Jueves, 23.11.2017 - 16:11 h
House of Cards podría costarle más de 6 millones de dólares

El imperio de Kevin Spacey se derrumba a base de acusaciones de abusos sexuales

El ganador de dos Oscar y octavo actor de televisión mejor pagado ve como todos sus 'partners' le dan la espalda: Netflix, MRC, ING, su publicista…

Kevin Spacey afirma que "no hubiera podido hacer 'House of Cards' sin el teatro"
Kevin Spacey se plantea ingresar en un centro de rehabilitación.

Hasta hace poco más de una semana, Kevin Spacey parecía intocable. Su dilatada carrera, de más de tres décadas, le ha llevado a ser cabeza de cartel de las mejores obras de teatro, de auténticas películas de culto y, en el último lustro, también de una de las series de televisión más aclamadas de la historia: House of Cards. Hasta hace poco más de una semana, porque desde que empezaron a desencadenarse las denuncias por abusos sexuales del veterano actor a lo largo de su trayectoria (comenzando por la de Anthony Rapp en 1986, cuando apenas era un adolescente), el imperio de Spacey, que iba más allá de las pantallas, se ha desmoronado ya casi por completo.

Según la prestigiosa revista Forbes, el hombre que encarnaba a Frank Underwood en House of Cards es el octavo actor mejor pagado de la televisión, con unos ingresos que rebasan los 12 millones de dólares anuales. Sin embargo, a raíz de toda esta polémica que ha terminado con Spacey a las puertas de un centro de desintoxicación (que le costaría alrededor de 30.000 dólares mensuales), la máquina de generar billetes puede haberse acabado para siempre.

Netflix y Media Rights Capital (MRC), plataforma y productora de la exitosísima ficción televisiva y principal fuente de ingresos del actor, han sido las primeras en romper vínculos con Spacey al desvelarse los hechos. La sexta temporada de House of Cards, según ha informado Netflix, será la última de la serie; aunque la plataforma asegura que la cancelación no tiene nada que ver con las acusaciones de su protagonista y que la decisión fue tomada hace meses. Eso sí, los capítulos ya filmados en los que Spacey todavía aparece se eliminarán para acabar con el personaje de Frank Underwood y evitar así cualquier relación con las acusaciones.

El despido de House of Cards podría costarle directamente a Spacey hasta 6,5 millones de dólares a razón del medio millón que cobraría por cada capítulo (serían trece) de la sexta temporada. El hasta la fecha protagonista de la ficción norteamericana era el actor mejor pagado de cuantos trabajan en la serie, ya que a su papel en el guión se le añadía el rol de productor ejecutivo. En cualquier caso, la cantidad final que perderá Spacey dependerá tanto de lo que ya haya cobrado por adelantado, y que difícilmente puedan recuperar Netflix y MRC, y de la cláusula moral que incluya su contrato.

Eliminado de sus propias películas


Pero no sólo se desmorona un futuro ligado a House of Cards para Kevin Spacey, sino que cualquier posibilidad de continuar su carrera artística parece haberse ido al traste después de salir a la luz los supuestos abusos sexuales que ya están siendo investigados. Para empezar, la agencia de talentos CAA ha decido dejar de representar al actor de 58 años, y algunas de las películas que tiene ya incluso grabadas dejarán de reportarle los beneficios esperados. Es el caso de Gore, un biopic sobre el difunto escritor estadounidense Gore Vidal. El filme producido y protagonizado por Spacey se encuentra en fase de post-producción, pero Netflix, encargada de reproducirlo en su plataforma, se niega a seguir adelante con él.

Del mismo modo, Spacey no aparecerá en la película All the Money in the World, dirigida por Ridley Scott y lista para estrenarse el próximo 22 de diciembre. Sony Pictures ha llegado a un acuerdo con el elenco de la producción y con el propio director para volver a grabar cuanto antes las escenas de Spacey, al que sustituirá Christopher Plummer, de tal manera que no haya que posponer la fecha del estreno.

Ni publicista, ni publicidad


Tampoco podrá el actor seguir beneficiándose de su hasta ahora impecable imagen pública, pues Staci Wolfe, su representante comercial de confianza y cabeza visible de la agencia Polaris, también ha decidido separar su camino del de Spacey. Además, ING ha cancelado la ponencia que el intérprete de 58 años tenía programada en el evento BusinessBoost que el banco neerlandés organizará en Róterdam el próximo 29 de noviembre. Spacey era incluso la imagen en los carteles publicitarios de la conferencia. Ni siquiera Masterclass, la plataforma en la que Spacey (y otras personalidades tanto del cine como de otros ámbitos) ofrecía lecciones de interpretación, ha querido mantener su relación con el actor, aunque éste todavía promociona en su página web las clases.

Incluso la Academia Internacional de Ciencias y Artes Televisivas ha anunciado que retirará al ganador de dos Oscar el International Emmy Founders Award que le había entregado este mismo año por su contribución a la industria televisiva a lo largo de su carrera. Poco le queda a Spacey además de su título honorífico de Caballero de la Orden del Imperio Británico (pese a que él es estadounidense), y quién sabe si también le será revocado…

ayuda millonaria

El efecto dominó de las acusaciones ‘arruina’ a Maryland

No hay un lugar en el mundo en el que preocupe más el futuro de House of Cards tras el escándalo sexual de Kevin Spacey como Maryland. Y es que en el pequeño Estado al noroeste de Estados Unidos no sólo tiene lugar buena parte de la trama de la ficción televisiva, sino que su economía se beneficia con cada temporada de la serie. Así, en la cuarta entrega más de 2.500 personas fueron contratadas en Maryland por ‘House of Cards’, entre personal y extras; y casi 2.000 negocios proveyeron de bienes y servicios a la serie. En la quinta temporada, una auditoria registró que la producción contribuyó 129 millones de dólares a la economía estatal.

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