Sábado, 21.10.2017 - 16:34 h

La banca prepara protocolos internos para controlar los pagos de la Generalitat

Algunas entidades crean la figura del coordinador para que canalice las dudas de las sucursales o solventarlas con los diferentes departamentos.

Las oficinas funcionarán con una especie de manual que traduce las órdenes del ministerio de Hacienda sobre cómo actuar en los distintos pagos ante el 1-O.

Hacienda se reúne con la banca para explicar la intervención de las cuentas de la Generalitat

El control del presupuesto de la Generalitat de Cataluña obliga a la banca a poner una maquinaria interna especial en marcha. Algunas entidades reconocieron ayer la creación de protocolos para instruir a las sucursales sobre cómo actuar en cada uno de los pagos, traduciendo a una jerga más simple el mandato de Hacienda; o con la instauración, incluso, de una figura de coordinador que canalice cualquier duda y la solvente con los departamentos pertinentes.

La vigilancia de los pagos para garantizar que no se financia el 1-0 arrancó formalmente ayer en las entidades financieras después de evacuar ciertas consultas legales sobre su responsabilidad en la tramitación de las órdenes de abonos y reunirse con el Ministerio de Hacienda para perfilar los aspectos técnicos. La medida es susceptible de mantenerse durante un tiempo indefinido para garantizar la estabilidad y el cumplimiento de la legalidad, según detalló el ministro Cristóbal Montoro horas después en el Congreso.

La intervención de las cuentas llega por mandato del Gobierno, pero su tramitación involucra, necesariamente, a la banca. Las entidades recibieron ayer a través de las patronales (AEB, CECA y Unacc) un listado con 298 organismos, empresas y entidades públicas puestas bajo la diana de Hacienda.

La vigilancia se extiende a todas sus órdenes de abonos, con independencia de cuál sea la herramienta o canal utilizado -transferencias, talones, cheques, endosos o tarjetas-, y cuya ejecución recaerá sobre distintas sucursales bancarias, donde cada una de dichas sociedades u organismos tramiten la operación o tengan la cuenta. Esta circunstancia, refieren fuentes financieras, es la que había movido a algunas entidades a elaborar un comunicado interno con las situaciones que pueden enfrentar y cómo actuar en cada una de ellas.

A priori, los escenarios pueden simplificarse en dos: las transacciones identificadas por Hacienda sobre gastos esenciales para garantizar los servicios públicos, cuya ejecución es inmediata; y otros donde la orden de abono deberá ir acompañada con un certificado donde el interventor avale que no irá a financiar la consulta soberanista en un formulario estándar diseñado por el ministerio.

La complicación radica en que el Gobierno solicita a las entidades además que acompañen dicho certificado con una “declaración responsable” por parte de la empresa o entidad ordenante garantizando la legalidad de su destino y nula desvinculación con el 1-O. Para mayor escrutinio de los abonos, el ministerio estaba trabajando ayer aún en el diseño de un aplicativo informático donde las sucursales -o el departamento que internamente haya identificado el banco- enviarán toda la documentación e información relacionada con todas y cada una de las transacciones.

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