Martes, 10.12.2019 - 23:55 h
Sólo suponen el 1,1% del total

Fichar a los 65 años... ¿Por qué 220.000 ocupados trabajan a la edad de jubilarse?

Directivos con altos sueldos, autónomos con negocios prósperos y trabajadores con carreras incompletas, perfiles mayoritarios.

El PSOE pide más apoyo a los trabajadores mayores de 50 años y recuperar su protección por desempleo
Fichar a los 65 años... ¿Por qué 220.000 ocupados trabajan a la edad de jubilarse? / Efe

El futuro de las pensiones pasa por su peor momento en un escenario en el que la inestabilidad política imposibilita cualquier acuerdo que garantice el sistema público y la cuantía de las actuales prestaciones a medio plazo. Con un contexto demográfico adverso, en el que la natalidad está bajo mínimos y la esperanza de vida de los españoles superará en muy pocos años la de los japoneses, y con pensiones cada vez más elevadas y con sueldos bajos y empleos precarios incapaces de afrontarlas, prácticamente ningún indicador permite el optimismo.

La inmediata llegada de un aluvión de 'baby boomers' -los nacidos entre finales de los 50 y mediados de los 70- disparará la nómina de las pensiones y hará que el número de beneficiarios se duplique cuando el último de ellos se haya jubilado, al tiempo que el peso de las prestaciones en el Producto Interior Bruto (PIB) pasará de un 10,7% al 13,5%. Mientras, la última puntilla para un sistema ahogado ha sido la decisión del Gobierno de tirar de uno de los últimos recursos -el Fondo de Reserva- para afrontar las pensiones de diciembre y la paga extra de Navidad, que se cobra en noviembre, de los más de nueve millones y medio de pensionistas. La iniciativa ha dejado la hucha con apenas 1.400 millones de euros, lo justo para pagar cuatro días de prestaciones.

Las vías para enfrentarse a esta difícil situación parecen agotadas y sobre la mesa ya existen numerosas alternativas, la mayoría 'dolorosas'. Una de ellas es extender la vida laboral al máximo, hasta los 70 años e incluso más, como han planteado numerosos organismos y, en última instancia, el ex presidente del Gobierno con el Partido Popular, José María Aznar. Esta opción, que debería se complementada con otras iniciativas, de momento no ha cuajado en España y se enfrenta a un mercado de trabajo en el que los mayores están excluidos. Así, en el tercer trimestre del año apenas 220.000 ocupados tenían más de 65 años -la edad legal de jubilación está en 65 años y 8 meses desde enero- apenas un 1,1% de los empleados y el 2,5% de los españoles con esa edad.

Al tiempo, nada hace prever que la situación cambie radicalmente a corto plazo, según se desprende último sondeo llevado a cabo por el Instituto BBVA de Pensiones-Mi Jubilación sobre el ahorro de la población española, que evidencia que solo seis de cada diez 'baby boomers' estarían dispuestos a trabajar después de los 65 años para garantizar su pensión y que la mayoría apunte que la edad ideal para retirarse serían los 62 años. Mientras, la opción de trabajar al tiempo que se cobra parte la pensión -algo que contempla ya en la ley- solo es una opción para el 22%.

Los ingresos medios de los hogares de los 'baby boomers' se sitúan en los 1.963 euros y la cuantía de las nuevas pensiones es de media 1.327 euros, pero los miembros de esta generación están dispuestos a perder nivel adquisitivo a cambio de aprovechar al máximo el disfrute de la pensión. Ocho de cada diez tienen vivienda en propiedad y el 60% de estos ya ha pagado su hipoteca. Mientras, el 41% ahorra algo cada mes. La media del ahorro mensual asciende a 463 euros.

Perfil de los trabajadores que se quedan

Pese a que las ganas de seguir en el mercado a determinadas edades no es ni mucho mayoritaria, todavía hay trabajadores que optan por explotar al máximo su vida laboral y una buena parte de ellos no lo hace para garantizarse una pensión digna y sí un sueldo elevado durante más años. Carlos Bravo, secretario de Políticas Públicas y Protección Social de Comisiones Obreras (CCOO), describe a La Información alguno de esos perfiles y asegura que los trabajadores que no se jubilan a la edad legal "son los que lo necesitan o los que quieren".

"Por una parte hay autónomos con un negocio próspero, que quieren prolongar su actividad, y también hay autoempleados que se encuentran con limitaciones para llegar a una pensión mínima. La fórmula de jubilación flexible, que está siendo aprovechada por poca gente, básicamente es una opción de los autónomos, pero solo entre 30.000 y 40.000 se han acogido a la medida", apunta Bravo. Los jubilados del régimen de autónomos cobran de media 763 euros, frente a los 1.286 de los trabajadores del régimen general, y se retiran meses más tarde. 

El responsable sindical asegura que otro perfil es el del trabajador con un sueldo elevado. "Estamos hablando de los que ganan 80.000, 90.000 o 100.000 euros y que si se jubilasen tendrían una pensión máxima de 37.000. Básicamente son altos directivos de grandes empresas", señala Bravo, que describe un último perfil, el del trabajador con una carrera laboral incompleta que busca garantizarse una pensión digna. "Para acceder a una pensión de jubilación el período mínimo de cotización de 15 años y se tiene derecho solo a un 50% de su base reguladora. Cada mes que se trabaja aumenta el porcentaje, aproximadamente, un 0,2% y muchos buscan esa opción".  

Trabajar y cobrar la pensión

Las personas con al menos 60 años que cumplen las condiciones exigidas para tener derecho a la pensión pueden optar por la jubilación parcial, con la que se reduce su jornada de trabajo y su salario entre un mínimo del 25% y un máximo del 50%. Para poder acceder a esta opción, la Seguridad Social exige contar con un período mínimo de cotización de 15 años. Otra alternativa es la jubilación flexible. En este caso, el interesado podrá aptar a un trabajo a tiempo parcial, de entre el 50% y el 75% de la jornada completa, siempre que ya haya accedido a la prestación por jubilación de la Seguridad Social. Los Regímenes Especiales de los Funcionarios Civiles del Estado, de las Fuerzas Armadas o del personal al servicio de la Administración de Justicia están excluidos de esta opción.

El beneficiario sigue cotizando de acuerdo a su contrato y al finalizarlo su pensión se recalculará teniendo en cuenta el nuevo período de cotización. Además, la pensión flexible es compatible con las prestaciones de incapacidad temporal o de maternidad, derivadas de la actividad efectuada a tiempo parcial, aunque incompatibles con las pensiones de incapacidad permanente que pudieran corresponder por la actividad desarrollada una vez se ha reconocido la pensión de jubilación.

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