Domingo, 27.05.2018 - 23:40 h
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“Es más difícil alcanzar la libertad financiera ganando 2.000 euros que 800”

Esmeralda Gómez es especialista en "libertad financiera": quiere llegar a un punto en su vida en el que pueda dejar de trabajar y vivir de las rentas.

La autora de 'Tu llave a la libertad financiera', Esmeralda Gómez.
La autora de 'Tu llave a la libertad financiera', Esmeralda Gómez.

Esmeralda Gómez es licenciada en matemáticas, tiene dos másteres en dirección de empresas y finanzas, y ejerce de analista estratégico en banca digital. Pero, además, realiza campañas para firmas de moda, escribe, mantiene un blog y pinta cuadros. Y le pagan por todo ello.

Su objetivo es alcanzar la “libertad financiera”, esto es, el estado en que podrías dejar de trabajar y vivir de las rentas. Suena difícil, pero Gómez insiste en que el éxito reside en incorporar en tu vida una serie de rutinas.

Gómez ha publicado su primer libro sobre el asunto, Tu llave a la libertad financiera (Alienta) y en una charla con La Información explica los entresijos de su método. 

¿En qué consiste exactamente la libertad financiera?

Es el estado en el que alcanzas la libertad de decisión total en tu vida gracias a la combinación del ahorro e ingresos pasivos, cuando los gastos que tienes al mes están cubiertos por ingresos recurrentes. Si tienes unos ingresos mensuales netos de 1000 euros y no te has embarcado en el viaje a la libertad financiera lo gastas todo. Tendrás la independencia cuando tengas un sistema que genere 1000 euros de forma automática.

¿De forma automática?

Cuando alguien hace cumbre en el Everest nadie se plantea que lleva años de entrenamiento detrás. Sí, se pueden generar ingresos automáticos, pero requieren mucho trabajo.

¿Cualquiera puede vivir de las rentas?

Sí, cualquiera puede lograrlo. Yo estoy trabajando en ello, y soy jovencita, pero llevo muchos años trabajando en ello. Es la suma de todos los detalles. Todos los días como de tupper y ahorro 2.000 euros al año. Voy en bicicleta, no en coche. Hice un estudio y de momento me he ahorrado 35.000 euros por no tener coche. También tengo un endeudamiento sano. Me he comprado una casa. Sí se puede, pero hay que reordenar toda la energía y focalizarla.

¿Focalizarla hacia dónde?

Hay que ahorrar tiempo, dinero y energía. En tu tiempo libre en vez de hacer hobbies sin más puedes monetizar hobbies, que es una de las cosas de las que hablo en el libro. Todos somos buenos en algo, pero por esas actividades no ganamos dinero, sino que lo perdemos. Debemos ser como empresas y pensar que cualquier cosa impacta en la cuenta de resultados. Haz cosas que te den dinero. Yo por ejemplo me he dedicado al mundo de la moda y he realizado ya más de 200 trabajos remunerados. Hay días que me cojo vacaciones porque me han llamado para hacer estos trabajos, pero lo hago por placer. La libertad financiera es la suma de muchos detalles.

¿Cree que todas las aficiones son monetizables?

Si no se intenta no se va a saber si es monetizable, y la mayoría de personas no lo está intentando. Yo, por ejemplo, empecé con el blog de la Guía de la Vida en paralelo a cuando empecé a escribir el libro. Lo he ido haciendo sola todo. Me costó dinero el dominio y el servidor. Ahora he empezado a monetizarlo, vendiendo libros anteriores que tenía en él. He empezado a meterle publicidad. Genero ingresos pasivos. Me da muy poco dinero, pero es algo, y al cabo del año es posible que pueda cubrir el hosting. Lo estoy intentado monetizar sin tener el compromiso de llegar a monetizarlo. También me gusta pintar cuadros y algún día me gustaría venderlos. Cualquier persona puede hacerlo.

En el libro habla de ahorrar, pero también de invertir. Muchas veces no diferenciamos una cosa de la otra...

Hay una diferencia clara. El ahorro es una parte de nuestros ingresos que debemos destinar en el momento de percibirlos a un colchón que no se debe tocar bajo ningún concepto. En el libro suelo decir que debe ser un 20 % de los ingresos al principio, si no has hecho nada con tus financias. En el momento en que alcanzas un nivel, en el que logras ahorrar un tercio de tu ingreso anual neto, cambia la distribución y no hay que destinar tanto al ahorro. Primero hay que seguir la estrategia 20/10/70: destina el 20 % al ahorro, el 10 % a la inversión y el 70 % al gasto. Después hay que seguir la regla 5/25/70, cuando ya no es necesario ahorrar tanto, y es preferible invertir más, hasta el 25 %.

Se suele decir que todo el mundo puede ahorrar, ¿pero no es más fácil ahorrar con un sueldo de 2.000 que con uno de 800?

No, es más difícil. Parkinson ya dijo que el gasto de cualquier persona se expande hasta alcanzar la totalidad de los ingresos. Da igual que ganes 800 que ganar 2.000. El comportamiento de cada persona es gastarlo todo. Habría que analizar cada caso. Si tienes un salario de 800 euros, no has ahorrado hasta ahora, te has comprado una casa y tienes un hijo, no puedes ahorrar, porque no tienes margen de maniobra. Si no se puede ahorrar nada hay que aumentar las fuentes de ingresos o rectificar posiciones. Pero se debería poder. Yo empecé también con un salario muy bajo, y se puede destinar un porcentaje al ahorro, y que lo que quede te marque un nuevo nivel de gasto. Es más fácil empezar a caminar hacia la libertad financiera con un salario bajo que con uno alto, porque con uno alto ya lo tienes todo cubierto. Pero si empiezas con un salario bajo creas nuevas fuentes de ingresos, y vas a tener subidas salariales que utilizarás de forma eficiente. No vas a adaptar el gasto a tu nivel de ingreso. Básicamente, si tienes un salario bajo ahorra lo que puedas, se disciplinado para siempre y a medida que vayas creciendo en ingresos lo vas a destinar a ahorrar e invertir.

Entiendo que es necesario ser muy austero

Desde luego no debemos comprarnos un móvil de 1.000 euros con un salario de 700 y mucho menos con financiación. Yo invito a realizar los pagos al contado, de forma que cualquier cosa que adquiramos la paguemos inmediatamente. Esto hace mucho más eficiente la compra, porque comparas, rastreas y negocias. Pero hay que ser austero, y si quieres no serlo tienes que aumentar tu nivel de ingresos, para que el porcentaje de ahorro, inversión y gasto se mantenga.

Esmeralda Gómez mantiene estrictas rutinas respecto a su dinero.
Esmeralda Gómez mantiene estrictas rutinas respecto a su dinero.

¿No cree que hay condicionantes socioeconómicos que hacen más difícil poder ahorrar?

El libro está pensado para partir de cero. Yo he estudiado gracias a préstamos y becas. Si alguien tiene la suerte de estar en una familia pudiente tiene mayor facilidad para alcanzar la libertad financiera en el sentido económico, pero no en el psicológico, precisamente por esta mentalidad. Como yo he partido de cero sé lo que es...

¿Cree que hay personas cuya personalidad es menos propensa al ahorro? 

Sí. Hay estudios que certifican que hay personas con capacidad de ahorro y personas con tendencia al gasto. Hay un estudio con niños capaces de aguantar con el caramelo en la mesa porque si aguantan les dan más. Esto es lo mismo. En el ahorro y en el gasto ocurre igual. Antiguamente había muchas personas que acababan siendo ejecutadas no porque fueran pobres sino porque no tenían capacidad de ahorro. Se endeudaban hasta que pagaban con su vida. El ahorro va contra natura, por eso hay que esforzarse. Yo me esfuerzo muchísimo.

¿Merece la pena el esfuerzo? No es fácil, por ejemplo, no ir a cenar con tus amigos a un restaurante porque quieres ahorrar...

Es poner los límites, claramente, pero ahí entra en juego el aspecto psicológico. Hay que tener la capacidad de ir a contracorriente. En el libro invito a que me lleven la contraria. Cada individuo debe adaptarse a su manera. A mí me merece la pena, también por el descontento generalizado que hay en torno al mundo laboral. Hay muchas personas que no están donde quisieran estar y lo que pregunto es si quieres estar trabajando hasta los 65 años para recibir, o no, una paga, en forma de jubilación, o esforzarte durante unos años para decidir si quieres o no seguir trabajando. A lo mejor cuando alcances la libertad financiera no quieres vivir de las rentas, quieres seguir trabajando, pero es que cuando alcances la libertad financiera habrás cambiado. La libertad real es tener la posibilidad de no necesitar trabajar.

Da la impresión que da por hecho que no se puede esperar nada de la sociedad, así que es mejor que cada uno nos preocupemos de nuestro propio bienestar...

Creo en general que la salvación está en cada uno de nosotros. Nos adaptamos a la realidad económica y política que nos toca. Dentro de las reglas del juego que hay a mi alrededor prefiero ser yo misma la que decida mi destino, la que decida cuánto voy a ganar, no que lo decidan los demás, los políticos o una empresa. Se puede alcanzar esa libertad.

¿Y no le importa lo que ocurra a su alrededor?

No es aislarte, todo lo contrario. De hecho, tiene que ver mucho con la cooperación. Al final vas a tener muchas más relaciones, y para eso necesitas a las personas, con las que hagas sinergias en las que ganéis ambos. Hay muchas decisiones que son ajenas a los individuos. No da igual lo que se decida en la política, y a mí me importa muchísimo. Como de momento no he querido entrar en política esta es la mejor forma que se me ha ocurrido de solucionar cosas. Ya no es que no te importe lo de fuera, pero lo matizas. Lo ves con otro punto de vista y te involucras más, intentas hacerlo mejor, ver la realidad desde la responsabilidad no desde la queja. ¿Qué puedo hacer para mejorar mi entorno? La realidad es la que es. Estamos en crisis, pero ¿qué podemos hacer?

¿Tener dinero es entonces la única forma de ser libre?

Vivimos en una sociedad capitalista, o decides jugar a ese juego o decides no jugar. Yo no soy nadie para decir que la felicidad se alcanza teniendo más dinero, pero desde luego ayuda. La libertad financiera será una de las consecuencias de ser la mejor versión de ti mismo como ser en libertad.

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