Marichalar desembarca en una de las marcas del momento

Fendi, la firma que comparte diseñador con Chanel y se resiste a dejar las pieles

La casa italiana está saboreando ahora las mieles del éxito después de llevar 100 años en el mercado siendo referente en el ámbito de los bolsos.

Fendi
Fendi es una casa de lujo italiana que ya compite de tú a tú con los grandes / EFE

El exduque de Lugo, Jaime de Marichalar, nunca da puntada sin hilo -y nunca mejor dicho- en cuestiones de moda. Y su último paso laboral lo corrobora. Porque el que fuera yerno del Rey don Juan Carlos y esposo de la Infanta Elena sigue ampliando su círculo de lujo a través de su relación profesional con varias marcas de este sector. Si desde el año 2008 ocupa un sillón en el consejo de la española Loewe, ahora entra a formar parte de una de las firmas con más proyección del momento, la italiana Fendi, donde ha pasado a ocupar un sillón en el consejo de administración de Fendi Retail Spain.

Puede que a muchos no les suene este nombre, porque se trata de una firma que está empezando a despuntar ahora en el ámbito internacional, a pesar de llevar precisamente 100 años creando moda. Todo gracias a su acercamiento a los 'millennial' -los nuevos compradores del lujo- a través de marcas de 'streetstyle' como Fila

Pero Fendi es mucho más que eso. La casa fue fundada en 1918 por una joven emprendedora, Adele Casagrande, quien abrió una tienda especializada en productos de piel y cuero en Roma. Pero el negocio perdió su nombre original y adoptó el de Fendi cuando Adele se casó con Edoardo Fendi en 1925, con el que comenzó la saga que sigue al frente de la marca hoy en día. 

Los Fendi tuvieron cinco hijas que crecieron con una premisa por encima de todo: la familia, siempre unida. Y así ha sido, porque ellas fueron quienes hicieron del taller de bolsos de piel de sus padres la firma global que es hoy en día con más de 100 tiendas en todo el mundo y presente en mercados tan pujantes como Abu Dabhi, Arabia Saudí, Emiratos Árabes o la India, los cuales están empezando a abrir sus puertas al lujo.

Si bien el punto de inflexión de la firma fue en 1965, cuando el que es considerado el mejor diseñador del siglo XXI entró a formar parte de la 'famiglia', Karl Lagerfeld. De hecho, el director creativo de la legendaria Chanel llegó precisamente a ese puesto gracias a su trabajo en Fendi. Porque aunque muchos crean que ha sido al revés, ha sido la marca italiana la que le ha abierto las puertas de la 'maison' francesa, ya que ha sido su trabajo en Fendi el que le ha avalado para llegar a lo más alto de la moda, que es donde está Chanel. 

En todo caso, a pesar de que la italiana ha tenido desde hace más de 50 años al genial diseñador alemán, no fue hasta el año 2001 cuando encontró el impulso definitivo para llegar al Olimpo del lujo. Y fue precisamente a través de un grupo francés, los mayores enemigos de los italianos en el terreno de la moda.

La llegada a LVMH, la clave

En ese año, el conglomerado del lujo más grande del mundo, Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH), valorado en más de 130.000 millones de euros, se hace con el 25,5% de Fendi que pertenecía a Prada, de modo que sumó un 51% que le dio el control de la marca familiar. A pesar de que había formado junto a Prada una sociedad para controlar Fendi a finales de los 90, el grupo capitaneado por Bernard Arnault tomó el control de la casa a inicios del nuevo milenio dando paso así a una nueva era en Fendi.

Porque ha sido desde entonces cuando la marca ha mutado de enseña de complementos de lujo a creadora de tendencias mundiales y prendas que se agotan en cuestión de horas. Todo empezó con los bolsos, ya que en cuestión de 12 años lanzaron los dos que han hecho historia, el Baguette primero (en 1997) y el Peekabo (en 2009) después. Estos bolsos se han convertido en objeto de culto -al nivel del 2.55 de Chanel- y se reeditan cada año con nuevas versiones. El precio del Peekabo, por ejemplo, oscila entre los 2.000 euros de la versión más básica a los 5.400 euros de la realizada con piel de pitón blanca.

Además, en estos años ha logrado hacerse un hueco en el terreno de la ropa, pues hasta hace poco lo que más seducía de sus colecciones eran los bolsos. Para ello, ha optado por adoptar la ideología 'millennial' a la hora de vestir, el 'streetstyle' o estilo de calle, desenfadado. Los diseños más elegantes y conservadores están reservados a las ocasiones muy especiales y para el día a día prima la comodidad y el minimalismo revisado. Y para dar este salto de envergadura, Fendi se ha aliado con una de las firmas deportivas que más pegaron en los 90 y que contribuyó a diseñar los códigos de vestimenta de aquella época.

Se trata de Fila, marca con la que ha dado una nueva vida a su logo uniéndolo con la F de esta firma. Así, han creado piezas que se han convertido en 'hits' de ventas y han lanzado al mercado una de las tendencias del año, la logomanía

Fendi
Colaboración entre Fendi y Furla

Así, han dado a su F una segunda vida y ahora podemos verla inundando bolsos, jerseys, chaquetas, conjuntos enteros e incluso abrigos. Y prueba de su triunfo es que algunos de los influencers más importantes, como la propia Dulceida, ya lucen esta ropa 'logueada'. Además, Zara ya 'ha inspirado' su colección de otoño en Fendi.

Así, Fendi superó el año pasado por primera vez en su historia los 1.000 millones de euros de facturación, impulsada por estas colecciones que le han convertido en una de las marcas de referencia de la nueva generación de compradores de lujo. Por ello, no es de extrañar que Jaime de Marichalar haya decidido ahora dar el paso y entrar en la firma, pues se encuentra en el mejor momento de su historia. Justo 100 años después de ser creada.

Solo hay un ámbito en el que Fendi no termina de encajar con la filosofía consumista de los 'millennials'. Y es en el uso de pieles de animales. Mientras otras grandes del sector, como Stella McCartney, Gucci, Armani, Calvin Klein o Versace, ya han dejado las pieles de lado y han empezado a utilizar pieles sintéticas o de tejidos reutilizados, la casa italiana sigue teniendo a la piel natural como uno de sus símbolos de identidad, un valor que choca frontalmente con los nuevos mandamientos del mercado, que promueven la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente.

Igualmente, este éxito está teniendo su repercusión en su matriz, el grupo LVMH, que también sigue haciendo historia con sus números. El propietario de firmas como Louis Vuitton, Christian Dior, Givenchy y la propia Loewe elevó sus ventas un 13% el año pasado, hasta 42.639 millones de euros. Con la llegada de Marichalar a Fendi, la unión del exyerno de los Reyes eméritos se vuelve aún más fuerte y demuestra que en el conglomerado francés confían en la experiencia del exduque, que hace poco también emprendió su propia aventura en solitario en la moda con 'B Corner', su marca de trajes de chaqué.

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