Jueves, 20.06.2019 - 14:03 h
Falta la aprobación del Departamento de Justicia

Trump respalda la fusión de T-Mobile y Sprint, para ampliar su veto a Huawei

Funcionarios del Gobierno habrían presionado a Deutsche Telekom, matriz de T-Mobile, para que dejara de usar equipos de la compañía china.

El CEO de T-Mobile, John Legere, y el CEO de Sprint, Marcelo Claure
El CEO de T-Mobile, John Legere, y el CEO de Sprint, Marcelo Claure

T-Mobile y Sprint recibieron este lunes el visto bueno del presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), Ajit Pai, para su fusión. La aceptación de esta autoridad supondría un paso clave, aunque todavía falta la aprobación del Departamento de Justicia, para una operación que llevan años solicitando, pero que hasta ahora les habían denegado, entre otras razones, por sus vínculos comerciales con Huawei. Pero, curiosamente, la aprobación de esta unión se respaldó cuando EEUU confirmó su veto a la compañía china, por lo que planea la sombra de un posible veto a Huawei para aceptar la unión entre ambas empresas.

Este primer paso en la unión entre dos de las mayores operadores de telefonía móvil de EEUU, valorada en más de 26.000 millones de dólares (unos 23.300 millones de euros) llega después de que ofreciesen ciertos compromisos de cobertura, como el despliegue de una red de 5G al 75 % del país a los tres años del acuerdo y aumentar el acceso a banda ancha en las poblaciones rurales. 

Sin embargo, la sombra de Huawei ha planeado sobre la fusión de T-Mobile y Sprint desde el principio debido a las relaciones comerciales que mantienen sus dueños mayoritarios con la compañía china, pese a que ellas, como el resto de estadounidenses, no usan equipos de Huawei. La alemana Deutsche Telekom AG posee la mayoría en T-Mobile, mientras que SoftBank Group Ltd de Japón es el accionista mayoritario de Sprint y ambas tienen a Huawei entre sus proveedores. En diciembre, Reuters aseguraba que las empresas implicadas en la fusión valoraban el veto a Huawei para conseguir el 'ok' de EEUU.

De acuerdo a aquella información, funcionarios del Gobierno estadounidense presionaron a Deutsche Telekom para que dejara de usar equipos de Huawei y añadía que tanto Deutsche Telekom como Softbank estaban intentando reemplazar al fabricante de equipos de red como proveedor. Los responsables de negociar la fusión entendían que este gesto ayudaría a conseguir la aprobación.

Además, otro de los temores de la administración de Trump era que Huawei mejorase su posición competitiva con el acuerdo. La fusión de T-Mobile y Sprint, que actualmente son el tercer y cuarto operador más importantes de Estados Unidos, reducirá de cuatro a tres el número de servidores de telecomunicaciones y, por tanto, habrá menos competencia entre la que el cliente pueda decidir. 

Importancia del 5G

Uno de los compromisos que han adquirido las empresas para fusionarse ha sido el despliegue de una red de 5G al 75 % del país a los tres años del acuerdo. Una cuestión especialmente sensible para Estados Unidos tras el veto a Huawei, que se situaba a la cabeza de esta tecnología. La red de 5G será cientos de veces más rápido que la red actual y permitirá un cambio mucho mayor en la tecnología móvil que cualquier avance anterior.

Una de las preocupaciones del Gobierno estadounidense es saber quién liderará esta tecnología 5G debido a la fuerza que tendrá en el futuro, con un gran poder económico y político. EEUU ha acusado a Huawei de usar 'puertas traseras' con esta tecnología para conseguir datos de los usuarios y, por tanto, pretende evitar que lidere esta transformación en el país. En enero de 2018, Donald Trump ya avanzó a sus asesores de seguridad su intención de "nacionalizar la red de 5G" en EEUU.

Pese a que el presidente de FCC ha dado su respaldo a la fusión de T-Mobile y Sprint, falta que esta autoridad de su visto bueno. La Comisión Federal de Comunicaciones está compuesta por cinco miembros designados por el propio presidente y confirmados por el Senado. Aún no se ha definido una fecha para que la aprobación de la fusión sea sometida a votación. Además de la FCC, el Departamento de Justicia deberá aprobar el acuerdo antes de que sea completado. 

Aunque es poco habitual que voten en sentidos opuestos, Bloomberg señaló que el Departamento de Justicia no está a favor de esta fusión, ya que no creen que las propuestas sean suficientes. Mientras que FCC valora que la unión es de interés público para el país, desde el Departamento de Justicia consideran que perjudica la competencia y elevaría los precios de los consumidores. Más allá de los compromisos, tanto T-Mobile como Sprint aceptaron pagar hasta 2.400 millones de dólares (unos 2.150 millones de euros) si violan los términos del acuerdo, lo que a juicio del presidente del regulador crea "poderosos incentivos" para que cumplan sus promesas a tiempo.

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