Lunes, 17.06.2019 - 15:55 h
Se señalan tres sesiones de juicio

El PP vuelve al banquillo en abril por el borrado de los ordenadores de Bárcenas

La instructora denegó la aplicación de la doctrina Botín a la formación popular, que será juzgada junto con otras tres personas por encubrimiento.

Bárcenas
La formación rayó hasta en 35 ocasiones los discos duros del extesorero popular / EFE

Trece meses después de que la magistrada Rosa María Freire abriera juicio oral por el destrozo de los ordenadores de Luis Bárcenas en la sede del Partido Popular, ya hay fecha para conocer cuándo arrancará la vista oral. El próximo mes de abril el Partido Popular se sentará en el banquillo de los acusados junto con otras tres personas que integraban la formación para responder penalmente por el rayado de los discos duros del extesorero popular.

Según fuentes consultadas por La Información, el titular del Juzgado de lo Penal número 31 de Madrid, Eduardo Muñoz de Baena, estará al frente de esta vista oral que se celebrará en tres sesiones y cuya fecha concreta  de inicio se notificará a las partes a lo largo de esta semana. Figuran como acusados la extesorera del PP Carmen Navarro, el informático José Manuel Moreno, el abogado Alberto Durán y el propio PP como persona jurídica. Cabe destacar que no es la primera vez que el partido que ahora preside Pablo Casado tiene que rendir cuentas con la Justicia puesto que ya fue juzgado y condenado como partícipe a título lucrativo en el juicio por la primera época de la trama Gürtel.

Esta causa, que aterrizó en los juzgados de Madrid proveniente de la Audiencia Nacional, ha estado marcada principalmente por el carpetazo inicial que se dio a la instrucción y su posterior reapertura ordenada por la Audiencia Provincial de Madrid así como por la tesis adoptada por el Ministerio Público. La fiscal del caso se ha mostrado todo este tiempo contraria a ejercer acusación contra el Partido Popular por estos hechos llegando a pedir el sobreseimiento del procedimiento y la aplicación de la doctrina 'Botín', que abre la puerta a que se exonere de responsabilidad penal a los acusados si solo actúan contra ellos las acusaciones populares (representadas en esta caso por Izquierda Unida, Desc y Adade).

Sin embargo, la instrucción del procedimiento siguió su curso hasta julio de 2016 cuando la magistrada la dio por finalizada al entender que todos los acusados tienen participación directa en la destrucción de estos discos duros, que se llegaron a formatear hasta 35 veces. De acuerdo con ese auto, Durán -responsable de los servicios jurídicos del PP entonces- ordenó este cometido para que no quedase ni rastro de cualquier material o dato relacionado con la caja 'B' de la formación. A Navarro, por su parte, se le acusa de que "conocía sobradamente" que no se podía permitir esa acción y aún así dejó que Moreno procediera a su destrucción para que no quedara rastro, mientras que al PP se le juzgará por no haber impedido estos hechos.

Y es que, pese a haber transcurrido todo este tiempo, la causa llega a juicio sin que se haya podido contrastar qué es lo que guardaba Bárcenas en los dispositivos electrónicos de su despacho de la calle Génova. La instructora no es ajena a este 'misterio' y recoge en su auto que las "drásticas" técnicas empleadas para destruirlos "a conciencia" imposibilitó 'de facto' acceder a los mismos, incluso ni con los pertinentes estudios periciales. Un hecho del que no se ha olvidado el propio Bárcenas quien en su última declaración judicial por la operación 'Kitchen' (sobre el robo de documentación clave del PP), bromeó pidiendo a las acusaciones que se animaran también a recuperar sus discos duros. 

Con todo, la instructora marca en su auto de 2016 las claves por las que discurrirá el juicio: aunque no se sepa qué información guardaba, lo cierto es que no cabe duda de que se trata de material "muy relevante" puesto que el extesorero lo protegía como oro en paño. Hasta el punto de que mantenía su despacho cerrado bajo llave en su ausencia y no dejaba a nadie acceder a su interior (ni tan siquiera al personal de limpieza). De ahí que Freire no dé credibilidad a la versión de Moreno acerca de que hizo una "búsqueda ciega" y no vio ningún archivo. Tampoco contempla que fuera el propio Bárcenas el que lo eliminara puesto que corría el año 2010 y él, pese a estar salpicado ya por causas de corrupción, siguió manteniendo su despacho exclusivo en la sede de Génova (la conocida como Sala Andalucía). 

La juez se creyó el "meticuloso" relato de Bárcenas

Aunque Bárcenas ya no guarda relación alguna con la causa puesto que retiró la acusación contra el PP, la juez concluye al final de la investigación que el testimonio que prestó en la instrucción fue "coherente, firme e incluso meticuloso". Sobre lo que contenían su ordenador Toshiba apuntó que guardaba en su interior información relativa a la financiación opaca del PP, mientras que en su 'tablet' de Apple guardó datos sobre presuntos donantes de la formación, reuniones de su antecesor en el cargo -el fallecido Álvaro Lapuerta- así como hojas Excel con detalles de presupuestos de campañas electorales.  

La publicación en los medios de las cuentas del tesorero en Suiza en 2013 acabó por romper las ya tensas relaciones que mantenía con el PP desde que años antes estallara la trama Gürtel, llegando al punto de que en enero de ese año le prohibieron el paso a su despacho negándole acceder a sus dispositivos. Desde ese momento estuvo reclamando a Navarro que le devolvieran todas sus pertenencias hasta que finalmente en marzo de ese mismo año interpuso denuncia por estos hechos. Aunque la misma no prosperó, la pieza separada de la trama liderada por Correa ha conseguido superar la fase de investigación y será juzgada este abril.

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