Lunes, 18.12.2017 - 10:02 h

La aldea gala del PP que exige primarias: el distrito de Salamanca

El distrito de Salamanca, capitaneado por Íñigo Henríquez de Luna, presentará una enmienda a la ponencia política y de estatutos para exigir que haya primarias en el PP bajo la fórmula un militante, un voto.

Lainformacion.com entrevista al principal promotor de esta iniciativa, que lleva luchando 25 años para que el PP celebre primarias. Se enfrentó a Aznar, Cascos, Acebes... y ahora plantará batalla a Rajoy.

Henríquez de Luna tacha los congresos sin primarias de "proceso teledirigido" y llama al PP a ser "un partido abierto"

Se llama Íñigo Henríquez de Luna y trabaja como concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid como número dos de Esperanza Aguirre en el grupo municipal. Además, es presidente del partido en el distrito de Salamanca, el barrio más exclusivo de Madrid y donde los populares tienen un feudo seguro (5.000 afiliados), además de militantes de renombre. Para quienes no le conozcan, lleva 25 años intentando conseguir que el PP sea una partido "más democrático". Se enfrentó por este tema a José María Aznar, a Paco Álvarez-Cascos, a Ángel Acebes... Y ahora va a plantar cara a Mariano Rajoy en el Congreso del PP de febrero.

Lainformacion.com entrevista a Henríquez de Luna en su despacho del consistorio de Madrid. Ellos, los del distrito de Salamanca, son la aldea gala del PP. O, como le dijo una conocida dirigente del partido, son la "república independiente del PP". 

¿Es una involución que el PP no celebre primarias?

"Esto defrauda unas expectativas que el partido voluntariamente decidió abrir en una conferencia política el pasado verano. Tanto los vicesecretarios como la secretaria general dijeron que el futuro era que los afiliados pudieran participar de forma directa y elegir a los máximos dirigentes del partido en todos los ámbitos".

Efectivamente, el PP finalmente no celebrará primarias. Fernando Martínez Maillo, que ha coordinado la ponencia política y de estatutos, ha propuesto una segunda vuelta en la que primero votarán todos los afiliados y después solo los compromisarios. Para Henríquez de Luna "esta propuesta es claramente insuficiente".

"Me parece fenomenal que se quiera ir a un modelo de segunda vuelta a la francesa (...) Pero echo en falta que la segunda vuelta elijan al presidenta los afiliados, no los compromisarios. Creo que se debería responder por qué si los militantes son válidos para la primera vuelta, por qué no lo son para elegir al presidente en la segunda". Con este sistema, efectivamente, los barones y las direcciones regionales podrán controlar la votación de sus compromisarios. 

"El Congreso [de febrero] es un congreso de cuadros, no es un congreso abierto. Ahí lo que está representado es el aparato del partido. Lo que yo siempre digo es que el aparato del partido es una cosa muy importante, como en cualquier empresa, pero lo importante son los militantes, los votantes, que es el principal caudal que tiene un partido político".

¿Vais a enmendar la ponencia política?

"Sí. Si quieren doble vuelta a mi me parece perfecto, pero que voten los militantes. Porque la doble vuelta se fundamenta en que el mismo censo electoral que vota en la primera vuelta, que vote en la segunda. Sino no es doble vuelta, sino es otra cosa. Que no le llamen doble vuelta"

Henríquez de Luna recuerda cuál fue su propuesta en el Congreso de Valencia de 2008: "Para resolver esta dicotomía entre el derecho de los militantes a participar y que tiene que haber un congreso político e ideológico con un número determinado de personas, nosotros lo que hicimos fue proponer que al presidente del partido se le eligiera por sufragio universal de todos los militantes y ese mismo día que en otra urna se eligiera a los compromisarios para el congreso. De esta forma el presidente electo va al congreso elegido por los militantes y luego ya se hace esa labor de enmiendas para afinar el discurso ideológico del partido". No salió adelante.

"Para que haya democracia el poder tiene que estar en los ciudadanos y en las bases. Lo contrario no es democracia. Imaginemos que en unas elecciones solo votaran los presidentes de las comunidades de vecinos, que no votara todo el mundo", explica.

¿Algún barón está de acuerdo con su propuesta?

"No lo sé. Aún no he hecho mi propuesta pública. La haré en el plazo que me ha marcado el partido. Lo que espero es que si se quiere hacer un partido más abierto nos dejen intercambiar nuestras propuestas con todos los compromisarios".

¿Ahora no les permiten eso?

"Hasta ahora no he tenido la posibilidad de contactar con otros compromisarios. Aunque lo centralice el aparato, no me importaría. Yo no quiero que me den la base de datos de todos los compromisarios. Quiero que me den la oportunidad de enviar la enmienda a todos los compromisarios y los que ya, voluntariamente, quieran contactar conmigo, que lo puedan hacer".

Henríquez de Luna no está de acuerdo con las firmas que se necesita para ser candidato: "Me parece una broma que con 100 firmas te puedas presentar a precandidato a la presidencia del PP y que puedas concurrir a la primera vuelta que se quiere aprobar. Me parece que la democracia para ser auténtica tiene que tener ciertos filtros. 100 firmas permite la posibilidad de que un friki se presente".

Hablamos ahora sobre la reforma electoral, punto que para Henríquez de Luna es fundamental: "No solamente hay que hacer democráticos los partidos, sino que hay que cambiar el sistema electoral para que algunos representantes los elijan los ciudadanos de forma directa, porque así los elegidos tendrán voz propia. Ya no le deberán todo al partido".

¿Qué piensa cuando escucha nuevo PP?

"A mi me gustaría que el nuevo PP fuera el de las reformas democráticas que necesita España y el PP. No es un tema generacional, de edades, de cambiar caras; es un tema de cambiar propuestas. Ese es el nuevo PP que yo quiero. El PP de las ideas nuevas, abiertas, modernas, liberales y reformistas".

¿Se está tratando bien a los veteranos del partido?

"Pues seguramente no. Yo defiendo un gran PP muy intergeneracional. Lo que te da valor añadido no es la edad, sino lo que tu aportas y lo que eres y representas. Jamás pensaré que una personas por tener 35 años es más válida que una de 70. El PP, además, tiene una base electoral de gente bastante mayor, es uno de nuestros problemas y deberíamos ser coherentes. La experiencia es un grado en la vida. Es positivo que en los cuadros de los partidos haya una mezcla".

En el PP no se cuenta con Aznar, con Mayor Oreja...

"Me parece una pena que Aznar haya decidido renunciar a ser presidente de honor del PP".

¿Por qué?

"Porque creo que Aznar es un referente, es el creador del PP. Es cierto que hizo muchas cosas buenas. A lo mejor alguna no la hizo tan buena, tenía que haberse ido promoviendo un congreso abierto para elegir a su sucesor. Muy probablemente habría sido Rajoy o Rato, el que fuera. Pero creo que la historia del PP hubiera sido distinta. Creo que tenemos que aprender de los errores del pasado. En el PP no sobra nadie, nos falta gente y nos falta recuperar a mucha gente que se ha ido".

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