Lunes, 21.05.2018 - 15:13 h
Copa del Mundo de 2018

Aconsejan a las parejas gays ni siquiera darse la mano si van al Mundial de Rusia

La organización 'Fare' elaborará una guía para evitar que la comunidad LGBT sea atacada durante la celebración del torneo.

Fotografía del Mundial de Rusia 2018.
Logo del Mundial de Rusia 2018.

El Mundial de Rusia 2018 se acerca y con él sus polémicas. Tras la deplorable actuación de los 'hooligans' rusos en la Eurocopa de Francia en 2016, se espera que las medidas de seguridad sean extremas para evitar batallas campales en las calles y también se elaborarán planes con consejos para los visitantes al país.

Uno de ellos irá dirigido a la comunidad LGBT. Una guía de prevención será elaborada por la organización ‘Fare’, antigua ‘Fútbol Contra el Racismo en Europa’ y en ella se aconsejará a los fans de esta comunidad no darse la mano ni realizar otros gestos afectuosos en público.

Ser homosexual no es ilegal en Rusia pero el país del norte de Europa prohíbe mencionar la homosexualidad en los colegios y hay numerosos casos notificados de personas homosexuales de otros países que han sido atacadas en suelo ruso por su condición sexual.

“La guía aconsejará a las personas gays a ser prudentes en cualquier lugar en el que la comunidad LGBT no sea bienvenida. El mismo mensaje se dirige a las personas negras y a las minorías étnicas. Si seguidores gays van por las calles de la mano no significa que estén en peligro inmediato, pero dependerá de la ciudad y del momento del día”, afirma Piara Powar, directora ejecutiva de ‘Fare’, en declaraciones recogidas por ‘The Guardian’.

‘Fare’ también ha remitido a la FIFA una petición en nombre de dos grupos británicos y alemanes para ondear una enorme bandera arco iris en el interior de los estadios durante la Copa del Mundo.

Aunque las muestras políticas están prohibidas en los estadios, se entiende que el máximo organismo del mundo del fútbol no incluye a la bandera del colectivo LGTB en ese ámbito y que los fans podrán portarlas sin problema.

Mientras tanto, la cuenta atrás para el Mundial que se celebrará en junio entra en su fase decisiva. Este viernes se celebra el sorteo de grupos en el Kremlin, donde se espera que el fútbol sea el centro de atención.

“En Rusia, los políticos tienden a pensar que las acusaciones de racismo y homofobia forman parte de una conspiración de occidente, concretamente de los medios británicos, pero después aceptan que existen problemas y poco a poco comienzan a lidiar con ellos. La población local está muy orgullosa de albergar el Mundial y quieren ser recordados como un gran país organizador”, concluye Powar.

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