces era director de telecomunicaciones de Skype, y se transfirieron entre ellos dinero de manera informal.

Ese mecanismo funcionó porque Kristo a menudo quería cambiar a menudo libras por coronas, la moneda de Estonia en ese momento, y vice versa con su amigo Taavet. Ellos simplemente escogieron el tipo de cambio promedio del día en cuestión.

Pronto establecieron una red de amigos que hacía lo mismo. Ambos amigos vieron que aquellas operaciones podían brindarles un negocio fructífero. Por ello, en 2011, crearon TransferWise, una empresa 'fintech' que permite trasnferir dinero a una moneda distinta con el tipo de interés medio del mercado libre del impuesto del 0,5% que manejan las entidades bancarias. Con los años, la compañía ha crecido de forma sistemática. Lo que para Kristo comenzó siendo un error imperdonable, pronto se convirtió en su "error perfecto". Nadie sabe nada.

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