Tercera generación de una gran familia 

Capones, gimnasios o caballos de élite, los otros negocios de los Entrecanales

José Manuel es el 'sucesor' al frente de Acciona, pero más allá del Ibex 35 sus cuatro hermanos se afanan en nuevas aventuras empresariales

Entrecanales
José Manuel Entrecanales

Cuando el Príncipe Alberto de Mónaco visitó nuestro país en marzo de 2017 en su agenda ocupaba un puesto prioritario visitar Dehesa Milagro, la finca toledana de Blanca Entrecanales, la única mujer de los cinco hijos del empresario José Manuel Entrecanales y de la aristócrata Blanca Domecq. Habían pasado ocho años desde que Blanca compró la propiedad de Alcañizo y seis desde que decidió convertirla en una granja de productos ecológicos que vende en cestas en hogares y restaurantes de todo el país.

Blanca representa, junto a sus hermanos José Manuel, Bruno, Daniel y Álvaro, la tercera generación de una saga empresarial de constructores que se inició en 1931 por el abuelo José, catedrático de Caminos, y que consolidaron sus hijos José María y Juan en 1996 en un imperio llamado Acciona que tiene entre sus hitos participar en el lanzamiento del cohete europeo Ariane, el puente Ting Kau de Hong Kong, el metro de Bangkok, la sede madrileña del Banco Bilbao en Azca, el estadio de Montjuïc o la Expo de Sevilla. José Manuel inculcó a sus hijos su espíritu trabajador, su carácter discreto, filantrópico, esa pasión por el campo, la vela y su afición por los caballos, compartida con su primera mujer Blanca. Aunque todos son accionistas de Acciona, sus herederos se han aventurado en otros negocios que nada tiene que ver con construir carreteras.

A sus 54 años, Blanca ha aprendido el negocio desde cero. En todos estos años ha rehabilitado la finca, diseñado huertos, campos de cultivo, criaderos de animales... bajo la mirada de un agricultor de la zona. Dehesa Milagro sigue siendo un remanso de paz toledano familiar de casi 280 hectáreas, pero también un lugar en la que los animales se crían en libertad alimentados de pastos naturales y sus verduras llevan la etiqueta de ecológica.

Primero decidió apostar por la agricultura ecológica. Después, le sumó su pasión por la alimentación saludable y a las cestas le sucedieron los capones, corderos y pollos a domicilio que se convierten en el producto estrella de las Navidades. Ella los cría y Alfonso Castellano, del restaurante Materia, cocina a fuego muy lento para enviarlo preparado a cualquier hogar. “Abrir la bolsa, meterlo al horno un ratito mientras os tomáis el aperitivo, y a la mesa!”, explica en su Facebook.

También cuelga recetas en la web que pretende servir de guía, desde la humildad, para preparar platos con sus productos. En esta negocio, ella es la primera en ponerse las botas de agricultora, pero también su hija Marta de la Rica, interiorista, la encargada de imprimir estilo en las estancias de la propiedad; su hijo Borja, el cerebro de las finanzas, y su hermano Álvaro, el embajador y cara familiar del Club Dehesa el Milagro, creado como un punto de encuentro para los amantes del planeta con mayúsculas y de la alimentación sana. En verano sus productos se vendieron en un ‘pop up’ en Sotogrande, donde la familia veranea, junto a productos de Cayetano Martínez de Irujo.

Blanca ha reconocido en alguna ocasión que incorporó las palabras sostenibilidad y ecología en su vocabulario cuando escuchó a su hermano José Manuel hablar de ellas en la juntas de accionistas de Acciona. De todos los hermanos, José Manuel es el 'sucesor' y el que tiene la ingente tarea de mejorar el legado familiar. El empresario no es un empresario al uso al frente de una compañía del Ibex y una fortuna familiar que Forbes estima en 3.500 millones. Casado con María Carrión, tiene cuatro hijos, tiene tuiter personal, con casi 7.400 seguidores, es madridista, aficionado a las Harley Davison y cantante aficionado con garito propio al que le gusta Leonard Cohen y actores como Leonardo Di Caprio. Firme defensor del medio ambiente y la tecnología dice que uno de sus máximos logros es haber colocado Acciona como líder del Ibex 35 en cambio climático.

“Nuestro objetivo es el desarrollo sostenible y el bienestar social, y ser líderes en energías renovables, construcción, agua y servicios”, ha dicho en alguna junta. Invierte en startups innovadoras como #Job&Talent, Minube, Going Green, World Sensing, Onyx, Teambox, Saluspot o The Mad Video a través de los fondos Fides 3 y Fides 4 en los que ocupan puestos sus hijos, hermanos y sobrinos. Como su padre, no concede entrevistas. Tampoco a este medio.

Las subastas de caballo de élite

De todos los hermanos, Daniel Entrecanales ha sido el único que ha hecho negocio a través de esa pasión por los caballos que les ha inculcado su madre, Blanca Domecq, hija del vizconde de Almocadén. Creció montando caballos andaluces en el cortijo de Jerez en el que la familia cría una yeguada de calidad que ha merecido reconocimiento en diversos premios del sector. Jinete, criador, propietario de caballos de competición, celebró en 2010 en su finca 'La Dehesa del Castañar' la Subasta Élite, una pionera subasta de caballos de alto nivel que fue un éxito pero que, de momento, no volverá a repetirse. De aquella idea le propusieron dar forma a una cita anual para los amantes de los caballos que aunara un concurso de salto internacional con espectáculos como doma, polo, ponis…El proyecto acabó llamándose Madrid Horse Week y ha logrado reunir en su quinta edición, celebrada el pasado mes de noviembre, más de 40.000 visitantes.

Es su negocio más lúdico. Licenciado en económicas por el Caroll Schooll of Management of Boston College, desarrolló carrera propia fuera de Acciona, como Director de Marketing en LVMH, director general del Grupo Cinnebar, grupo de camisería, y actualmente dirige RK, su propia agencia de marketing y comunicación con clientes como Prosegur, Cortefiel, Dunkin Coffe, Loewe, Nestlé, Port Aventura y recientemente Juegos de Apuestas Deportivas e Hípicas. Además de acciones, tiene un puesto como presidente del comité de sostenibilidad del grupo en la empresa familiar.

De los gimnasios al aceite ecológico del hermano 'bohemio'

Bruno Entrecanales es, quizás, el más polifacético en los negocios. Divorciado de Victoria Carvajal y Hoyos, hija de los marqueses de Isasi, su fortuna, según la lista Forbes de octubre de 2017, es de 300 millones de euros. Tercer hijo del patriarca, se embarcó en la dirección de los restaurantes Asasi e Iroco en Madrid sin mucho éxito. En el local de la calle Velázquez donde antes regentaba Iroco se ubica Numa Pompilio, el último proyecto de éxito de los artífices de Ten con Ten, Quintin Ultramarinos y Amazónico.

No es la única empresa que se ha quedado en el camino. Ocupó varios puestos en el Grupo Cinnabar, que confeccionaba camisas a medida bajo la marca Mangas para vestir como un auténtico caballero, hasta que entró en concurso en 2014. Su vena financiera la desarrolló con la empresa Bulnett Capital, también extinguida. Fue consejero delegado de La Esfera del Arte, una consultoria de arte contemporáneo, creatividad e innovación creada en 1994 que se ofrece como vínculo entre la empresa y los artistas.

Mientras esto ocurría, su hermano Daniel se embarcó en 2005 en la gestión de los exclusivos gimnasios Reebok Sports Club y La Finca, donde son asiduos celebrities, presentadores de Televisión, mujeres de futbolistas y empresarios, junto al piloto Carlos Sainz y su hermano Antonio. Con un modelo de negocio que busca la excelencia a un precio de 150 euros al mes, la crisis se cebó con ellos. Desde 2014 el negocio arroja pérdidas que en 2015 se cifró en 795.115 entre ambos. Esta situación les ha obligado a reestructurar la empresa para recuperar su rentabilidad y hace unos días anunciaba un nuevo servicio: el pago por uso muy al alza en gimnasios boutique.

Cuentan que lo que le apasiona de verdad y que le ha hecho merecedor del calificativo de bohemio son las veladas sobre literatura y poesía en su finca mallorquina 'Son Moragues', en la que produce aceite ecológico que explota a través de su empresa del mismo nombre que la finca con sede en la lujosa urbanización La Finca. Incluso ha asistido como profesor en algún curso de agricultura ecológica centrada en La Tramontana.

No podíamos olvidar a Álvaro. Es, quizás, el hermano más desconocido del clan de Acciona. No solo apoya a su hermana en su aventura como granjera, tiene un puesto en la empresa familiar al frente de la responsabilidad corporativa de la compañía y empieza a ser conocido por su pasión: la pintura. Este año logró vender uno de sus cuadros por 1.400 euros en una subasta organizada por Arte Down , dirigida por Flavia Hohenlohe, la presidenta de Sotheby’s España y patrocinada por la fundación que lleva su nombre. El cuadro era un óleo estilo naif de colores vivos inspirado en El Guernica de Picasso, su pintor favorito.

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