Viernes, 06.12.2019 - 01:48 h
Telediaria

Si las calles se iluminan de luces navideñas más pronto que nunca para incentivar las ventas con el olor a celebración, TVE desde hace días también ha llenado su emisión de los indicativos de 'felices fiestas'. Las animaciones de continuidad de la cadena pública celebran la Navidad un mes antes de que llegue la Navidad.

Lejos quedan aquellos tiempos en los que el Gordo de la Lotería Nacional del 22 de diciembre marcaba el arranque de estas fiestas en la pequeña pantalla. Entonces, las cadenas se volcaban con un programación especial que impregnaba los canales clásicos de un evidente compás navideño. Incluso se creaban villancicos a medida de las estrellas del canal, para potenciar la marca de cadenas como La 1 de TVE.

En televisión es importante desengrasar los hábitos diarios del curso, y una vía para conseguir este objetivo es transformando tu oferta en un acontecimiento singular. En este sentido, la Navidad en sí es un acontecimiento que tradicionalmente arrastra a la audiencia de manera masiva a Televisión Española. La cadena pública es la emisora que se asocia con los grandes formatos navideños. Es la que sigue invirtiendo sin titubear en especiales musicales y cómicos para acompañar las noches de celebraciones. Ahí La 1 dispara su cuota de pantalla. Sigue fuerte, no tanto como antaño. Pero TVE nunca ha perdido la batuta de ser referente en programación navideña.

Tal vez para intentar alargar ese buen rendimiento de audiencia que deja la Navidad en RTVE, la primera cadena ha sacado tan pronto su espumillón del cajón para que La 1 tenga un revulsivo antes, ya que sufre una crisis de influencia social: es casi invisible. Así, La 1 ha estrenado unas interesantes animaciones de continuidad que hacen hincapié en las fiestas que nos esperan. Estos elementos gráficos representan lo distendido de las fiestas, jugando con personajes en formato muñecote -también de la cadena- quitándose los corsés de la rutina diaria. Justo por lo que históricamente era fundamental cambiar las transiciones 'a publicidad' de la programación en citas como las navideñas: se rompe con la rutina.

TVE ya desea 'felices fiestas' en cada corte para telepromociones. Necesita esa percepción de Navidad, pues la Navidad sienta bien en términos de audiencia a RTVE debido a que sus producciones propias en estas fiestas tan tradicionales sigue manteniendo la energía de gran cadena. Aunque también RTVE tiene que arriesgar más en estos contenidos para no quedarse atrás y seguir llamando la atención de los nuevos públicos por su novedad, innovación, creatividad y no sólo por la inercia de la costumbre. 

Pero también RTVE debe incentivar esa misma creatividad en su línea de  continuidad gráfica durante el resto de la temporada. Sus cortinillas 'a telepromociones' durante las últimas temporadas no potencian la marca de la cadena pública y no entablan vínculos con el espectador. Ni siquiera sirven para dar a conocer contenidos del resto de la programación, como hacen las privadas. Las transiciones de la cadena pública se han convertido en elementos planos, fríos y hasta rígidos. Nadie los recuerda. La antítesis de la televisión. La continuidad debe estar viva, generar lazos de conchabanza con el espectador y, sobre todo, es una oportunidad para proyectar imagen de modernidad de la cadena a través de una apuesta arriesgada de conceptos de diseño que ponga a la corporación pública en el mapa de la vanguardia. Porque la televisión entra por los ojos. Y, para incrementar esa experiencia de visionado e implantación de una marca en la sociedad, las transiciones de continuidad son cruciales. No sólo en Navidad para decir 'felices fiestas'. No, son elementos que crean sello identificable propio, unifican el contenido bajo un paraguas rotundo y despiertan sentimiento de complicidad con un espectador que conoce mejor la oferta desde un hábitat amable por su atractivo diseño. 

Muy atrás quedan aquellos años noventa en los que La 1 y La 2 apostaron por ingeniosas estrategias de continuidad. La 1  optó por plasmar la diversidad social, plantando en sus 'pasos a publicidad' a personas de todos los estratos sociales a decir 'Somos La Primera' justo antes de que apareciera el logotipo del canal. Mientras, La 2 realizó una de las más brillantes estrategias de marca de la historia de nuestra televisión al colar el logo del canal en animaciones que reproducían numerosas obras artísticas patrimonio de la humanidad. Se podía hasta esperar al corte de publicidad para jugar a ver en qué cuadro o monumento se iba a infiltrar el 2 de TVE.

TVE, como cadena pública, debe ir más allá en este tipo de detalles que envuelven la emisión. En los tiempos que vienen, el diseño que acoge los productos audiovisuales será clave para visibilizar la programación y su reputación. Más allá de la Navidad.

@borjateran

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