Viernes, 06.12.2019 - 03:38 h
Desde HelpMyCash

La culpa de los malos datos del sector inmobiliario no es solo de la nueva ley hipotecaria

El número de préstamos para vivienda y de compraventas cayó en agosto un 29,9% y un 21,1% respecto al mismo mes del año anterior.

El Euribor se encamina a un nuevo mínimo histórico en agosto
El Euribor se encamina a un nuevo mínimo histórico en agosto / Pixabay

Cuando un equipo de fútbol pierde, la tendencia natural de los seguidores es cargar toda la responsabilidad sobre el entrenador y obviar la influencia de otros aspectos como la política de fichajes, el desempeño de los jugadores o las lesiones.

Algo parecido ha pasado en el mercado inmobiliario: el número de préstamos para vivienda y de compraventas cayó en agosto (un 29,9% y un 21,1% respecto al mismo mes del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística) y el sector ha culpado de ello a la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario que entró en vigor el 16 de junio de 2019.

Desde el comparador financiero HelpMyCash.com, sin embargo, afirman que el cambio regulatorio no explica por sí solo estos malos números, pues existen diversos factores que también pueden haber contribuido al descenso de las operaciones.

Las compraventas, estancadas desde finales de 2018

Para demostrar su tesis, los expertos del comparador comentan que las compraventas de vivienda ya empezaron a estancarse en los últimos meses de 2018. Desde entonces, el crecimiento interanual ha ido menguando progresivamente: un 11,87% en el tercer trimestre del año pasado, un 7,40% en el cuarto, un 3,78% en el primero de 2019 y un -3,06% en el segundo, según el Colegio de Registradores de la Propiedad de España.

La nueva ley hipotecaria se empezó a aplicar a partir del 16 de junio de 2019, así que pudo haber contribuido al estancamiento que se produjo en los meses inmediatamente anteriores y posteriores a su entrada en vigor. Sin embargo, los datos demuestran que esa desaceleración ya había empezado antes, probablemente debido, según HelpMyCash.com, a la ralentización económica, a la inestabilidad política y al alza de los precios en algunos puntos concretos de la geografía española.

Los bancos son más prudentes

Como se adquirieron menos viviendas, lógicamente también tenía que bajar tarde o temprano el número de hipotecas firmadas. No obstante, el ritmo de compraventas también pudo haberse estancado a causa de la mayor prudencia de la banca a la hora de aprobar operaciones hipotecarias. De hecho, según la Encuesta sobre Préstamos Bancarios del Banco de España, las entidades han endurecido sus criterios de aprobación y han aumentado el número de solicitudes rechazadas desde el último trimestre de 2018.

El cambio regulatorio puede ser una de las causas de esa mayor exigencia por parte de las entidades. Y es que la nueva ley obliga a los bancos a esperar al menos un año para poder solicitar el embargo de la vivienda hipotecada en caso de impago, lo que en parte explica que a los clientes con un perfil algo delicado les resulte más complicado conseguir financiación para adquirir una casa o un piso.

Aun así, desde HelpMyCash.com consideran que la nueva normativa no es la única responsable del endurecimiento de los requisitos de la banca. En ese sentido, aseguran que las entidades también son más prudentes debido a la ralentización económica que empieza a notarse tanto en nuestro país como en el resto de Europa, así como por el escenario de bajos tipos que les deja unos menores márgenes y les obliga a controlar más el riesgo de las operaciones hipotecarias.

Los españoles piden menos hipotecas

Desde el comparador añaden, además, un último factor que puede haber contribuido a la desaceleración del mercado hipotecario: la caída de la demanda. Según la Encuesta de Préstamos Bancarios, los españoles solicitaron menos hipotecas en el tercer trimestre de 2019. Entre las posibles causas, los propios bancos señalan al cambio regulatorio, pero ponen al mismo nivel la desconfianza de los consumidores hacia el actual escenario económico y político. Y en menor medida, culpan de este descenso de peticiones a las peores perspectivas de sus clientes sobre el sector inmobiliario.

Pese a estos malos datos, los distintos actores del mercado inmobiliario e hipotecario esperan que la situación se normalice durante los meses que restan para acabar el año. Por lo tanto, habrá que seguir la evolución de las compraventas y de la concesión de préstamos para vivienda para ver si el sector se recupera o si, por el contrario, se confirma su desaceleración.

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