Martes, 25.06.2019 - 04:35 h
Efectos del pulso independentista

Los cambios de sede de Caixa y Sabadell relajan la petición de fondos al BCE

Las entidades españolas solicitan 3.281 millones al organismo, una cuantía habitual y alejada de los 21.300 solicitados tras el referéndum del 1-0.

El BCE avisa de que hay muchos bancos y que podría ser necesario que caiga alguno
Efidicio del BCE, con el símbolo del euro frente al inmueble.

El cambio de sedes de Caixabank y Sabadell fuera de Cataluña, emulado al instante por Banco Mediolanum o la cooperativa Arquia Banca y mucho antes de activarse las medidas políticas para impedir la declaración de independencia unilateral, ha sido vital para frenar la sangría de depósitos. Un indicador del retorno a la normalidad es que la banca pidió ayer al Banco Central Europeo (BCE) 3.281,2 millones de euros, después de que en la ventana previa disparasen la solicitud por encima de los 21.343 millones.

En las subastas de liquidez las entidades acopian fondos, en préstamo por parte del organismo supervisor durante siete días, para cubrir cualquier demanda de clientes, evitando desabastecimientos en las sucursales, y disponer de recursos para otorgar crédito. A la operación celebrada ayer acudieron 40 entidades frente a las 33 que lo hicieron en la operación récord y donde, según anticipó El País, multiplicaron su demanda por 5,6 veces.

Se trata de un pico potencialmente indicativo de la preocupación por los masivos reembolsos de depósitos que venían ordenando los clientes desde la celebración del referéndum el 1-0 y que precipitaron la decisión de los grandes bancos de trasladar su domicilio a Alicante y Valencia.

El recurso al BCE en estas operaciones venía oscilando, de hecho, entre 3.248 millones y 5.059 millones en las cuatro subastas previas a que el miedo a una declaración de independencia unilateral sacase a Cataluña del euro y a sus bancos del Fondo de Garantía de Depósitos (Fgd).

De su posterior reducción se infiere que las propias entidades no consideran necesario acumular ingentes sumas de fondos para atender a la clientela. La demanda de liquidez al BCE se disparó, de hecho, en plena escalada de incertidumbre cuando los ciudadanos desbordaron las sucursales preocupados por la protección de sus ahorros en los días ya posteriores a la celebración del referéndum cuando el mensaje del Govern era que cumpliría con la ruptura.

La dentellada que el pánico pudo ocasionar en la liquidez solo se conocerá cuando las propias entidades la cuantifiquen cuando presenten resultados a finales de este mes o las patronales AEB y CECA difundan, con bastante decalaje, los balances individuales de las entidades. Pero el impacto se sospecha elevado, pese a que el sector bancario lo minimiza.

Al margen de la subasta semanal del BCE, solo hay otro dato oficial que ponga algún número a esta situación y llegó ayer de fuente política. La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, desveló ayer en ‘Onda Cero’ que volaron en un solo día “4.000 millones de euros en cuentas bancarias en Cataluña”, sin ofrecer mayor desglose o detalle.

Inflexión con el cambio de sede y 'cuentas espejo'

Las entidades reconocen la sangría de los peores días, pero relativizan el impacto gracias al, sobre todo, rápido cambio de sede social y a la proliferación de las ‘cuentas espejo’. "Parece ir normalizándose. Se ha reducido muchísimo", insisten en una entidad, donde relativizan la salida de ahorros y reconocen que el cambio de domicilio facilita la labor de información al cliente para garantizarle la protección de sus depósitos, con independencia de lo que ocurra en Cataluña.

En las sucursales bancarias en Cataluña el personal se ha fajado en abrir cuentas gemelas en oficinas fuera de la comunidad autónoma pero dentro de la propia entidad a los clientes intranquilos con mantener sus ahorros en la región. Estas cuentas replican toda la información, movimientos y operativa de la original sin exigir gestión alguna adicional a sus titulares.

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