Anatomía de la congelación salarial en España

La España de la recuperación solo mejora el sueldo a uno de cada cuatro empleados

Casi 40.000 trabajadores de otras comunidades se trasladaron a la Comunidad de Madrid en 2016 en busca de una mejor oportunidad laboral

Trabajadores españoles y subidas de sueldo
Los españoles y sus sueldos

Este año será el tercero consecutivo en que el PIB de España crezca por encima del 3%. Bien. Aceptemos que estamos en un ciclo que se puede denominar de recuperación económica. La pregunta recurrente es: ¿se han beneficiado de ella los trabajadores? Las respuestas a esta cuestión llegan en la mayoría de los casos desde la política, siendo afirmativas o negativas en función del sesgo ideológico del portavoz en cuestión y de la identificación de éste con las políticas económicas llevadas a cabo en los últimos años. Asimismo, la cuestión se responde solo de forma parcial desde la estadística. Si nos fijamos en el peso de las rentas salariales sobre el PIB concluiremos que la recuperación no ha llegado a los salarios ya que su peso en la economía ha caído dos puntos. Si, por el contrario, nos fijamos en la evolución del salario medio, llegaremos a la conclusión opuesta, ya que éste no ha dejado de crecer en los últimos años.

Ni uno ni otro indicador terminan de reflejar con precisión hasta qué punto los trabajadores han podido llegar a beneficiarse de esa floreciente recuperación económica de la que tanto se jacta el Gobierno. Desde hace un año, sin embargo, sí es posible aproximar una contestación fiable y basada en datos a esta pregunta. Y es gracias a la Agencia Tributaria, a la que felizmente le ha dado por cruzar los datos de retenciones e ingresos a cuenta por rendimientos del trabajo que obtiene por el IRPF con los de otra de sus estadísticas más emblemáticas, Mercado de Trabajo y Pensiones en Fuentes Tributarias. ¿El resultado? Una imagen dinámica y fiel de los movimientos del mercado de trabajo, de los trabajadores que un año estaban en paro y al siguiente empiezan a trabajar, de los que lo pierden durante el ejercicio en curso, de los que continúan en su empleo, de los que pasan de trabajar de una comunidad autónoma a otra en busca de mejores oportunidad y sí, también de los que han conseguido mejorar su posición salarial de un año a otro sin necesidad de haber pasado del paro a tener un empleo.

La Agencia Tributaria acaba de publicar la última actualización de esta información, correspondiente a 2016,y sus datos son reveladores. Con la economía creciendo por encima del 3% solo uno de cada cuatro trabajadores españoles vio mejorar su salario en 2016 respecto al ejercicio anterior, bien por haberse beneficiado de una subida en su empresa, bien por haber encontrado un empleo mejor remunerado en otra, ya que el informe no llega al análisis de las causas.

Expresándolo en cifras, de los 15.436.567 españoles que habiendo trabajado en 2015 siguieron haciéndolo en 2016, apenas 3,7 millones pueden presumir de haber dado el salto a un tramo salarial superior, por los 2,2 millones que vieron deterioradas sus condiciones salariales y los 9,5 millones que se quedaron más o menos igual de cómo estaban. Curiosamente fue en el ámbito del 'mileurismo' donde se produjo un movimiento más significativo al alza. Un tercio mejoraron sus condiciones salariales el año siguiente. Entre los empleados que se mueven en las inmediaciones del salario medio español ese salto solo fue posible para el 26% mientras que solo uno de cada cuatro asalariados situados en las escalas más altas de renta lograron una promoción salarial.

Lo que dicen los datos que recaba Hacienda es que la congelación salarial es un hecho para cerca de 10 millones de españoles que están viendo pasar la recuperación económica por los telediarios sin que su poder adquisitivo haya experimentado mejora alguna. El salario medio en España crece, claro, pero no es la consecuencia de una subida generalizada de los sueldos que reciben los trabajadores sino del mayor volumen de subidas frente a las bajadas en un grupo pequeño que apenas supone una tercera parte del mercado laboral. Vamos, el mismo repunte que se produciría en el sueldo medio de una empresa de 20 trabajadores si ésta decidiera subir el sueldo a tres personas y bajárselo a dos. Al final, hay una mayoría a la que esos movimientos no le afectan.

Emigrar por trabajo

En un mercado que ofrece tan pocas posibilidades de mejora los trabajadores hacen lo que pueden por mejorar sus condiciones salariales. Y para ello nada mejor que buscar fortuna en los lugares donde se pagan sueldos más altos: Madrid y Barcelona.

El análisis de la Agencia Tributaria permite analizar los desplazamientos entre autonomías de trabajadores que gozan de un situación de estabilidad en el mercado laboral, es decir, que presentan una continuidad en su actividad laboral. Los datos subrayan el carácter marginal de la movilidad geográfica en España, que afecta a menos del 1% de la fuerza laboral más estable de nuestro mercado de trabajo, pero muestra pautas interesantes.

De los 128.237 asalariados que cambiaron de comunidad autónoma de trabajo, cerca de 40.000 lo hicieron en dirección a la Comunidad de Madrid y otros 16.000 hacia Cataluña. Mientras la región capitalina ganó cerca de 20.000 empleos con estos movimientos interterritoriales, Cataluña ganó algo menos de 5.000. De dónde mayor cantidad de mano de obra salió en dirección a otras regiones fue de Andalucía (cerca de 21.000 personas). Y es precisamente Andalucía la que presenta un peor balance entre los trabajadores que se marchan a otras comunidades autónomas y los que llegan procedentes de otras regiones, una suerte de indicador de pérdida de talento. Son deficitarias también en ese saldo o exportadoras netas de mano de obra Asturias, Castilla La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Galicia y la Comunidad Valenciana.

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