Es el quinto productor de Europa

La batalla de la UE contra el plástico, ¿una amenaza para la industria española?

La Comisión Europea ha presentado una propuesta para prohibir los productos de uso único en todos los países de la Unión.

Plástico
España tiene una potente industria dedicada al plástico / Pixabay

La batalla contra el plástico ha pasado a ser una cuestión vital. La UE declaraba la guerra a los productos de un solo uso este lunes, con el objetivo de que los países miembros los retiren de aquí a 2030. Esto implica que se dejarán de vender cubiertos de plástico o bastoncillos para limpiar los oídos, entre otros productos. Una medida que se suma a su estrategia de hacer reciclables todos los envoltorios, puesto que, según sus datos, los productos fabricados con plástico suponen un 43% de la basura marítima.

Una problemática que no es nueva, pues desde hace varios años diferentes ONGs e instituciones vienen denunciando la enorme contaminación que el plástico estaría provocando. En concreto, según datos de Greenpeace, cada año llega a mares y océanos el equivalente en basura a 1.200 veces la el peso de la Torre Eiffel, cuando una botella de plástico tarda 500 años en descomponerse. Por ello, esta cruzada 'anti-plásticos', pues la mayoría de productos de un solo uso están elaborados con este material.

En España esta medida va a tener un importante impacto. Ya no solo porque consumimos nosotros solos el 10% de los productos de un solo uso de la UE (60.207 millones de productos de plástico al año, según la asociación Seas at Risk), sino también porque España tiene una potente industria montada en torno al plástico que podría verse en serios problemas cuando esta directiva entre en vigor.

Una industria de 18.000 millones

Para hacerse una idea de la magnitud de la industria del plástico en España, el informe del Ministerio de Industria sobre las principales cifras de la industria del plástico y el caucho señala que existen más de 4.200 empresas en este sector que facturan al año 18.418 millones de euros y tienen más de 86.000 empleados. Es decir, hablamos de una industria con un peso destacado en la economía del país.

De hecho, Greenpeace señala que España es el quinto productor de la UE, con el 7,6% del total, por detrás de Alemania (24,9%), Italia (14,3%), Francia (9,6%) y Reino Unido (7,7%). Este sector se ha visto impulsado con el fuerte aumento de la producción en todo el mundo -por las cada vez mayores necesidades en una población que no deja de crecer-, que ha pasado de de 204 millones de toneladas en 2002 a 299 millones de toneladas en 2013

El ritmo no parece que vaya a decaer, pues se espera que en 2020 se superen los 500 millones de toneladas. De ahí la urgencia de la UE por cercenar estos productos. Si bien en España estas medidas podrían tener especial impacto, de ahí que muchas empresas productoras, en vista de todo, estén empezando a trabajar en la producción de plástico biodegradable o menos dañino para el medio ambiente.

"No existen plásticos que no contaminen"

Desde Greenpeace califican la medida de la UE -que todavía es una propuesta que debe aprobar el Parlamento Europeo- como "un primer paso muy positivo" para reducir el volumen de plásticos que ya pueblan el planeta. Alba García, de dicha ONG, resalta que "se ha llegado a un punto de no retorno en el que, si no reaccionamos con este tipo de medidas, acabaremos ahogados en plástico, como ya está ocurriendo en algunos lugares". 

La organización desconoce qué tipo de impacto tendría para la economía española, pero advierte de que la gran cantidad de plásticos que hay en la actualidad, también puede poner en jaque la economía del país. "Hay que tener en cuenta que los plásticos que llegan arrastrados por el mar a las costas son un grave perjuicio para el turismo de esas zonas, pues alejan a los visitantes, y en España el turismo es la principal industria", avisa García.

En cuanto a la existencia de algún tipo de plástico que no sea contaminante y se pueda utilizar como sustitutivo, la portavoz de Greenpeace admite que "no existe ninguno que no lo sea, pues hay que tener en cuenta que, aunque el habitual es el más dañino -tarda 500 años en degradarse-, otros que tardan menos en desaparecer -en torno a 50 o 60 años-, también constituyen un peligro, pues en el momento en que llegan al medio ambiente ya pueden ser ingeridos por la fauna y, a través de ésta, llegar a las personas". Y ese es el verdadero riesgo, pues pueden llegar a los platos de los seres humanos "y suponer un peligro para la salud real". En opinión de Greenpeace, lo que hay que promover es un cambio radical en el envasado que prime la reutilización para poder atajar verdaderamente el problema.

Cada vez más empresas concienciadas

Ya sea por sentido ético o por política de marketing -el llamado 'green washing' que utilizan muchas compañías para mejorar su imagen-, las empresas se están sumando a esta batalla contra el plástico y van adoptando medidas para reducirlo. Sobre todo las ligadas al consumo, que es el sector que más plástico usa para vender los productos. Las bolsas de plástico son el primer objetivo a erradicar. Primero, la mayoría de cadenas de supermercados empezaron a cobrarlas para disuadir a los clientes de pedirlas y ahora, impulsadas también por otra normativa de la UE que prohibirá su comercialización en 2021, algunas están eliminándolas por completo. 

Es el caso de Lidl, que este martes ha anunciado la eliminación de las bolsas de toda sus tiendas en España. La compañía lleva desde 2010 introduciendo alternativas al plástico, como las bolsas de rafia y desde el pasado año las bolsas de papel sostenible, por lo que la decisión de erradicar las de plástico es el paso lógico. La empresa alemana ha denunciado que en España se consumen cerca de 7.000 millones de bolsas de plástico al año y que solo se recicla el 10% de ellas, por lo que quiere poner su granito de arena sacando de la circulación 100 millones de bolsas al año, ahorrando al medio ambiente 1.300 toneladas de plástico, según sus propios datos.

Y aquí no acaba la cosa. Porque de aquí a 2025 se ha marcado el objetivo de reducir el plástico en un 2o% y que todos los envases de su marca propia sean 100% reciclables. Por su parte, Mercadona también ha empezado a probar unas nuevas bolsas de papel en centros de Valencia, Barcelona, Islas Baleares y Vizcaya para testar su aceptación entre el público ante el cambio que llegará en 2020. Por lo tanto, la batalla contra el plástico se recrudecerá en los próximos años en un momento de no retorno, ya que su uso ha llegado al límite que el planeta puede aguantar. Algo que puede acabar perjudicando a España.

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