Lunes, 17.06.2019 - 01:21 h
Cinco años de batalla

Así es 'Tito' Álvarez, el líder del taxi que alentó la huelga... y acabó dimitiendo

Asalariado del taxi y líder de Élite Taxi, surgida en 2014 para batallar contra los abusos de los propios taxistas cobrando comisiones de los hoteles.

Tito Álvarez ha liderado al sector del taxi en los últimos años
Tito Álvarez ha liderado al sector del taxi en los últimos años. / EFE

A finales de 2013, Uber y Cabify eran unos desconocidos en el mercado español. Varios compañeros del sector del taxi se sumaron a una plataforma que nació con el objetivo de ir contra las trampas del propio sector. Uno de ellos era un tal Alberto Álvarez, un asalariado que lideró esa organización que se autodenominó 'La Élite'. Hoy es uno de los líderes más carismáticos del sector y la asociación, la que mayor protagonismo ha asumido en en estos dos últimos años, entre fuertes críticas por "radicales".

Álvarez fue uno de los grandes artífices de la guerra vivida en los últimos años. Este miércoles anunció su dimisión al frente del comité de huelga. Una decisión marcada por las diferencias con algunos miembros del sector y que ha sacudido el conflicto sobre todo en Barcelona, donde esta madrugada se ha levantado la protesta, como quería Tito, tras votarse en asamblea.

El origen en 2014

Fue en el mes de marzo de 2014, sin Uber en el mercado español y con un Cabify casi desconocido para el gran público (apenas contaban con medio millar de coches en Madrid, con una clientela muy vinculada al lujo), 'Tito' Álvarez se centraba en sus propios compañeros: "Queremos limpiar la imagen del taxi; esta gente no son compañeros, son ladrones". Perseguían las comisiones ilegales pagadas a los conserjes de los hoteles para que llamaran a una radioemisora concreta.

'La Élite' no estaba vinculada a ninguna asociación profesional ni organización sindical del sector. Y esa era su principal esencia. "El taxista de Barcelona está aprendiendo que no necesita a la mesa técnica del taxi, ni a sus representantes; que la representatividad se consigue luchando en la calle", explicaba la CNT en aquel entonces. Aglutinaban a desencantados del sector en grandes ciudades, que buscaban endurecer las protestas. Unas protestas calificadas por muchos como de guerrilla (botes de humo, petardos, bengalas...) , con escraches a políticos o a empresas hoteleras; ocupaciones sin permiso de calles y edificios y plazas. En esta etapa, Álvarez ya era miembro destacado y se presentaba como su portavoz.

En 2014 consiguieron mover los cimientos del sector, mientras eran tachados de "radicales" por sus acciones duras contra políticos y contra conductores particulares de Uber -que aterrizó en abril en la Ciudad Condal con su servicio más polémico, Pop, que 'tiraba' de chóferes sin licencia-. Lograron llevar (y ganar) en el Tribunal de la Unión Europea este servicio. Ahí, 'Tito' arrancó un liderazgo que llega hasta hoy.

En esos dos primeros años, el ruido fue importante. Pero ganaron mucho más poder a partir de 2016, cuando se endurecieron aún más las protestas tras la resurrección de Uber como un servicio de VTC, el juicio contra Cabify por competencia desleal y el aterrizaje de la CNMC con varios informes contra los límites a estas compañías. "Si el taxi no se arregla... guerra, guerra, guerra", era su lema. 

Avance... también en las instituciones

Este avance de aquella pequeña asociación Élite Taxi no fue bien visto por algunas de las organizaciones tradicionales del sector que tanto ha criticado el propio Álvarez. No sólo porque perdían su sitio, sino por sus formas. Poco a poco, fueron ganando posiciones y voz en el sector. Y 'Tito' comenzó a cambiar el megáfono por las reuniones en los despachos. Él y otros miembros se dieron cuenta de que, además de la 'guerrilla' en la calle, había que presionar también donde se tomaban las decisiones. 

El líder de Élite fue el principal valedor del fichaje del exjuez Elpidio Silva -inhabilitado por el caso Blesa- para que los representara en todas las batallas legales se fueran introduciendo poco a poco en las instituciones. Su primera gran victoria en este terreno fue el decreto de diciembre de 2017 firmado por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, como paso previo a un reglamento para limitar a Uber y Cabify introduciendo una segunda licencia. Ese día, 'Tito' apareció en la foto con la propia Colau.

A partir de ahí, Élite Taxi se institucionalizó. Manteniendo las formas de su origen en las calles, como las demostradas en esta última huelga en Madrid o Barcelona, la organización "radical" se convertía en la cabeza visible. Y 'Tito' en el líder. Un líder tremendamente influyente en el sector. Prueba de ello es la reacción tras su dimisión del comité ante diferencias de criterios (él era partidiario claro del sí al decreto de la Generalitat y de una votación secreta e individual para evitar la tradicional mano alzada).

Ahora, el mismo Álvarez que llamaba a apretar al sector, decide llamar a la calma y aceptar la propuesta de la Generalitat, al igual que Ada Colau. Seguirá, según dice, al frente de su Élite Taxi. La misma Élite que salió a "limpiar el taxi" hace ahora cinco años.

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