Martes, 20.11.2018 - 19:37 h
Suben los gastos básicos de vivienda

El recibo de la luz y los carburantes tiran al alza del IPC de agosto hasta el 2,2%

La importación de productos energéticos y el descontrol del precio de la electricidad se dejan notar en el coste de la vida en España.

Redes de transporte de electricidad.
Redes de transporte de electricidad. / EP

El Indice adelantado de Precios al Consumo (IPC) del mes de agosto se ha situado en el 2.2% en términos interanuales (últimos doce meses), tras una subida de dos décimas sobre el mes anterior, según ha señalado el Instituto Nacional de Estadística (INE). A pesar de que se repite el dato anual, la evolución revela que se mantiene la tendencia al alza en lo que va de año, de la mano de los precios de la energía que España tiene que importar de fuera, y de los precios del turismo en el mes más veraniego del año.

De hecho, la subida más destacada fue la electricidad, algo que corrobora los problemas que hay en España para controlar los precios de la luz.  En el caso de los carburantes, la nota adelantada por el INE advierte que subieron, aunque en menor media que hace un año, con lo que el tirón al alza que hacen del dato anual fue menor que en otras ocasiones. 

El impacto del recibo de la luz en el IPC se deja notar siempre en el capítulo que refleja los gastos de los españoles en vivienda, con lo que la subida que advierte el INE, aunque no la especifique todavía dado que se trata del dato adelantado un día antes incluso de que acabe el mes, refleja directamente el coste que soportan las familias españolas con la electricidad en sus hogares.

Tal y como se advierte hoy mismo en La Información, los precios de la electricidad han marcado récord tras récord en agosto, hasta llegar a una subida del 35% respecto al mismo mes de 2017. El mercado de futuros indica, además, que la situación se mantendrá en los próximos meses, lo que apunta a que el recibo medio para un cliente doméstico acogido a la tarifa regulada superará este año por primera vez los 800 euros anuales, un 3% más que en 2017, lo que convertirá a este ejercicio en el año más caro de la historia.

Ya en el dato sobre la evolución de los precios en el mes de julio se reflejaba claramente el aumento de los gastos de la vivienda por el mayor coste de la electricidad y del turismo (precios de los paquetes turísticos), que no llegaron a compensar en la caída de los precios que generan siempre las rebajas de verano.

La subida de los precios del mes de agosto supone un aumento de dos décimas sobre el mes anterior, la misma subida que se produjo en agosto del año pasado, si bien en aquella ocasión influyeron más los carburantes que la luz. El dato de inflación anual, pendiente de ser confirmado a mediados de mes, se queda en el 2,2%, una tendencia al alza que está por encima de la previsión del 2% que se recomienda en la UE y que marca ya dos años por encima de ese dato en el caso español. 

 

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