Lunes, 22.10.2018 - 19:14 h
El futuro de las energías renovables

El autoconsumo eléctrico de pequeños usuarios se triplica en lo que va de año

Los registros de la CNMC muestran un aumento continuado de las instalaciones registradas de pequeños consumidores hasta agosto

Casa con placas fotovoltaicas en el tejado.
Casa con placas fotovoltaicas en el tejado. / EP

El autoconsumo de electricidad empieza a hacerse un modesto hueco en los registros. Los números absolutos aún son muy pequeños, pero la tendencia parece clara. La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) registraba en abril 90 puntos de suministro en baja tensión y en régimen de autoconsumo; en junio ya eran 256 (284% más). Son instalaciones pequeñas y conectadas a la red, de forma que pueden volcar el excedente de energía si lo generan. Las instalaciones aisladas y sin conexión no requieren registro.

La CNMC recoge los datos en los cambios de contratos que le proporcionan las compañías eléctricas y REE, por lo que puede haber desfases con otros registros, como el de instalaciones del antiguo Ministerio de Energía, que muestran sólo pequeños aumentos, pero con cifras de instalaciones más elevadas: hasta 1.328 puntos en el registro administrativo de autoconsumo fotovoltaico.

Las liquidaciones de la CNMC no contemplaban cifras de autoconsumo hasta este año. El primer dato aparece en la liquidación 2 de abril: 90 suministros en baja tensión, que se convierten en 176 en la tercera; 179 en la cuarta; 242 en la quinta y hasta 256 en la sexta. El total de instalaciones en régimen de autoconsumo, sumando baja y alta tensión, se duplica también en los informes de la CNMC: de 240 a 461 hasta agosto. El doble.

El impuesto al sol

Especialistas como Jorge Morales relativizan los datos. En su opinión, la incertidumbre sobre el denominado "impuesto al sol" sobre instalaciones fotovoltaicas que avaló el Tribunal Supremo puede haber afectado al registro de puntos de suministro, lo que hay que tener cuenta a la hora de valorar las cifras.

Pese a todo, es un hecho que el autoconsumo despega. El Tribunal Constitucional ha autorizado incluso el autoconsumo compartido mediante sentencia, lo que ha hecho posible la puesta en marcha de proyectos que estaban cegados por la normativa (Real Decreto 900/2015). En Barcelona (Rubí), la compañía Holaluz puso en marcha en julio la primera instalación legalizada de autoconsumo eléctrico compartido de España. Es un comienzo.

El viento es favorable. La UE apoya que las comunidades de vecinos, cooperativas, empresas e instituciones que lo deseen produzcan su propia energía para consumirla, almacenarla o incluso vender los excedentes. Sin recargos. Y el nuevo Gobierno socialista de Pedro Sánchez también rema a favor. El Consejo Asesor del PSOE que presidió la actual ministra de Transición  Ecológica Teresa Ribera considera el autoconsumo un modo de involucrar a la población en la transición hacia una economía descarbonizada.

Vuelta a la senda del desarrollo

El cambio respecto al autoconsumo supone el regreso a la senda que comenzó en el año 2004 y que se concretó en 2007, cuando el primer Gobierno Zapatero hizo una apuesta firme por el sol. Mediante los Reales Decretos 436/2004 y 661/2007 se establecieron primas a los productores de energía fotovoltaica. Pero hubo un mal diseño. No se pusieron límites a la capacidad instalada y el resultado fue un boom, una burbuja y un caos regulatorio que aún pasa factura.

La contención del desarrollo solar comenzó en 2008, con un decreto, el RD 1578/2008 que consideraba la energía fotovoltaica “un grave riesgo a corto plazo para el sistema por razones técnicas y económicas”. Un prejuicio que un año después se extendió a todas las renovables en el RD 6/2009Luego llegaron la retroactividad en 2010 y la moratoria renovable en 2012. El tapón ha saltado con las últimas subastas de renovables y los registros así lo recogen.

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