Diez perlas del nuevo baluarte empresarial para la independencia de Cataluña

  • Albert Pont, presidente del Cercle Catalá de Negocis, el lobby empresarial pro-independentista catalán: "La economía catalana ha estado cautiva del mercado español".
  • "Cataluña no se independiza de los ciudadanos españoles, quiere independizarse del Palco del Bernabéu".

Albert Pont, presidente del Cercle Catalá de Negocis.

Albert Pont, presidente del Cercle Catalá de Negocis, empresario, experto en Derecho Internacional y formador del incipiente Cuerpo Diplomático catalán, ha conseguido vender 15.000 ejemplares en Cataluña de su obra Delenda est Hispania (fuera de Cataluña Escucha, Sefarad),que plantea una hoja de ruta de lo que debería ser el proceso secesionista catalán, reparto de bienes y deudas con España incluído.

Pont comunica con solvencia y sus opiniones respecto a la relación que España mantiene con Cataluña no dejan indiferente. Resumimos su planteamiento argumental en estas diez frases:

1. "El proceso de secesión de Cataluña es un hecho consumado". Albert Pont entiende que una vez que el Parlament de Catalunya ha aprobado una Declaración de Soberanía, como lo hizo el pasado 23 de enero de 2013, ya no existe marcha atrás. "Ahora mismo estamos en el ecuador del proceso. No hay marcha atrás posible, no volveremos al estadio anterior".

[Te puede interesar: El líder del lobby separatista habla de discriminación 'racial' hacia los catalanes]

2. "Catalunya no se independiza de los ciudadanos españoles, quiere independizarse del Palco del Bernabéu". La zona noble del estadio del Real Madrid como metáfora de la oligarquía económica (también la catalana) que, según Albert Pont, ha dominado el país a través del BOE, está detrás del 95% de la deuda estatal y copa las inversiones productivas que llegan desde Europa. Un lastre para la economía catalana que el presidente del Cercle Catalá de Negocis cree que hay que romper.

3. "La segregación de los catalanes impregna la Administración del Estado, el sistema financiero, el mundo empresarial, el de los deportes, la educación, el Ejército...". Albert Pont está convencido de que los catalanes sufren un trato por parte de determinados sectores de la sociedad española que si se tuviera con la población negra sería considerado como discriminación 'racial' o identitaria. Otra frase permite comprender mejor su planteamiento: "La animadversión sociológica hacia Cataluña está perfectamente instalada en la cultura política de los españoles".

4. "El Gobierno del Estado penaliza sistemáticamente la competencia entre territorios para favorecer a la Comunidad de Madrid". El dirigente empresarial ilustra su andanada con un ejemplo: la Ley de Unidad de Mercado. Desde su punto de vista es una ley pensada para que todas las comunidades autónomas funcionen bajo las normas que marque la Comunidad de Madrid. La cosa, en realidad, es un poco diferente. Lo que hace es permitir que una empresa que obtenga una licencia en una determinada comunidad autónoma pueda operar en la demás, sea ésta la Comunidad de Madrid, Galicia o Cataluña, si bien es cierto que podría llegar a laminar los requisitos impuestos por los gobiernos regionales en determinados aspectos.

5. "La economía catalana ha estado cautiva del mercado español". "Nos ha faltado salir un poco más fuera", admite Albert Pont, que subraya que la clase empresarial catalana se equivocó al hacer de España su mercado prioritario, ya que se trata de un mercado relativamente pequeño y con un nivel medio de renta reducido. "La solución a los problemas de Cataluña está en Europa, no en España".

6. "Hay empresas catalanas que nacieron en la autarquía y crecieron en la economía cerrada del franquismo que todavía considerar España su mercado natural". No es el caso de la mayoría del tejido empresarial catalán, subraya Albert Pont, que ya es consciente de que tiene mucho más margen de desarrollo en los mercados europeos y cada vez mira más hacia ellos

7. "Cataluña es una potente locomotora en vía muerta". Pont detecta una suerte de conspiración española para hundir la economía catalana e impedir "el progreso y el desarrollo del país en todas las redes de servicios sin ninguna excepción". En ella estarían implicados la Administración del Estado, los antiguos monopolios empresariales estatales y hasta la Corona. "No podemos continuar viviendo de espaldas a esta realidad", clama.

8. "Cuando el proceso esté maduro las grandes empresas catalanas se comprometerán con el nuevo Estado catalán". Una de su afirmaciones más llamativas. Hasta ahora el silencio cuando no el rechazo ha sido la norma entre las grandes empresas catalanas al proceso independentista, un foco de inestabilidad que siempre preocupa al mundo del dinero. Pont no tiene duda de que cuando llegue el momento éstos se unirán a la marea independentista. ¿Su argumento? "Una cosa es lo que dicen en público y otra lo que nos dicen en privado".

[Te puede interesar: José Manuel Lara, dueño del Grupo Planeta: "La independencia de Cataluña es imposible"]

9. "Pensar que una Cataluña independiente quedaría fuera de la UE, del Espacio Schengen o del Sistema Solar no es serio". Lo peor que puede ocurrir si países como España o Francia no reconocieran una Cataluña independiente, asegura Albert Pont, experto en Derecho Internacional, es que continuaríamos en la Unión Europea como parte de España, no vamos a desaparecer. "Si Kosovo puede formar parte de la UE, como no va a formar parte Cataluña".

10. "Tarde o temprano tendremos que negociar con el Estado el reparto de bienes y deudas". Cataluña supone el 18% de la economía española, pero no por ello tendría que quedarse con el 18% de la deuda estatal. Habría que ver qué parte es territorializable y, además, hay una deuda ominosa, derivada de determinadas políticas de respaldo al sector privado, que la Cataluña independiente no tendría por qué asumir.

Ahora en Portada 

Comentarios