Viernes, 26.04.2019 - 18:10 h
Promovidos por el IDAE y la OMIE

Los mercados locales de energía desafían el  negocio de las grandes eléctricas

El proyecto contempla cinco zonas geográficas y climáticas diferenciadas, financiación con fondos Feder y facilidades para innovar.

Un trabajador limpia una placa solar en la azotea de un edificio. EFE
Un trabajador limpia una placa solar en la azotea de un edificio. EFE

El Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE) y el operador del mercado eléctrico OMIE han llegado a un acuerdo para desarrollar mercados locales de energía. La iniciativa es un semillero de cambios: convierte en protagonistas a los pequeños productores de electricidad; apuesta más por las renovables; va más allá del autoconsumo compartido; resta protagonismo a las grandes eléctricas y sigue las recomendaciones de la Directiva de Renovables aprobada por la Unión Europea a finales de año.

El modelo se inspira en los mercados locales de energía puestos en marcha en Holanda. Según fuentes al tanto del proyecto habrá cinco zonas geográficas y climatológicas diferenciadas, que contarán en principio con fondos europeos Feder para facilitar su financiación. En un paso posterior se desarrollarán zonas de innovación (Sandbox) para probar soluciones innovadoras a diferentes problemas y aplicarlos en un entorno real controlado. Serán espacios con excepciones normativas previamente aprobadas por decreto. En España ya hay algún proyecto iniciado dentro de ese entorno.

La apuesta del IDAE y de OMIE forma parte de un protocolo firmado hace unos días. Según fuentes del organismo que dirige Joan Herrera, se trata de implantar prototipos de mercados locales de electricidad en cooperación con todos los actores (distribuidoras, comercializadoras y consumidores). En la práctica, supone un cambio importante al convertir en protagonista al pequeño productor-consumidor, aglutinado en torno a empresas agregadoras de demanda.Todo un reto para el mercado actual, controlado por las grandes empresas. En el modelo que ensayan el IDAE y OMIE, los protagonistas son  muchas pequeñas fuentes de generación, instaladas cerca un  consumidor  conectado a la red de distribución.

Comercio entre pares

El ensayo encaja bien en la Directiva de Renovables aprobada en la UE a finales del pasado año. La norma comunitaria intenta facilitar la creación de mercados locales de energías renovables y, entre otras cosas, contempla el "comercio entre pares" de energía renovable. En suma, la venta de energía renovable entre operadores económicos, con contratos y liquidaciones automatizadas. Las operaciones se pueden realizar directamente entre los operadores económicos del mercado o bien indirectamente a través de empresas agregadoras de demanda.

El acuerdo y los mercados locales se relaciona también con las redes de calor -y frío- muy implantadas en los países del Norte de Europa . En España, este campo, ha comenzado un tímido desarrollo. La UE está empeñada en la sustitución progresiva de combustibles fósiles en esas redes. Quiere que sus gestores se suministren con energías renovables por una razón: sólo la calefacción supone el 50% del consumo energético de la UE.

En España, la idea de mercados innovadores puede favorecer el desarrollo de proyectos de redes que ya existen. Según datos de la Asociación de Redes de Calor y Frío (ADHAC) en 2018 existían 402 redes energéticas censadas, un 14% más que en 2017, con 700 kilómetros de líneas repartidas por 5.000 edificios. La mayor parte de los proyectos, alimentados básicamente con biomasa y con gas están en Cataluña (130 proyectos, 32%), seguida de Castilla-León (57, 14%) y de Madrid (35, 8,7%).

Una senda diferente

Los planes de OMIE y del IDAE abren una senda diferente a la que esboza el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). El proyecto del Gobierno favorece preferentemente las instalaciones renovables y de almacenamiento a gran escala, con subastas y bombeo. Los pequeños proyectos a través de generación distribuida y gestión de la demanda quedan, en principio, en un plano secundario.

En general, el PNIEC ha sido bien recibido por las empresas eléctricas, que han  redoblado la apuesta por las energías renovables. Un ejemplo ha sido el anuncio de Iberdrola para instalar 2.000 MW de potencia fotovoltaica en Extremadura hasta el año 2022, casi la misma potencia de la central nuclear de Almaraz (2.095 MW). Todas las grandes compañías del sector han anunciado nuevas inversiones en energías limpias. Es una carrera en la que las administraciones públicas, a través del IDAE y de OMIE, reclaman abrir nuevos caminos.

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