Domingo, 21.04.2019 - 08:56 h

Cataluña estrecha el control sobre las salidas de contribuyentes a otras CCAA

La Hacienda catalana prioriza la investigación de cambios de residencia fuera de Cataluña en busca de movimientos ficticios motivados únicamente por motivos fiscales.

Los inspectores de la Agencia Tributaria Catalana han 'cazado' ya a más de un centenar de contribuyentes que trasladaron de forma fraudulenta su residencia fuera de Cataluña.

Cataluña estrecha el control sobre las salidas de contribuyentes a otras CCAA

La Agencia Tributaria Catalana (ATC), el órgano de la Generalitat encargado de la gestión de los impuestos, ha decidido intensificar el control sobre los movimientos de contribuyentes fuera de Cataluña ante la sospecha de que en algunos casos se trata de desplazamientos simulados con el único objetivo de obtener una ventaja fiscal. 

Durante los últimos años y como consecuencia del endurecimiento de la presión fiscal en Cataluña, con subidas sucesivas en el tramo autonómico del IRPF (cuyo tipo máximo llegó a situarse en el 56%, uno de los impuestos sobre la renta más altos de todo el mundo) el Impuesto de Patrimonio, los impuestos de Sucesiones y Donaciones y con la creación de nuevos impuestos autonómicos, asesores fiscales e instituciones como el Colegio de Economistas de Cataluña han advertido del riesgo de fuga de contribuyentes hacia otros territorios en busca de un mejor trato fiscal.

A falta de un registro público de estos flujos de salida, el fenómeno ha adquirido carta de naturaleza por la marcha de personalidades y empresas emblemáticas, que en muchos casos se han atribuido a la deriva independentistas del Govern de Puigdemont. El último caso ha sido el de Naturhouse que anunció el traslado de su sede a Madrid el pasado mes de agosto.

La Hacienda catalana ha detectado, sin embargo, que en no pocos casos esta fuga de contribuyentes no ha sido tal, sino una farsa en la que se simulaba un cambio de residencia con el único objetivo de pagar menos impuestos.

Identificado el problema, la ATC ha puesto a trabajar a sus Servicios de Inspección, compuesto por 33 funcionarios y un número aún muy reducido de inspectores, para desenmascarar "personas que deslocalicen de manera ficticia su residencia fuera de Cataluña" para pagar menos por su patrimonio o para sustanciar de forma menos costosa la entrega de una herencia o cualquier tipo de donación.

Según datos proporcionados por la Agencia Tributaria de Cataluña, desde el año 2015 las actuaciones inspectoras desarrolladas en este campo han permitido desenmascarar a 127 contribuyentes que declararon impuestos en otra comunidad autónoma cuando en realidad seguían residiendo de manera efectiva en Cataluña...o, al menos, eso consideraba la Hacienda catalana. O bien, que crearon estructuras societarias en otro territorio para localizar allí bienes no afectos a su actividad económica o de uso personal con el único objetivo de ahorrarse una parte mayor o menor de su factura fiscal.Retratos de un fraude

¿Por qué una persona que vive en Cataluña decide irse a vivir a otra comunidad autónoma por motivos exclusivamente fiscales? El Registro de Asesores Fiscales (REAF) aporta año tras año en el informe 'Panorama de la Fiscalidad Autonómica' información y datos que contribuyen a explicar el fenómeno.

Por ejemplo, para un contribuyente catalán con un patrimonio personal valorado en 800.000 euros residir en una autonomía limítrofe como la Comunidad Valenciana le supone un ahorro anual de 230 euros en su Declaración del Impuesto de Patrimonio. Si decide trasladarse a Madrid, donde este impuesto está bonificado al 100%, el ahorro sería ya de 769 euros.

El incentivo, lógicamente, es mayor cuanto mayor sea el patrimonio personal. Si éste tiene un valor de 15 millones de euros, el ahorro que se obtiene por trasladarse a Madrid se dispara hasta los 300.000 euros. Y esto cada año. Calculen.

Si lo que el contribuyente pretende es donar, por ejemplo, 800.000 euros a sus herederos, la diferencia entre que éstos vivan en Barcelona o tengan su residencia fijada en Madrid equivale a pagar 56.000 euros o abonar únicamente 2.000 euros en Impuesto de Donaciones. Una diferencia similar si se trata de una herencia. El ahorro es significativo también en este caso.

¿Cuándo se da el fraude? Cuando el contribuyente-beneficiario no cumple los requisitos que establece la ley para poder tributar fuera del que era su territorio de origen. Para que un contribuyente catalán desplazado a otra comunidad autónoma pueda tributar por Patrimonio en ese otro territorio debe acreditar su residencia en el mismo durante 183 días, es decir, la mitad del año más un día. Los deportistas de élite conocen bien la necesidad de cumplir esta norma para poder pagar impuestos en países más asequibles fiscalmente que España.

En el caso de Sucesiones y Donaciones la posibilidad de incurrir en fraude cuando se simula tener la residencia en otra comunidad autónoma es todavía mayor, ya que se debe acreditar que el beneficiario - es decir, el receptor de la donación o la herencia - ha residido fuera de Cataluña tres de los últimos cinco años.

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