Miércoles, 18.09.2019 - 08:07 h
El estrés campa a sus anchas en la alta dirección

Los siete mayores problemas que sufren los jefes (y cómo superarlos con éxito)

Ser jefe es un sueño para muchos. Pero ser CEO no es un lecho de rosas. Se repiten una serie de problemas que lo convierten en una situación espinosa

Se gana mucho dinero pero ¿merece la pena? / Pexels
Se gana mucho dinero pero ¿merece la pena? / Pexels

Si hay un problema recurrente dentro del universo laboral es el estrés. Vivir en constante estrés puede derivar en problemas psicológicos y acabar boicoteando tu gran sueño: el trabajo de tu vida. El estrés aumenta conforme aumenta la responsabilidad del puesto que desempeñas. También dependiendo del equipo con el que te rodees. Es el caso del estrés de segunda mano conferido gratuitamente por tu equipo más cercano . Si tu sueño siempre fue ser líder de tu propia empresa, vete preparando para el estrés y buscar la mejor de las soluciones a esta situación.

Ser un jefe muy ocupado

Ser CEO de una empresa supone mucha responsabilidad. Supone gastar muchas horas de tu tiempo en mantener la empresa a flote. Esto significa estar muy ocupado durante mucho tiempo. Pero estar ocupado no siempre supone un riesgo o una puerta al estrés. De hecho hay razones por las que estar ocupado es realmente beneficioso como contábamos en este artículo, pero es inevitable que te sobrecargue de duros desafíos.

Así que si lo que deseas es ser jefe, debes saber que normalmente los CEO se enfrentan a enormes desafíos imprevistos que les hacen preguntarse si valió la pena. Roger Jones, 'coach' y asesor de liderazgo para directores ejecutivos y sus equipos, sabe de lo que habla y ha escrito un artículo para 'Insead Knowledge' sobre estos desafíos y como abordarlos desde un estudio propio nacido de su experiencia como coach. “Le pregunté a 84 CEOs de todo el mundo, cuyas empresas van desde PYMES hasta multinacionales globales, sobre sus mayores desafíos en sus primeros meses como CEO. También les pregunté sobre el impacto de estos desafíos y cómo los abordaron (o desearían haberlos abordado)”, comenta sobre su estudio.

Los 7 problemas más comunes de un CEO

1. Sentirse atrapado y esclavo del negocio. “Su enorme sentido de la obligación significaba que la mayoría no podía ‘desconectarse’ del trabajo incluso los fines de semana”, apunta Jones.

2. Sentirse aturdido y confundido, incluso escéptico, y no saber a quién creer. La eterna lucha por encontrar la verdad.

3. La falta de credibilidad y cómo ganarse el respeto del equipo. “Si es un ascenso, te enfrentarás a la delicada y desalentadora tarea de liderar a tus antiguos compañeros. Si eres nuevo en el negocio, no cuentas con un historial interno en el que confiar”, asegura Jones.

4. Enfrentarte a grandes dudas sobre ti mismo.

5. Sentirte solo. Aunque suene un tópico es una gran realidad: estás solo en la cumbre.

6. Hacerse adicto al trabajo: “Te conviertes en el rey del castillo, el gobernante de la tierra”, comentó un CEO del estudio a Jones. Para muchos de estos nuevos CEO, el sentido de poder y control se vuelve muy adictivo.

7. Sacrificar tu vida personal. Una consecuencia del punto anterior. “Los nuevos CEO pueden estar tan inmersos en el negocio que pierden de vista su vida fuera del trabajo. Muchos comentaron que no veían a sus hijos tanto como querían”, dice Jones.

Es importante no obsesionarse. / Pixabay
Es importante no obsesionarse. / Pixabay

Superar los problemas te hace más fuerte

¿Cómo no sufrir estrés frente a estos problemas? De entre todas las entrevistas, Jones recogió las estrategias más hábiles para superar los problemas entre los 84 CEO que había entrenado a los largo de los últimos 17 años. Estas estrategias significan el reconocimiento de los problemas y una resolución que se traduce en fortaleza interna.

Por ejemplo, es importante guardar un tiempo para pensar y programarlo en la semana. Esto te permitirá reflexionar sobre tus pensamientos y sentimientos, y tener una visión más objetiva de tu vida laboral y personal.

Otra estrategia sería conseguir que tu equipo principal sea el correcto. “Debes preguntarte: ¿Puedo trabajar con esta persona? ¿Qué podría aprender de ellos? ¿Están enfocados en hacer su trabajo? Por lo que las conversaciones honestas, abiertas y directas deben convertirse en la norma”, dice Jones.

Hay que comprobar la realidad organizativa y debes encontrar la clave para descifrar la veracidad de la información que te va llegando en una ruta hacia la verdad.

Hay que desarrollar una fuerte confianza en ti mismo y esto conlleva un trabajo de introspección importante. Recuerda tus logros y saca fuerzas de ellos.

Hay que mantenerse equilibrado. “Tienes que evitar que tu función de director ejecutivo tome el control de tu vida. A mis clientes les resulta útil imaginar que tienen 100 años y miran hacia atrás en sus momentos de mayor orgullo. El tiempo que se pasa en las funciones familiares es prominente, muy por delante de los logros de cualquier CEO”, aconseja Jones.

Y, en todo caso, acudir en busca de ayuda externa. Un buen 'coach' a tiempo puede ser la solución a cualquiera de los problemas descritos antes. Lo importante es ser consciente de los retos a los que te puedes enfrentar en tu nuevo puesto de CEO de una empresa.

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