Martes, 23.04.2019 - 17:00 h
Entre el miedo y lo políticamente correcto

De Arco a Fariña: la libertad de expresión y sus límites en la sociedad de Internet

Los expertos creen que en una sociedad en pleno cambio hay debates que se evitan, por miedo a discrepar, mientras el Estado, débil, controla más.

Retirada de la exposición Presos Políticos de ARCO
Retirada de la exposición Presos Políticos de ARCO / José González

Una semana convulsa ha provocado que se ponga el foco del debate sobre la libertad de expresión en España. El caso ARCO con la obra 'Presos políticos en la España contemporánea' retirada de la exposición, la condena de tres años y medio para el rapero mallorquín José Miguel Arenas Beltrán, Valtonyc, por delitos de enaltecimiento del terrorismo, calumnias e injurias graves a la Corona y amenazas, y el secuestro del libro 'Fariña', de Nacho Carretero, por una denuncia del exalcalde de Grove, citado en el mismo en unas líneas, han hecho saltar todas las alarmas.

YouTube también ha eliminado el último videoclip de la banda canaria Texxcoco, en el que aparecía su cantante con los pechos al descubierto, por considerarlo ofensivo. ¿Estamos ante un ataque a la libertad de expresión, o ante los límites necesarios del respeto al otro?

La conclusión de los expertos consultados por La Información es que sí se está produciendo un retroceso en la libertad de expresión,  de hecho, creen que un caso como el de ARCO no se habría producido en los inicios de nuestra democracia y que, de haber ocurrido, los galeristas habrían reaccionado marchándose de la exposición, mientras que ahora se disiente de muchas cosas en privado, pero en público la gente se calla.

No ayudan tampoco en este ambiente la ley mordaza, que "limita la movilización ciudadana" y el intento de controlar las redes ante "la mayor polarización y odio social". A eso se suma una corriente, que no es solo española, sino que viene ya de los países anglosajones, en la que impera la dictadura de lo políticamente correcto, donde casi todo se considera ya ofensivo y que responde con coacción ante aquellos que emiten una opinión distinta a la imperante, que se da también en el mundo académico. Y así, los ejemplares de 'Matar a un ruiseñor' y 'Las aventuras de Huckleberry Finn' vuelven a estar prohibidos en algunas aulas de Estados Unidos, donde ya hay muchas temas que son tabú. Incluso el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York se ha negado a retirar el cuadro de Balthus, Thérèse Dreaming (1938) pese a que miles de personas lo pedían por su contenido 'sexual'...

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Thérèse Dreaming, el cuadro que el Metropolitan Museum of Art de Nueva York no retiró, pese a las peticiones.

La libertad de expresión vive su peor momento en décadas

Alejandro Navas, licenciado y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra y decano de la Facultad de Comunicación de esta misma de 1990 a 1996, considera que "la libertad de expresión vive su peor momento en décadas", una postura que coincide con la de Salvador Cardús, sociólogo, periodista y escritor español, que califica las últimas noticias como "más que preocupantes, graves".

En el caso de ARCO se combina la impericia con el trasfondo político. "La galerista debería haber valorado la obra antes si le gustaba o no, pero no tiene sentido quitarla una vez expuesta", reflexiona Navas, algo con lo que está de acuerdo Cardús que puntualiza que, ·aunque ofender a los demás no tiene que ver con el arte, "el hecho de que una obra nos parezca moral y estéticamente repugnante es criticable, pero de ahí a prohibirla va un paso". No solo eso. "Es poco inteligente porque provoca un efecto 'boomerang' contrario a lo deseado. La obra de ARCO será ahora más vista que nunca. Sin la polémica habría pasado desapercibida", sentencia. 

Ley de seguridad ciudadana y enaltecimiento del terrorismo

Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España, que acaba de publicar un informe muy incisivo sobre la libertad de expresión en nuestro país, es rotundo a la hora de hablar de "un castigo claro a la libertad de expresión". Cita como ejemplo la ley de seguridad ciudadana y los casos de enaltecimiento del terrorismo, que se han ampliado y que han llegado a sentencias de cárcel. "Si se humilla a las víctimas se debería acudir a la vía civil y multar por delitos contra el honor, pero la cárcel debe ser para los que suponen la posibilidad de atentados o violencia, o delitos de odio", sentencia. Beltrán cree que las leyes estrechan ahora la libertad. Y señala como paradoja que las condenas por enaltecimiento del terrorismo son ahora más numerosas que cuando existía la amenaza de ETA.

Da razones para este endurecimiento de las leyes. El dilema es que globalmente "la sociedad civil está cada vez más coordinada y los gobiernos quieren reducir ese impulso. En España la ley mordaza no responde a un aumento de la criminalidad sino que responde a una mayor respuesta social y manifestaciones. Ni siquiera es inteligente porque provoca echar más gasolina a la sociedad. Siempre que se haga pacíficamente se debería poder salir a la calle", expresa el líder de Amnistía Internacional.

Impera el miedo

Hay más argumentos, según los expertos, que van más allá de los casos puntuales. Ahora, la gente prefiere vivir en un mundo más seguro, y esto provoca una cerrazón del pensamiento, lo que nos lleva a que se sienta cada vez más cómoda en contextos autoritarios, mejor eso que aceptar el carácter incierto del día a día, donde no todo puede estar previsto, como lo estaba antes de la crisis donde la estabilidad y el bienestar imperaban.

Eso explica en gran parte reacciones como el Brexit, Trump, Putin... La sociedad de hoy es alérgica a la incertidumbre. Hay, pues, mucha censura y el nivel de autocensura sube. "Hay miedo a la libertad, a la diversidad de las opiniones, se teme que se acabe con la homogeneización social. Y eso es porque no se confía en las reglas sociales. No sabemos en este punto si la ignorancia, además, es causa o consecuencia de lo que está pasando", explica Cardús.

La biógrafa británica del autor francés, Voltaire, Evelyn Beatrice Hall ya dijo en el libro 'Los amigos de Voltaire', que se publicó en 1906, la mítica frase 'Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo', para sintetizar los pensamientos del genio. Hablamos de 1906 y el debate sigue abierto.

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