Jueves, 20.02.2020 - 02:36 h
Municipios junto a industrias peligrosas

"Aquí puede pasar lo mismo que en Tarragona... y no estamos preparados"

Huelva y Puertollano, por su proximidad a polos químicos,  viven "con el corazón en un puño". No son las únicas ciudades con focos de peligro.

Incendio tanque Tarragona
Vista aérea de la planta afectada por la deflagración en Tarragona. / EP

Eran poco más de las 10 de la mañana del miércoles 15 de enero. Apenas un día antes una explosión en la planta química de Iqoxe en La Canonja (Tarragona) se había llevado la vida de tres personas cuando las sirenas de alarma sonaron en Puertollano (Ciudad Real). Luisa, de 65 años, volvía de la compra a su casa y corrió hacia su domicilio a refugiarse como mandan los protocolos de seguridad. "Me asusté", dice esta puertollanense. A su mente vino enseguida lo sucedido en Tarragona la noche anterior y, sobre todo, la tragedia que vivió la localidad de Ciudad Real el 14 de agosto de 2003 cuando una explosión en la refinería de Repsol segó la vida de 9 personas y sumió en el miedo y el luto a esta ciudad de casi 50.000 habitantes.

Un tuit de la Policía Local de Pueertollano aclaraba la situación: "No te asustes, no pasa nada, el simulacro es mañana, se estaba probando el sistema de sirenas de alarma de aviso a la población, para comprobar que todo funciona correctamente. Disculpen las molestias". Las respuestas no se hicieron esperar. "¿No creéis que se debería avisar antes de que suenen las sirenas y no después? La gente se asusta y mas después de un suceso como el de ayer en otra refinería", respondía Francis López.  "En el colegio de mi hija se han asustado", decía FJCJ. A la mañana siguiente  la Policía Local de Puertollano volvía a comunicar que: "Recuerda, en la mañana de hoy Jueves #Simulacro de emergencia en el complejo petroquímico, se activarán las sirenas de aviso a la población.  Coméntalo con tus vecinos, familiares, amigos... No te alarmes!!! ". La Policía tranquilizaba así a sus ciudadanos.

Unos ciudadanos que entonces estuvieron a punto de ser evacuados. "Faltó muy poco para que evacuáramos la ciudad. Aquí estaba el ministro entonces, Eduardo Zaplana, las autoridades regionales, yo, que era el alcalde... Y faltó muy poco para que decidiéramos evacuar la ciudad, con lo que supone evacuar una ciudad de 50.000 habitantes". Casimiro Sánchez, entonces en las filas del PSOE, era el alcalde de Puertollano cuando sucedió la tragedia de Puertollano. Hoy es concejal en el ayuntamiento por la formación Partido Ibérico Iber. Tanto el de Tarragona "como el que vivimos nosotros hace casi 17 años son hechos inesperados, que piensas que nunca van a ocurrir, lamentables, dolorosos, y dejan una huella en la ciudad... Y se tarda mucho tiempo en reaccionar. Aquí, en Puertollano, se tardó prácticamente un año en volver a la normalidad, que la gente dejara de tener miedo y que la tragedia vivida no saliera en cada conversación".

El exprimer edil de Puertollano reflexiona que "lo más desagradable" de hechos como éstos es que "se buscan culpables y muchas veces no hay culpables. Muchas veces son fortuitos, son fruto de la casualidad, por descuidos de personas que tienen  mucha experiencia, y que son inevitables... Ya digo, son cosas muy desagradables". Casimiro Sánchez, de cualquier manera, explica que "aquí en Puertollano, han mejorado y se han perfeccionado todos los protocolos de seguridad, los planes de emergencia, y eso te da mucha más tranquilidad, pero nunca se elimina totalmente el riesgo en un tipo de industria que, por definición, no es segura".  El que fuera alcalde de Puertollano dice que "de la industria petroquímica depende nuestro nivel de vida y nuestro progreso y el progreso nunca es 100% seguro. Pese a ello, "la población en Puertollano no tiene psicosis de accidentes y no vive con miedo".

El Polo Químico de Huelva

Cuatrocientos kilómetros al suroeste de Puertollano, en Huelva, existe uno de los mayores complejos químicos de España, junto con el de Tarragona. El Polo Químico. Una quincena de empresas, que generan más de 2.000 puestos de trabajo directos y 9.000 indirectos y un impacto económico en Huelva de cerca de 1.900 millones de euros, pero también contaminan y suponen un peligro para la población. Por ejemplo, la balsa de fosfoyesos de Fertiberia, con más de 100 millones de toneladas de residuos, que según algunos estudios concentra unos niveles de radiactividad seis veces superior a lo permitido por el Consejo de Seguridad Nuclear.

La agrupación vecinal 'Mesa de la Ría' llevó este caso a la reciente Cumbre del Clima de Madrid para presentarlo como el 'ecocidio' de la ría de Huelva. Es más, hay estudios que sitúan la zona como una de las que concentra más casos de cáncer de España. "Aquí hay casos  de cáncer en todas las casas", dice una residente en el barrio de La Pescadería de Huelva, "y de gente muy joven", sentencia. "Tenemos miedo", asegura María José, una vecina del barrio, que acaba de dejar a su niño de 5 años en la escuela. "Si esto explota, ¿qué pasa? ¿qué hacemos? Vivimos con el corazón en un puño", admite.

El Polo Químico de Huelva ocupa unas 1.500 hectáreas de la avenida Francisco Montenegro, pegada a la ciudad, y Mesa de la Ría,  con representación en el ayuntamiento de  la capital onubense, ya ha alertado del riesgo de que se produzcan  "accidentes químicos similares al de Tarragona y aquí no estamos preparados ni hay planes de emergencia y evacuación para hacer frente a una situación así". Incluso desde los propios bomberos de Huelva se alerta de que la ciudad no está preparada si hay una situación de emergencia como la de Tarragona.

"Huelva no está preparada. Los ciudadanos de Huelva no están informados, no están formados. No hay un sistema de avisos, no hay sirenas de alerta, como sí había en Tarragona. Los ciudadanos de Huelva no saben que si hay un accidente tienen  que encerrarse en sus casas, cerrar las persianas y encender la radio para que se les informe y les den instrucciones", asegura el delegado del CSIF en el cuerpo de bomberos, René Sánchez.

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