Inmobiliaria

¿Cómo sacar rentabilidad de la vivienda del portero?

Las casas que se reservaban para los conserjes son un elemento común de la comunidad de propietarios del que pocos vecinos sacan todo el provecho.

La opción de la venta no será viable si uno de los vecinos se opone a ella
La opción de la venta no será viable si uno de los vecinos se opone a ella

Antiguamente, tener un portero en el edifico era un símbolo de estatus y, además, facilitaba la vida de todos los que tenían allí residencia.  Sin embargo, en la actualidad, la figura del portero físico está en desuso en las comunidades de vecinos.  

Hoy en día decidir qué hacer con el piso que ha dejado vacía el conserje puede convertirse de forma fácil y rápida en una fuente de discusión entre vecinos. Finalmente, las opciones suelen quedar reducidas a dos:  ¿venderla o alquilarla?

La casa del portero es un elemento común de la comunidad de propietarios, así que cualquier decisión sobre este espacio debe ser acordada en junta de propietarios. Aunque los trámites y requisitos a cumplir serán diferentes según la decisión que se tome.

A cada vecino le corresponde, además de la propiedad de su piso o local, la copropiedad junto al resto de los residentes de los elementos comunes del edificio como son portales, patios o la portería. Son elementos que están supeditados a un uso común y están indisolublemente unidos a la finca, por lo que no pueden ser objeto de transmisión de forma independiente. 

Entonces, ¿es posible venderla?

Así que, si los propietarios deciden vender la vivienda, tienen que cumplir una serie de trámites.  El primero consiste en acordar por unanimidad que la vivienda del portero pase de elemento común a privativo. 

¿Qué significa esto? Que será necesario que todos los vecinos estén de acuerdo y voten a favor en la junta de propietarios, porque el artículo 17 de la Ley de Propiedad Horizontal establece la unanimidad para cambiar la consideración de elemento común de la finca a elemento privativo del inmueble. Así que esta opción no será viable si tan solo uno de los propietarios no desea vender.

¿Resulta más sencillo alquilar?

La alternativa del alquiler permite conservar la casa del portero como elemento común de la finca, así que como no es necesario cambiar el título constitutivo del edificio no requiere unanimidad.

Como esta opción requiere unos acuerdos menos rígidos, no existen la posibilidad de que un solo propietario bloquee la operación. En este caso para llevarlo a cabo se necesitará el apoyo de una mayoría de tres quintos de los propietarios.

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