Miércoles, 18.10.2017 - 09:56 h

Octavio Granado: “Debemos estar enormemente preocupados porque se acaba la hucha de las pensiones”

Octavio Granado fue secretario de Estado de Seguridad Social durante los gobiernos de Zapatero y dejó la hucha de las pensiones en su máximo histórico, 66.815 millones.

Alerta en una entrevista con Lainformacion.com de que nos encaminamos hacia una inevitable reducción de las pensiones. Propone varias medidas para cambiar el rumbo.

Octavio Granado: “Debemos estar enormemente preocupados porque se acaba la hucha de las pensiones”
Octavio Granado: “Debemos estar enormemente preocupados porque se acaba la hucha de las pensiones”

Octavio Granado es de los españoles que más sabe sobre la Seguridad Social. Fue secretario de Estado durante los dos gobiernos de Zapatero y puso especial énfasis en cuidar las pensiones. Durante su etapa, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la llamada hucha de las pensiones, alcanzó su máximo histórico: 66.815 millones de euros acumulados.

Cuando llegó Rajoy en 2011 se comenzó a echar mano de ese fondo para pagar las pagas extra. Así hasta hoy. Granado, que ahora es profesor de instituto en Burgos, habla con preocupación, pero también aporta soluciones.

Tenemos que estar enormemente preocupados”. Granado hace esta afirmación apenas 24 horas después de que el Gobierno haya sacado 9.500 millones de euros del Fondo de Reserva.

Utiliza la siguiente metáfora para explicar hacia dónde nos encaminamos: somos como lemmings que vamos hacia el desfiladero y estamos a punto de caer. Es decir, no vamos a tener dinero para poder pagar las pensiones actuales.

“Se ha hecho un destrozo increíble al Fondo de Reserva”, afirma preocupado. “Entre 2007 y 2011 nosotros hicimos un esfuerzo porque nos dimos cuenta de lo que estaba pasando; mantuvimos todas las medidas de refuerzo de los ingresos de la Seguridad Social, mantuvimos la cotización de los empleados, mantuvimos la cotización de las empleadas de hogar y mantuvimos la cotización de todos los trabajadores del régimen general”.

Pero los ingresos de la Seguridad Social -destaca- se mantuvieron: a pesar de que en los últimos años del zapaterismo se perdieron más de 3,5 millones de trabajo, un 7%, los ingresos a la Seguridad Social disminuyeron en un 3-4%.El verdadero problema: el empleo que se crea no incrementa las cuentas de la Seguridad Social

Ahora, critica Granado, se están creando puestos de trabajo (500.000 al año) pero no están aumentando los ingresos a la Seguridad Social. Ese es el verdadero problema, que el empleo que se crea no supone incremento de las cuentas de la Seguridad Social.

¿Y por qué ocurre esto? “Los nuevos salarios no bastan para compensar con sus cuotas la pérdida de ingresos que se generan en el sistema”. ¿Dónde está el truco? Granado apunta a las “tarifas planas y a otras ventajas fiscales” que reciben los empresarios, las cuales lastran la Seguridad Social. “Harían falta hasta siete nuevas cotizaciones por cada nueva pensión”, añade. Un dato que asusta.

El exsecretario de Estado afirma que "la Seguridad Social ha llegado a la tormenta perfecta: salarios en disminución y pensiones en aumento, tanto en cuantía como en cantidad". Y ahora, además, "se empiezan a jubilar los trabajadores del baby boom".Un fondo creado por Aznar para resolver un problema previsto para 2027

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, según la ley que lo regula, se creó para resolver un problema demográfico: el hecho de que va a llegar un momento en que el número de pensiones va a ser superior al número de personas que entran en el mercado de trabajo. Esta circunstancia, según el Gobierno de Aznar, que lo creó en 2000 junto a CCOO y UGT, estaba previsto para 2027. Pero la amenaza ya está aquí.

"El Fondo de Reserva no puede sobrevivir a unas cuotas menguantes y a unas pensiones crecientes. Esto es imposible", apunta Octavio Granado. Quedan 15.000 millones de euros en la hucha y ya no hay rendimientos. Alerta roja, por tanto.

Granado es contundente: "La Seguridad Social, si fuera una empresa privada, estaría en quiebra y entraría en concurso de acreedores". "Y vamos a peor", añade.Ocho medidas para solucionar el problema

Octavio Granado tiene claro que se bajarán las pensiones si el Gobierno no cambia su política, una afirmación que también comparten algunos miembros del Partido Popular. Propone cambiar las políticas económicas para hacer el sistema viable. A saber: mantener los motores auxiliares que tenía en marcha el sistema de la Seguridad Social.

Pero Granado cree que estamos a tiempo de solucionar. Propone ocho soluciones:Devolver la cotización a los despedidos a los 52 años (ahora 55), por el 125% del SMI (ahora cotizan únicamente por el salario mínimo) y reduciendo las incompatibilidades a un régimen razonable.Obligar a cotizar a los centros de enseñanza y a las empresas conjuntamente por las prácticas de estudiantes y becarios en centros de trabajo, y en general todos los becarios y a quienes participan en masters abonando cuantías a altos precios.Devolver la cotización a las cuidadoras familiares de personas dependientes, porque después de haber entregado sus vidas a sus familias merecen algo de consideración social.Conseguir que la cotización por contratos inferiores a cinco días incorpore, de verdad, los festivos y vacaciones que no se trabajen y que las horas extras y el trabajo sumergido de fin de semana coticen de verdad.Reembolsar desde el Estado a la Seguridad Social todas las reducciones de cotización (tarifas planas y similares) y las bonificaciones que ahora no está pagando.Aumentar las bases de cotización de los contratos temporales de duración muy reducida y de los contratos a tiempo parcial para conseguir que al menos la vida laboral de estos trabajadores tenga menos lagunas.Recargar la cotización en los casos de empleos con coeficientes reductores de la edad de jubilación, a fin de conseguir que la anticipación de las prestaciones se corresponde con el incremento de las aportaciones.Acabar con la financiación a formación.Una primera medida, subir el SMI

La subida del Salario Mínimo Interprofesional es para Octavio Granado una primera medida en la senda positiva. Esa decisión afecta a muchos españoles y tendrá sus consecuencias en la Seguridad Social. El SMI es la base de cotización que afecta a 4 millones de personas en España. "Si conseguimos incrementar esas cuotas hemos comenzado a reestablecer la equidad entre ingresos y gastos", reconoce.

El exsecretario de Estado admite que España tiene el récord por el mayor déficit del mundo en su Seguridad Social. Y, además, tiene el sistema patrimonial más quebrado. 

Aún así, como decimos, ve posible cambiar el rumbo. Habla también aprobar ayudas para la familia (aunque no sea de izquierdas). O incluso propone que los trabajadores de entre 60 y 62 años trabajen a media jornada. Algo hay que hacer, eso está claro.

Octavio Granado es de los españoles que más sabe sobre la Seguridad Social. Fue secretario de Estado durante los dos gobiernos de Zapatero y puso especial énfasis en cuidar las pensiones. Durante su etapa, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la llamada hucha de las pensiones, alcanzó su máximo histórico: 66.815 millones de euros acumulados.

Cuando llegó Rajoy en 2011 se comenzó a echar mano de ese fondo para pagar las pagas extra. Así hasta hoy. Granado, que ahora es profesor de instituto en Burgos, habla con preocupación, pero también aporta soluciones.

Tenemos que estar enormemente preocupados”. Granado hace esta afirmación apenas 24 horas después de que el Gobierno haya sacado 9.500 millones de euros del Fondo de Reserva.

Utiliza la siguiente metáfora para explicar hacia dónde nos encaminamos: somos como lemmings que vamos hacia el desfiladero y estamos a punto de caer. Es decir, no vamos a tener dinero para poder pagar las pensiones actuales.

“Se ha hecho un destrozo increíble al Fondo de Reserva”, afirma preocupado. “Entre 2007 y 2011 nosotros hicimos un esfuerzo porque nos dimos cuenta de lo que estaba pasando; mantuvimos todas las medidas de refuerzo de los ingresos de la Seguridad Social, mantuvimos la cotización de los empleados, mantuvimos la cotización de las empleadas de hogar y mantuvimos la cotización de todos los trabajadores del régimen general”.

Pero los ingresos de la Seguridad Social -destaca- se mantuvieron: a pesar de que en los últimos años del zapaterismo se perdieron más de 3,5 millones de trabajo, un 7%, los ingresos a la Seguridad Social disminuyeron en un 3-4%.El verdadero problema: el empleo que se crea no incrementa las cuentas de la Seguridad Social

Ahora, critica Granado, se están creando puestos de trabajo (500.000 al año) pero no están aumentando los ingresos a la Seguridad Social. Ese es el verdadero problema, que el empleo que se crea no supone incremento de las cuentas de la Seguridad Social.

¿Y por qué ocurre esto? “Los nuevos salarios no bastan para compensar con sus cuotas la pérdida de ingresos que se generan en el sistema”. ¿Dónde está el truco? Granado apunta a las “tarifas planas y a otras ventajas fiscales” que reciben los empresarios, las cuales lastran la Seguridad Social. “Harían falta hasta siete nuevas cotizaciones por cada nueva pensión”, añade. Un dato que asusta.

El exsecretario de Estado afirma que "la Seguridad Social ha llegado a la tormenta perfecta: salarios en disminución y pensiones en aumento, tanto en cuantía como en cantidad". Y ahora, además, "se empiezan a jubilar los trabajadores del baby boom".Un fondo creado por Aznar para resolver un problema previsto para 2027

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, según la ley que lo regula, se creó para resolver un problema demográfico: el hecho de que va a llegar un momento en que el número de pensiones va a ser superior al número de personas que entran en el mercado de trabajo. Esta circunstancia, según el Gobierno de Aznar, que lo creó en 2000 junto a CCOO y UGT, estaba previsto para 2027. Pero la amenaza ya está aquí.

"El Fondo de Reserva no puede sobrevivir a unas cuotas menguantes y a unas pensiones crecientes. Esto es imposible", apunta Octavio Granado. Quedan 15.000 millones de euros en la hucha y ya no hay rendimientos. Alerta roja, por tanto.

Granado es contundente: "La Seguridad Social, si fuera una empresa privada, estaría en quiebra y entraría en concurso de acreedores". "Y vamos a peor", añade.Ocho medidas para solucionar el problema

Octavio Granado tiene claro que se bajarán las pensiones si el Gobierno no cambia su política, una afirmación que también comparten algunos miembros del Partido Popular. Propone cambiar las políticas económicas para hacer el sistema viable. A saber: mantener los motores auxiliares que tenía en marcha el sistema de la Seguridad Social.

Pero Granado cree que estamos a tiempo de solucionar. Propone ocho soluciones:Devolver la cotización a los despedidos a los 52 años (ahora 55), por el 125% del SMI (ahora cotizan únicamente por el salario mínimo) y reduciendo las incompatibilidades a un régimen razonable.Obligar a cotizar a los centros de enseñanza y a las empresas conjuntamente por las prácticas de estudiantes y becarios en centros de trabajo, y en general todos los becarios y a quienes participan en masters abonando cuantías a altos precios.Devolver la cotización a las cuidadoras familiares de personas dependientes, porque después de haber entregado sus vidas a sus familias merecen algo de consideración social.Conseguir que la cotización por contratos inferiores a cinco días incorpore, de verdad, los festivos y vacaciones que no se trabajen y que las horas extras y el trabajo sumergido de fin de semana coticen de verdad.Reembolsar desde el Estado a la Seguridad Social todas las reducciones de cotización (tarifas planas y similares) y las bonificaciones que ahora no está pagando.Aumentar las bases de cotización de los contratos temporales de duración muy reducida y de los contratos a tiempo parcial para conseguir que al menos la vida laboral de estos trabajadores tenga menos lagunas.Recargar la cotización en los casos de empleos con coeficientes reductores de la edad de jubilación, a fin de conseguir que la anticipación de las prestaciones se corresponde con el incremento de las aportaciones.Acabar con la financiación a formación.Una primera medida, subir el SMI

La subida del Salario Mínimo Interprofesional es para Octavio Granado una primera medida en la senda positiva. Esa decisión afecta a muchos españoles y tendrá sus consecuencias en la Seguridad Social. El SMI es la base de cotización que afecta a 4 millones de personas en España. "Si conseguimos incrementar esas cuotas hemos comenzado a reestablecer la equidad entre ingresos y gastos", reconoce.

El exsecretario de Estado admite que España tiene el récord por el mayor déficit del mundo en su Seguridad Social. Y, además, tiene el sistema patrimonial más quebrado. 

Aún así, como decimos, ve posible cambiar el rumbo. Habla también aprobar ayudas para la familia (aunque no sea de izquierdas). O incluso propone que los trabajadores de entre 60 y 62 años trabajen a media jornada. Algo hay que hacer, eso está claro.

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